Se trata de uno de los elementos más representativos de los juegos de Zelda más clásicos, sin embargo, hace ya muchos años que no está presente.
Desde que se anunció hace unas semana, de manera oficial, el remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time, ha vuelto a surgir la conservación sobre el cambio que experimentaron las mazmorras de la saga.
Y es que, si nos paramos a pensar, desde Breath of the Wild (2017) no hemos vuelto a experimentar la fórmula clásica de los templos con sus respectivos retos en esta emblemática saga de Nintendo.

El motivo del cambio
Mediante una entrevista que ofreció Shigeru Miyamoto allá por el año 1999, éste comentó que diseñar y poner en marcha sólo una mazmorra dentro del juego implicaba una cantidad enorme de tiempo, llevando al equipo de desarrollo casi al límite.
Esto quizás se debió a que Ocarina of Time presenta un número de templos demasiado elevado, demasiado incluso para lo que nos tenían acostumbrados los juegos de Zelda hasta el momento.
Es por esto que, en juego posteriores, se comenzó a disminuir el número de mazmorras que se añadían por cada título, hasta que con el lanzamiento de Breath of the Wild se podría decir que éste número se vio reducido a 4.
En su momento, se cuestionaron si tener tantas mazmorras dentro de un juego resultaba en una experiencia satisfactoria para el jugador, y es quizás por esto por lo que se realizó este cambio en Breath of The Wild.
De momento toca esperar a finales de año para ver si han cambiado algo en este aspecto para el remake de Ocarina of Time.

























