«Las cenizas de la primera gran guerra aún tiznan la nieve. La capitalista ciudad-estado conocida simplemente como «La Fábrica», que avivó la guerra con «mechs» fuertemente armados, ha cerrado sus puertas, atrayendo la atención de varios países vecinos.»
Así se nos presenta Scythe, un juego de mesa ambientado en el 1920 de una realidad paralela pseudo-steampunk. Este juego de estrategia es un falso 4X en el que los jugadores representan diferentes facciones enfrentadas en busca de la la riqueza y la gloria, en un conflicto por controlar la denominada «Fábrica«.
Este juego permite de 1 a 5 jugadores, con una duración aproximada de entre 90 y 120 minutos. Maldito Games es la editorial encargada de traer este querido juega de mesa de Jamey Stegmaier. Este autor es uno de los referentes de Maldito Games en su catálogo, ya que la editorial española edita casi la totalidad de juegos de mesa procedentes de Stonemaier, la editorial que fundó el autor para publicar juegos de la categoría de Winsgpan o Viticulture.
La mecánica detrás de Scythe
Hablar de la mecánica de este juego es un poco complejo, ya que engloba diversas categorias. Se suele considerar a Scythe como un 4X (se denominan así a los juegos cuya mecánica se centra en eXplorar el mapa, eXpandirse por el mapa, eXplotar los recursos que se encuentran en el mapa y eXterminar al resto de oponentes). En el caso de Scythe, aunque se publicite como 4X, realmente no es tal, pero lo veremos más adelante. Vamos a ver primero la mecánica principal, que es bastante sencilla de entender pero que obligará a los jugadores a ir varios turnospor delante en cuanto a gestión y programación. Debido a la cantidad de elementos del juego me es imposible detenerme a explicar todos ellos, de forma que hablaré de la mecánica de forma general para que os podáis hacer una idea de como funciona.
En Scythe hay dos elementos principales: el tablero principal y el tablero de cada jugador.
Tablero principal
El tablero principal representa la región circundante a la Fábrica, un lugar valioso por su tecnología y motivo principal por el cual las distintas facciones se encuentran en esa zona. El mapa está compuesto por hexágonos con diferentes tipos de terreno, correspondiendo cada uno a un tipo de recurso (poblados para aldeanos; montañas para acero; tundra para petróleo; campos para alimento y bosques para madera). En algunos de estos lugares hay unas fichas de encuentro. Cuando llegas a un hexágono con una ficha de encuentro con tu héroe, deberas detener el movimiento con tu héroe y robar una carta de encuentro. Esta carta te ofrecerá tres posibles acciones, y el jugador tendrá que elegir una de ellas. Esto equivaldría a la X de eXploración, pero como véis, se queda demasiado simple.

El jugador dispondrá de tres tipos de unidades para desplegarse por el tablero:
- Los aldeanos. Sirven para conseguir recursos y construir infraestructuras y edificios
- Los mechs. Máquinas de guerra pensadas para el combate. También pueden desplazar trabajadores en ellas.
- El héroe. Representa el líder de tu facción. Con él podrás conseguir nuevas tecnologías llevándolo a la Fábrica y resolver encuentros con los lugareños.
Tanto los mechs como el héroe poseen habilidades que irán desbloqueándose conforme se vayan construyendo más mechs.
En el tablero principal también hay un par de tracks. El primero es el de popularidad. En él se indica lo querido que eres por la gente de ese territorio. Es uno de los tracks fundamental porque se divide en tres grandes segmentos, e influirá en tu forma de puntuar al terminar la partida. El segundo track es el de poder, y representa el poder militar que tiene tu facción. Este poder se irá gastando conforme vayas teniendo enfrentamientos con otros jugadores.
Tablero de jugador
En realidad los jugadores dispondrán de 2 tableros distintos. Uno de ellos es el tablero de facción, donde aparece las habilidades que otorgan los mechs al desplegarlos, la habilidad de facción y un hueco para señalar que beneficios obtiene el jugador cuando haga la acción de reclutar que veremos más adelante.

La parte fundamental se encuentra en el tablero de acciones, que es diferente para cada jugador y se reparten al azar. Este tablero está dividido en cuatro partes, y cada una de estas partes tiene una acción arriba y una acción abajo. En su turno, un jugador tendrá que elegir una de las cuatro partes, no pudiendo elegir la acción que ha hecho en el turno anterior. Eso se refleja con un peón que se coloca en la acción que escoge y que tendrá la obligación de mover en su siguiente turno. Una vez que ha movido al peón y escogido una acción distinta, podrá realizar la acción de arriba, o la acción de abajo, o ambas acciones, empezando siempre por la de arriba.
La distribución de las acciones superiores es distinto en cada tablero, así como el coste y beneficio de las acciones superiores e inferiores de los tableros. Con este sistema de selección de acciones tan simple, Stegmaier crea un juego estratégico muy interesante. Veamos las acciones posibles. Empecemos por las acciones situadas en la parte superior:
- Producir recursos. Esta acción permite producir recursos en dos hexágonos distintos. Cada hexágono producirá tantos recursos como trabajadores se encuentren en dicho hexágono
- Moverse. Esta acción permite mover hasta dos unidades de cualquier tipo a un hexágono adyacente.
- Reforzar. Pagar monedas para obtener puntos de poder o cartas de combate
- Comerciar. Pagar monedas para conseguir dos recursos cualesquiera
Acciones situadas en la parte inferior:
- Mejorar. Permite mover cubos que se encuentran en las acciones superiores y colocarlos en las inferiores. Esto se traduce en que las acciones superiores se van volviendo más potentes, mientras que las inferiores van abaratando sus costes. Para esta acción se requiere una cantidad de petróleo estipulada por el tablero de acciones.
- Construir Mech. Esta acción permite desplegar un mech del tablero del jugador en algún hexágono con trabajadores. Dependiendo del meche que se elija, se obtendrá una u otra habilidad aplicable tanto para los mechs como para el héroe. Para esta acción se requiere una cantidad de acero estipulada por el tablero de acciones.
- Construir edificio. En Scythe hay 4 tipo de edificios que dan diferentes ventajas pasivas. También sirven para controlar territorios siempre que no haya unidades enemigas en el mismo. Para esta acción se requiere una cantidad de madera estipulada por el tablero de acciones.
- Alistar. Permite descubrir beneficios que obtendrá el jugador cuando los jugadores vecinos realicen la acción sobre la que ha reclutado el jugador. Esto se refleja mediante unos cilindros que se retiran de la acción para mostrar el beneficio. Esto sirve como recordatorio para que cuando un vecino haga esa acción inferior, el jugador se acuerde de obtener el beneficio. Para esta acción se requiere una cantidad de alimento estipulada por el tablero de acciones

Con estos elementos se deben ir gestionando el orden de las acciones para tener recursos suficientes para intentar aprovechar al máximo las dos acciones de cada parte del tablero. Todo esto buscando optimizar la puntuación de cara al fin de partida.
Puntuación final
El juego acaba cuando un jugador consigue 6 hitos. Hay múltiples hitos, de forma que cada jugador puede centrar su estrategia de diferentes formas. estos hitos son:
- Conseguir todas las mejoras
- Construir todos los mechs
- Tener todos los trabajadores desplegados
- Tener los 4 edificios construidos
- Tener los 4 reclutas alistados
- Conseguir el objetivo privado
- Ganar un combate (esto se puede conseguir 2 veces)
- Llegar al máximo de poder
- Llegar al máximo de popularidad.
Cuando un jugador consiga 6 de estos logros, la partida termina inmediatamente y se procede a realizar la puntuación. En la puntuación se valoran 3 cosas:
La primera de ellas son las estrellas, que representan los logros conseguidos. Cada logro otorgará dinero al jugador dependiendo de su nivel de popularidad.
La segunda de ellas será el terreno que controla. Cada territorio controlado por el jugador le dará una serie de monedas, también dependiendo de su popularidad. En este punto es importante tener en cuenta la Fábrica, que cuenta como 3 territorios.

Por último, cada dos recursos que se encuentren bajo tu control también otorgará dinero dependiendo de la popularidad del jugador. Todo este dinero se añade al dinero sobrante que hayan conseguido los jugadores durante la partida. El que más dinero tenga, será el ganador de Scythe.
¿Qué me ha parecido Scythe?
La verdad es que Scythe es un juego que me enamoró desde que lo descubrí. La calidad de los componentes es excepcional. El manual está muy bien estructurado y todo se entiende muy bien. Y la mecánica es bastante sencilla de ejecutar, aunque no de programar. La dificultad de Scythe radica en la cantidad de elementos distintos que debemos gestionar. Pero aún así, me parece un juego de complejidad media. Sobre todo si se tiene en cuenta que se publicita como un 4X, y este tipo de juegos suelen tener una gran complejidad.
Me gusta mucho como una simple decisión (¿Dónde pongo el peón para hacer la acción o acciones?) te obliga a estrujarte el cerebro para optimizar cada turno y seguir con tu estrategia. Pero lo bueno es que apenas existe entreturno (si todos los jugadores saben jugar), ya que el juego permite pensar uno o dos turnos por delante. También es cierto que el ritmo de turno es rápido ya que cuando un jugador ha realizado la acción superior, el siguiente jugador puede jugar su turno mientras que se realiza la acción inferior. Esta tontería le da una gran dinámica a los turnos.
Uno de los puntos que más polémica desata en Scythe es el combate (eXterminio). Si bien es cierto que existe conflicto en el juego, un jugador puede ganar perfectamente la partida sin combatir. Es más, son muchas las partidas que terminan sin un solo enfrentamiento. Esto genera una sensación de Guerra Fría muy chula entre los jugadores. Pero a su vez, parece que la X de eXterminio se queda muy coja. Esto también se debe a la simpleza del combate.
Cada jugador marca en secreto cuanta fuerza quiere gastar dependiendo de cuanta tenga en su track. Pero el límite que se puede gastar es 7. A esto, los jugadores pueden jugar en secreto tantas cartas de poder (con valores entre 2 y 5) como miniaturas haya en el combate. Se suma el valor de la carta con el valor marcado en el dial de guerra y el jugador cuya suma total sea mayor gana la batalla. Esto otorgará un logro de batalla al jugador vencedor. Pero nada más.

Aunque me hubiera gustado un combate un poco más complejo, es cierto que soy un jugador que o disfruta con el conflicto. Y Scythe me da justo la sensación de Guerra Fría y combate que hace que le juego este emocionante sin que la batalla sea demasiado lesiva para el perdedor del conflicto.
Sin duda Scythe es uno de mis juegos de mesa favoritos. Tiene un poco de todo con una duración bastante contenida y unos turnos que fluyen rápidos. También me gusta la cantidad de estrategias que se pueden desarrollar, así como la asimetría de tableros de acción y de facción, dando una rejugabilidad infinita.
El único pero que podría ponerle es que la estética y ambientación engañan. Porque incita a pensar en un juego con alta interacción y donde las batallas son el núcleo del juego. Y nada más lejos de la realidad. Ni siquiera la temática de la Fábrica es importante. Pues controlar la Fábrica solo te da unos pocos puntos más al terminar la partida, además de una tecnología, que es una carta con una acción más poderosa que las que se encuentran en el tablero de jugador.
Juegos similares
Es complicado y a la vez muy fácil hablar de juegos similares. Si nos centramos en el concepto de 4X, todos los juegos de esta categoría se asemejan a Scythe: Clash of Culture, Eclipse, Twilight Imperium, La marcha de las hormigas…
Pero ninguno de ellos comparte el desarrollo que ofrece Scythe mediante una simple selección de acciones. Podría decirse que Scythe es una simplificación de los juegos 4X. Esto le ha permitido darse a conocer a un público más familiar en el mundo de los juegos de mesa. Y eso, junto con su estética y calidad de componentes, han hecho el resto para considerarlo como uno de los juegos más queridos entre la afición. Por ello aún se sigue hablando de él 10 años después de su publicación.
Conclusión
Si tienes oportunidad, tienes que probar Scythe. Es un juego que no te dejará indiferente. Y me atrevería a decir que si entras en la dinámica que ofrece este juego, seguro que te va a encantar.
Pero es cierto que Scythe tiene una complejidad considerable, y no puede sacársele a todo el mundo de primeras. Aunque es mucho más sencillo que otros juegos de corte similar, es cierto que tiene muchos elementos diferentes y puede abrumar a un jugador novel en su primera partida. Lo digo por experiencia. Querer sacar el juego a jugadores sin la suficiente experiencia hace que se sientan abrumados y no disfruten de la partida. Pero si tienes paciencia, Scythe es uno de esos juegos que triunfa en todas las mesas. Solo hay que saber que momento de la vida jugona de una persona es el adecuado para llevarle al maravilloso mundo de Scythe.
























