¿De que va Take Time?: «Unid fuerzas para superar los desafíos que plantean los relojes a lo largo de varios universos, desde Despertar hasta Renacimiento. Jugad los niveles al ritmo de vuestro equipo y tantas veces como queráis mientras descubrís una experiencia de juego llena de desafíos en constante evolución e infinitas posibilidades».
Take Time es un juego colaborativo de 2 a 4 jugadores en el que tendrán que unir sus fuerzas para ordenar correctamente las horas en el reloj cumpliendo con sus condiciones. ¿Parece fácil? bueno, eso es por que no sabéis que la comunicación está prohibida y que las cartas se juegan boca abajo, así que tendrás que confiar en tu equipo.
Asmodee es la editorial encargada de traer este retador juego compuesto por 40 niveles de díficultad. ¿Seréis capaces de superarlos todos?
Mecánica de Take Time
Este juego contiene 10 capítulos, cada uno de ellos compuesto por 4 escenarios. En total suman 40 escenarios distintos, establecidos de forma que la dificultad va aumentado gradualmente. Cada uno de estos escenarios está compuesto por un reloj (un tablero fino) dividido en 6 segmentos, en lugar de en 12 horas. Ademas, hay una aguja que marca uno de los segmentos. Dichos segmentos también pueden contener símbolos que representan las condiciones que deben cumplirse durante la partida.

Además de un reloj para cada escenario, el juego contiene 24 cartas. Están numeradas del 1 al 12, de forma que cada número se repite dos veces. Pero el dorso de las cartas puede ser blanco o negro, de forma que hay 12 cartas numeradas del 1 al 12 con el dorso blanco (cartas solares), y exactamente igual con el dorso negro (cartas lunares). El color del dorso es importante porque es una de las pocas cosas que conocerán los jugadores de las cartas del resto del equipo. Con esto claro, vamos a ver como funciona Take Time:
¿Cómo se juega?
En cada partida se repartirán 12 cartas, independiente del número de jugadores (con un pequeño matiz para partidas de dos jugadores). Esto hay que tenerlo en cuenta porque hay 12 cartas que no entran en la partida y que los jugadores desconocen. Empezando por el jugador que se considere adecuado, el turno consiste en jugar una carta boca abajo sobre uno de los 6 segmentos del reloj.
La aguja marca un segmento, lo cual quiere decir que partiendo desde ese segmento, la suma de los valores que se jueguen en cada segmento tiene que ser mayor que la del segmento anterior y menor que la del siguiente. Y así hasta llegar al segmento situado a la izquierda de la aguja, que tiene que ser el mayor. Hay un detalle más que es una norma una vez pasado el tutorial de 3 partidas: la suma de las cartas de cada segmento no puede ser mayor de 24. Es decir, ningún segmento puede tener un valor mayor de 24.
Cómo podéis ver, la partida es sencilla: los jugadores irán alternando turnos y jugando una carta en un segmento a su elección boca abajo. Solo tendrán dos elementos de información:
- 1. El dorso de las cartas de los compañeros: como solo se repiten los números dos veces cambiando el dorso de la carta, el jugador puede deducir cierta información. Por ejemplo: si tienes en la mano un 12 con el dorso negro, y un jugador juega una carta negra en el último segmento, puedes tener la certeza de que como mucho es un 11 negro, ya que el 12 negro lo tienes tú, y el otro 12 sería blanco en caso de estar en juego.
- En cada partida se podrán jugar tantas cartas boca arriba como número de jugadores. Es decir, que en una partida a 4 jugadores, 4 de las 12 cartas que se juegan podrán colocarse boca arriba.
A todo esto hay que añadir que algunos segmentos exigen cumplir ciertas condiciones, como puede ser jugar una sola carta en ese segmento, o que solo se pueden jugar cartas blancas, o que una de las cartas jugadas en dicho segmento tiene que ser la menor de todas las cartas que se jueguen.
¿Que me ha parecido Take Time?
Pues la verdad es que es un juego que me ha sorprendido muy gratamente. Es cierto que tiene algunas de las características que me gustan: juego colaborativo, rápido, de deducción y trabajo en equipo y con múltiples escenarios. Y Take Time cumple con todas estás características, al igual que Cazabombas o Infiltraidores que es otro juegas increíble y que cumple con todo lo mencionado.

Creo que con una mecánica muy simple y fácil de entender crean un juego retador, que fluye muy bien y que supone un verdadero reto para los jugadores sin sentir que la dificultad es abusiva. Además, no es un juego que dependa del azar. A pesar de que hay partidas más fáciles que otros según sean las cartas que roben los jugadores. Pero con todo, es un juego agradable de jugar que genera una sensación de reto en lugar de frustración que invita a jugar una partida tras otra. Siempre que lo he sacado, es raro que no acaben cayendo 3 o 4 partidas.
Juegos similares
Take Time siempre se compara con The Mind. Para quien no lo conozca, es un juego compuesto por 100 cartas, cada una con un número del 1 al 100. Los jugadores colaboraran para superar los niveles (el número de niveles depende del número de jugadores). Cada nivel indica las cartas que roba cada jugador, es decir, que en el nivel 4, cada jugador robará 4 cartas. Tras esto, los jugadores jugarán cuando consideren adecuada su carta boca arriba en el centro de la mesa.
El objetivo es jugar las cartas en orden ascendente, pero está prohibida toda forma de comunicación. Solo la percepción del tiempo y la intuición te indicarán cuando jugar una carta. Si en algún momento se juega una carta y un jugador tiene una carta inferior, tiene que comunicarlo y el equipo perderá una vida. El nivel se completa cuando se juegan todas la cartas. Si los jugadores pierden todas las vidas habrán sido derrotados.
Como podéis ver, la premisa fundamental si que es muy similar a la de Take Time. Pero el juego del que hablamos tiene varios añadidos que le sientan de maravilla y dan vitalidad y rejugabilidad, cosa que le falta al The Mind.Por no hablar de que puede alargarse si los jugadores no se atreven a jugar cartas.
Cazabombas también es un juego con muchas similitudes con respecto a Take Time. Hay que deducir, la comunicación está limitada, el juego lleva múltiples escenarios. En Cazabombas la posición de los cables de los jugadores te permite intuir si es un número alto o bajo. Lo mismo ocurre en Take Time, puesto que el orden en el que se jueguen las cartas y el segmento, se puede intuir que número se esconde en la otra parte de la carta.
Infiltraidores comparte muchas características y sensaciones con Take Time, aunque mecánicamente no se parezca tanto. Comparte los distintos escenarios, la colaboración a la hora de superar la partida y la deducción, dejando sensaciones relativamente parecidas
Conclusion.
Como he dicho anteriormente, Take Time cumple con un montón de características que disfruto mucho en los juegos de mesa.
Es sencillo de explicar, fácil de sacar a mesa, apto para todo tipo de jugadores y con un nivel de dificultad que considero adecuado, suponiendo un reto sin generar frustración.
Es un juego que funciona de maravilla tanto para jugar un par de partidas rápidas como para dedicar una tarde a superar la mayor cantidad de escenarios posibles.
Y hablando de escenarios, hasta el capítulo que he jugado creo que los retos son lo suficientemente diferentes como para que no se vuelvan repetitivos y supongan verdaderos retos, y no condiciones aleatorias.
Sin duda recomiendo Take Time y si tenéis oportunidad de jugarlo, echarle una partida. Es el típico juego que solo con la explicación no se puede conocer su verdadero potencial.
























