Elefantes, pangolines, rinocerontes, tiburones y loros grises africanos, en el ojo del comercio ilegal internacional.

 

Tratar de determinar el valor del comercio de vida silvestre en el mercado negro es una empresa prácticamente imposible. Sin embargo, el grupo TRAFFIC de monitorización de este tipo de comercio estima que cada año la venta ilegal de especies protegidas de plantas y animales es capaz de mover billones de euros .

El impacto potencial del tráfico ilegal de especies amenazadas condujo a la firma en el año 1973 de un tratado internacional denominado Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre; conocido como CITES por sus siglas en inglés.

CITES regula el comercio de más de 35.000 especies de plantas y animales, clasificados en distintos rangos de protección. Johannesburgo acogerá la próxima Conferencia de las Partes —183 países participantes de forma voluntaria en el tratado— entre los días 24 de septiembre y 5 de octubre.

En la conferencia se trataran más de 200 mociones, 62 de las cuales tienen como objetivo el aumento o la disminución en la rigidez del tráfico de ciertas especies.

 

Elefantes y la prohibición del marfil

En un esfuerzo para terminar con la crisis de caza furtiva que está devastando a los elefantes africanos, un grupo de 29 países africanos, conocido como la Coalición del Elefante Africano (CEA), está reclamando una prohibición del comercio internacional de marfil de elefante.

Todas las poblaciones de elefante africano fueron incluidas en el catálogo realizado por CITES en 1989, prohibiendo todo el comercio internacional de marfil. No obstante, cuando las poblaciones de elefantes de Botswana, Namibia y Sudáfrica se recuperaron entre los años 1997 y 2000, estas restricciones se vieron disminuidas. Ahora, con las cifras de caza furtiva de elefantes alcanzando cifras históricas, la CEA reclama por una nueva prohibición total de todo tipo de comercio.

Namibia, Sudáfrica y Zimbabwe, por otro lado, reclaman a CITES que relaje todavía más las restricciones, permitiendo de ese modo que el marfil pueda comerciarse de forma legal.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) aprobó recientemente una resolución en la que urge a cerrar los mercados domésticos para el tráfico comercial de marfil de elefante —un movimiento que bien podría apuntar a la próxima conferencia CITES.

A pesar de que las posturas adoptadas por la IUCN acarrean una considerable autoridad moral, la organización no tiene autoridad legal para reforzar sus posicionamientos.

Por tanto, las verdaderas decisiones efectivas para proteger a los elefantes deberán ser tomadas en la conferencia de CITES. Numerosas organizaciones esperan que el posicionamiento de la IUCN sirva para motivar a los delegados de CITES a adoptar un posicionamiento que sirva para proteger a los elefantes, en línea con lo solicitado por la mayoría de países del continente africano.

 

Prohibición del tráfico internacional de todas las especies de pangolín

Los pangolines —los parientes escamosos de los osos hormigueros— se encuentran protegidos en sus habitats originales. Sin embargo, a pesar de ella, se les considera actualmente como los mamíferos que sufren con mayor intensidad el tráfico ilegal de especies en el planeta.

Estos mamíferos, repartidos en ocho especies y nativos de Asia y África se encuentran todos clasificados como críticamente amenazados por la IUCN. Se encuentran protegidos bajo las regulaciones establecidas por CITES, lo que significa que su comercio requiere permisos y que los países exportadores deben probar que la actividad no tendrá un impacto negativo en las especies.

A pesar de las restricciones, más de 1 millón de pangolines fueron víctimas de los furtivos y vendidos de forma ilegal durante la pasada década, de acuerdo con un informe de TRAFFIC.

Cinco mociones presentadas por 19 países solicitan la prohibición total del comercio de pangolines y partes de pangolín.

El comercio de cuernos de rinoceronte podría reabrirse en Suazilandia

Grupos conservacionistas han estado rogando al rey de Suazilandia para que retire la moción para legalizar el comercio internacional de cuernos de rinoceronte. En el caso de que la moción fuera aprobada, el país podría vender los cuernos que los rangers hubieran decomisado previamente a los cazadores furtivos. Además, la moción permitiría la retirada de los cuernos de los rinocerontes con métodos no letales, así como extraer los cuernos de rinocerontes que hubieran muerto por causas naturales.

La demanda creciente de cuernos de rinoceronte en el mercado asiático ha inflamado la crisis de caza furtiva que sufren las especies de rinocerontes de África y Asia. Tan solo en Sudáfrica, los furtivos han asesinado más de 1.000 rinocerontes en un solo año.

La legalización del comercio de cuernos de rinocerontes podría ser el empujón final que necesitan los rinocerontes para verse abocados a la extinción.

Más tiburones y rayas necesitados de protección

Las demandas de aletas de tiburón utilizadas en la popular sopa de aleta de tiburón y las láminas branquiales de las rayas utilizadas por la medicina tradicional china están amenazando a un gran grupo de los mayores depredadores marinos y organismos filtradores.

En la conferencia de CITES del año 2013 en Bangkok, cinco especies de tiburones y todas las mantas raya fueron incluidas en el Apéndice II de CITES. En dicho apéndice figuran especies que no se encuentran en riesgo de extinción pero que podrían estarlo en el caso de que no se controlara su comercio.

En Sudáfrica se considerará incluir tres especies más bajo este nivel de protección.

 

Loros grises africanos amenazados por el comercio de mascotas

La gran inteligencia de los loros grises africanos los convierte en animales muy populares en el mercado de las aves mascota. Una popularidad que, de acuerdo con un informe reciente de TRAFFIC, ha conducido la especie a un decline de abundancia a lo largo del centro y el oeste de África.

En respuesta a este descenso, un grupo de países africanos, liderados por Gabon, proponen trasladar a los loros grises africanos del Apéndice II de CITES al Apéndice I, dándoles la protección más alta de las contempladas por este convenio internacional.

Alejandro Serrano
Cofundador de Fantasymundo, director de las secciones de Libros y Ciencia. Lector incansable de ficción y ensayo, escribo con afán divulgador sobre temáticas relacionadas con el entretenimiento y la cultura cercanas a mis intereses.

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