Los dioses se encuentran entre nosotros. No siempre, pero están. Cada 90 años, los dioses aparecen entre los mortales por un corto período de dos años. Después, nos abandonan otros 90 años. Durante su existencia, serán amados y serán odiados. Están aquí, esta volviendo a pasar.

¿De donde proviene su poder? ¿es propio, u otorgado por la admiración del ser humano?

Este es el tema principal de la serie The Wicked & The Divine, escrita por Kieron Gillen (Once & Future) y dibujada por Jamie Mckervie (Loss). Al color se encuentra Matthew Wilson.

¿Y si los dioses fueran estrellas musicales? Está pregunta es la que intentan desarrollar este equipo creativo a lo largo de 9 tomos, que han sido publicados en España por Norma Editorial:

  1. El acto fáustico
  2. Fandemónium
  3. Suicidio comercial
  4. Tensión dramática
  5. Fase Imperial. Primera Parte
  6. Fase Imperial. Segunda Parte
  7. Invención maternal
  8. Lo viejo es el nuevo nuevo
  9. «Bien»

Para poder afrontar correctamente una reseña sobre una serie tan larga, dedicaremos 9 post distintos, siendo equivalentes a cada uno de los tomos en los que se ha dividido la serie. Para evitar en la medida de los posible los spoilers, estos artículos tendrán una longitud más reducida a la habitual.

Este post será una introducción a The Wicked & The Divine, a la vez que se reseñará el primer tomo: El acto fáustico.

The Wicked & The Divine: 1. El acto fáustico

El primer tomo de la serie nos presenta a una joven llamada Laura, una gran fan de los miembros del Panteón. Esto es una especie de asociación o grupo formado por 12 estrellas de la música que se definen a sí mismos como «dioses». A pesar de ser artistas solitarios, todos se reúnen bajo esta especie de institución divina. Todo conduce a una increíble campaña de marketing para colocar a estas estrellas del rock como los dioses de la era actual. Pero, ¿Y si no fuera marketing? ¿Cómo se tomaría el público que de verdad tuvieran poderes divinos?

Laura acude al concierto Amaterasu, una de las cantantes que forman parte del Panteón. Es allí donde conoce a Luci, otra de sus miembros. Es a causa de esta última «diosa» que la vida de Laura acabará ligada de una forma u otra al Panteón. Y ella está encantada. Es la fan número 1 de todos los miembros.

Luci invita a Laura a conocer a Amaterasu, quien se encuentra en el Backstage realizando una entrevista con una periodista que parece no estar de acuerdo con estas «nuevas divinidades». Es en este punto cuando la historia se complica, y Laura se ve envuelta en una serie de sucesos que afectarán a su vida de una forma que nunca imaginó.

El guion de Kieron Guillen.

The Wicked & The Divine es una obra provocativa y original. La historia es ambiciosa y tramposa, llena de secretos que el lector no es capaz de entender aún en este primer tomo. El guionista juega muy bien sus cartas, colocando el inicio de la historia en mitad de algo más grande. En todo momento el lector tiene la sensación de que muchas cosas pasadas no le han sido reveladas todavía, y serán esenciales para entender a donde quiere conducirle Guillen.

En una historia de dioses cabe destacar a los mismos. Y el guionista ha sabido escoger bien a los protagonistas. De los 12 dioses que conforman el Panteón, casi todos vienen de religiones antiguas y poco conocidas, siendo Luci (lucifer) el único de los dioses fácilmente reconocible. Amaterasu es la diosa del sol en la mitología japonesa; Morrigan es la diosa celta de la muerte y la destrucción; Baal es el dios del trueno, la lluvia y la fertilidad en algunas regiones de Asia menor…

Con esta gran variedad de dioses de segunda división, Guillen juega a deconstruir a las deidades para construir personajes acorde a los planes de su trama, sin que el lector tenga prejuicios sobre el personaje por lo que conoce del Dios. De esta forma se asegura que el personaje no genera dudas en el lector sobre su forma de ser y puede adaptarse más a las exigencias del guion.

También plantea una gran cuestión sobre el poder de los dioses y su origen. Al utilizar dioses antiguos, sus actos no son tan morales e incluso rozan la crueldad. Su único objetivo es la admiración de las masas. Y esto puede conseguirse. Desde que The Beatles originaron el fenómeno fan, las masas los siguieron por todo el mundo, los admiraron y convirtieron en casi ídolos. Algo muy semejante al deseo de los dioses. Con esta idea tan original, en The Wicked & The Divine, Guillen equipara los unos a los otros, convirtiendo a los dioses en estrellas de la música, admirados y seguidos por millones de fans.

Pero la trama no se queda ahí, sino que la lleva más allá. ¿Por qué los dioses aparecen cada 90 años? ¿Por qué están entre nosotros sólo 2 años para morir de nuevo? Todos estos interrogantes generan en el lector la sensación de que hay un gran misterio detrás al que todavía no tiene acceso. El cómic no lo plantea explícitamente, pero el lector lo sabe.

Kieron Guillen consigue hacer un enorme trabajo de introducción en esta obra, planteando misterios que conducen al lector a seguir leyendo, buscando atar cabos aún sabiendo que hay mucha información a la que todavía no tiene acceso.

Un dibujo divino

Jamie McKelvie es el encargado de representar a todas estas divinidades en el papel. Y el lector se encuentra con muchas cosas a destacar. Por un lado, el estilo de dibujo de McKelvie. Un trazo limpio, con detalle pero sin sobrecargar la página, embelleciéndolo todo con un estilo pop moderno.

Por otro lado, nos encontramos con el diseño de personajes. Una reinvención de los dioses adaptados al mundo musical, manteniendo a su vez ciertos rasgos propios de su divinidad. Por poner un ejemplo, el diseño de Morrigan, acompañada de plumas negras y un estilo gótico y destructivo; o Amaterasu, presentada en un gran Splash page que ilumina todo. Esta reinvención supone un gran trabajo por parte del artista, que consigue convertir a dioses antiguos en estrellas modernas de la música.

A pesar de que no aporta ninguna innovación que no se haya visto anteriormente en el mundo del cómic, todo lo que ha realizado McKelvie para este primer tomo de The Wicked & The Divine tiene una calidad excelente y un trabajo enorme detrás.

Y es que es meritorio el conseguir plasmar de una forma tan sencilla cómo él hace ideas tan profundas y complejas, como es la divinidad y el poder de los dioses. Todo acompañado de una distribución de viñetas que ayuda a generar sensaciones en el lector.

El color del pop

Tras la paleta de colores de esta obra se encuentra Matthew Wilson. Con tonalidades propias del estilo pop, Wilson colorea una trama que es mucho más oscura de lo que pretende aparentar. Tras todo este color, hay algo complejo y aterrador que consigue camuflar perfectamente, convirtiéndose en uno de los elementos más reconocibles de la obra. Y es que la trama se presta a tal: a esconder la verdad entre colores y espectáculo.

El color de las portadas es un gran reflejo del estilo gráfico que el lector se va a encontrar en el tomo. Sin duda el equipo artístico ha conseguido encontrar un diseño llamativo para las portadas que consiguen llamar la atención frente a otras grandes obras que se encuentran en tiendas.

Conclusión de The Wicked & The Divine: 1. El acto fáustico

La trama de The Wicked & The Divine es atractiva y original. Convertir a 12 dioses en 12 estrellas musicales y esconder unos cuantos enigmas en esto es una idea como mínimo llamativa. Y este primer tomo, El acto fáustico, consigue establecer una gran premisa que da juego para que la historia evolucione de formas que el lector no se espera.

El trabajo de Kieron Guillen como creador de esta curiosa historia es increíble. Centrándonos en este primer tomo, cabe destacar el ritmo narrativo de esta primera entrega. Nos encontramos con una presentación de personajes que es más que interesante y llamativa; diversos giros de guion y sorpresas; tramas secretas que buscan crear necesidad de respuestas en los lectores; y una protagonista que está dispuesta a luchar por sus ídolos. Todo esto, con un interesante cliffhanger al final de este tomo que predispone al lector a morderse las uñas hasta poder leer la continuación (suerte que ya está la obra completa a la venta).

En cuanto al dibujo y al color, ambos artistas realizan una labor excepcional. La sensación de producto pop que acompaña a la obra es constante, además de ser uno de los puntos fuertes y de referencia de The Wicked & The Divine.

Pocas pegas se le puede poner a este primer tomo de la serie. Un guion trabajado, un dibujo excepcional y un dibujo que combina a la perfección con la historia, además de esconder una historia oscura camuflada con colores llamativos.

De momento este primer tomo lo recomendaría para cualquier lector, ya sea novel o experimentado. Eso sí, creo que no es una obra que busque el mero entretenimiento. Tiene un mensaje abstracto y complejo detrás de toda esa fachada pop, y hay que leerlo con la atención que estas cuestiones se merecen, sobre todo las divinas.

En breve tendremos disponible la reseña de The Wicked & The Divine: 2. Fandemónium

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