Ana la de tejas verdes es una adaptación a formato manga del libro escrito por la autora Lucy Maud Montgomery que vio la luz en 1908. Esta adaptación ha sido autorizada por los descendientes de la autora y ha sido adaptado por Crystal S. Chan, mientras que el dibujo corre a cargo de Kuma Chan.

Norma Editorial es la encargada de traer a España está magnifica adaptación en un sólo tomo en formato rústica con solapas clásico de los mangas.

Al igual que en la novela, Ana es una joven huérfana que es adoptada por una pareja de hermanos (Marilla y Matthew Cuthbert). La adopción de Ana es un error, dado que ellos buscaban un niño que les pudiera ayudar en la granja de Tejas Verdes (de ahí el nombre de la historia). Debido a un fallo por parte del orfanato, Ana Shirley es quien llega a sus vidas. Esta chiquilla pelirroja destaca no solo por su curioso color de pelo, sino por su gran imaginación y la expresividad de sus emociones.

Ana la de tejas verdes es una historia llena de cariño y emoción que narra las vivencias de Ana desde que llega a Tejas verdes. Una historia de autodescubrimiento y vivencias cotidianas protagonizadas por un personajes al que se coge un gran cariño.

La historia de Ana

Ana la de tejas verdes es una historia sobre el crecimiento y la vida cotidiana en un pequeño pueblo a principios del silo XX. Lo que más destaca es la creación del personaje: una niña con un gran corazón, inteligente y con un complejo por el extraño color de su pelo.

La trama de esta novela no presenta ningún giro de guion, ninguna sorpresa ni busca mantener en vilo al lector. Más bien todo lo contrario. Es un reflejo de la vida de la época, con la educación y las aspiraciones propias del momento. Es una historia de vivencias, las cuales giran en torno a Ana. Así, se conocerán sus preocupaciones, sus dramas, el valor de la amistad, lo difícil que es ser una niña en un mundo de adultos.

La historia comienza desde que es adoptada por error por los Cuthbert hasta que crece y consigue un trabajo. En todos esos años se presentan diversos momentos y anécdotas, a veces en largos capítulos, mientras que en otras ocasiones, una «anécdota» puede durar una o dos páginas. Este ritmo hace que las páginas vuelen, a la vez que con cada pequeño detalle que se muestra sobre la vida de Ana hace que le cojas más y más cariño al personaje.

El dibujo de Ana la de tejas verdes.

La trama detrás de Ana la de tejas verdes es sencilla pero efectiva. Sin que ocurra nada realmente emocionante, la historia consigue enganchar y ser reconocida por millones de lectores en todo el mundo, convirtiéndose en un clásico de la literatura.

Pero en esta adaptación hay algo que brilla por encima de la trama. Y es el dibujo. Lo que ha conseguido Kuma Chan con el diseño de Ana (y del resto de personajes) es increíble. La expresividad de los personajes es un punto muy positivo dentro de este manga. La variabilidad de emociones de Ana está muy bien trasladada al dibujo. Pero quien destaca es Marilla, cuyo semblante serie consigue transmitir sus pensamientos y emociones con ligeras modificaciones del dibujo.

También destaca el uso de los ojos completamente negros en ciertas viñetas, dando a los personajes una cara de estupefacción divertida y que encaja muy bien con el tono de la historia.

El dibujo de los personajes permite diferenciar perfectamente a unos de otros. El nivel de detalle en los rostros, así como las distintas características estéticas de cada uno permite diferenciar y empatizar más con cada uno de ellos, a la vez que da un toque más realista al conjunto de la trama.

Conclusión

Ana la de tejas verdes es una historia que desconocía y que me ha sorprendido muy gratamente. El típico prejuicio: un clásico será algo aburrido es algo que debe de romperse. Así seremos capaces de sorprendernos con historias que si son tildadas de «clásicos» es por un motivo. Pero la adaptación de Crystal S. Chan funciona perfectamente, dándole un frescor que le sienta muy bien.

En este caso, la fluidez que aporta la adaptación al manga es un acierto en toda regla. No solo por la gran aportación que hace el dibujo a la obra, sino por el gran ritmo que aporta este tipo de cómic a la narración.

El manga transmite el cariño que se le ha dedicado a esta adaptación. Por no mencionar que elegir el formato manga es una forma muy inteligente de acercar los clásicos a los más jóvenes.

Sin duda es un manga que se lo recomiendo a todo tipo de personas, desde principiantes hasta avanzados. Y para todas las edades. Parece que Ana la de tejas verdes es una historia que tiende hacia un público infantil, pero creo que puede disfrutarla cualquier lector, como ha sido mi caso. Una gran sorpresa este manga.

 

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