Will: Follow the Light es un juego indie que podríamos incluir dentro de la categoría de walking simulator. Su fuerte es la presentación de nuestro objetivo, ya que como farero tendremos que ir tras la pista de nuestro hijo en una aventura que tiene altos y bajos.
Explorando en una atmósfera interesante
Nuestro nombre es Will, y sin entrar en demasiados destripes tendremos que averiguar qué ocurre con nuestro hijo, Thomas. La mayoría del tiempo estaremos en contacto con zonas acuáticas, con el principal aliciente de llegar hasta otras zonas; algunas de ellas serán más amables, mientras otras se nos harán algo más angostas y algo escalofriantes.
Aunque en algún momento nos pueda parecer algo inquietante, no estamos ante un juego de terror, como podía parecer en alguno de los vídeos iniciales. Es cierto que hay zonas más oscuras y ligeramente peligrosas, pero nada de esto arruinará la experiencia.

Parece abierto, pero no lo es
Uno de los impedimentos más grandes de Will: Follow the Light es que parece un mundo más amplio, con más donde explorar y descubrir. Sin embargo, a pesar de que podemos desviarnos un poco de la senda principal, el trayecto es más bien pasillero. Estaremos predestinados a seguir sin salirnos de lo establecido, y eso le resta muchísimo encanto.
Otro punto a mejorar es la interacción con los puzles, porque habrá varias veces que avancemos sin saber muy bien por qué o cuál es la respuesta. Es una pena porque en algunas ocasiones las respuestas son muy obvias, mientras que existirán otras que son tan rebuscadas que avanzaremos por simple ensayo y error. Es triste que uno de los pilares principales de la aventura flaquee de esta manera, pero es justamente lo que ocurre.

Su ambientación es su mejor baza
Sin duda alguna, la mayor fortaleza de Will: Follow the Light es la ambientación, los escenarios y cómo trata de sumergir al jugador en el entorno. Algo tan simple como querer continuar navegando, alejarnos un poco más allá o indagar a ver qué hay en alguna esquina más alejada. Es una pena que, la mayoría de las veces, solo sea por placer y apenas consigamos nada extra.
A pesar de que Will apenas habla, sí que tiene alguna frase que comunicar al jugador. Aunque la interacción es breve, se agradece que exista algo que intente conectar con nosotros. Otro de los aspectos a tener en cuenta es su buena traducción al castellano, una traducción más que correcta y fácil de entender para el lector. Es un detalle que se hayan esmerado con esto, ya que las voces están íntegramente en inglés.
Altos y bajos en las emociones
Sin entrar demasiado en la historia, tendremos partes interesantes a la hora de jugar, emocionalmente hablando. Existirán zonas más peligrosas, otras de tranquilidad y otras en las que nos sentiremos perdidos. Algunas de las zonas más peliagudas pueden agobiar algo al jugador que esté esperando un juego más ameno, pero sin duda no abrumará a nadie. Durante la mayoría de nuestro viaje estaremos en búsqueda activa, tanto de nuestro hijo como de nuestro camino a seguir, pero está bien tener picos diferentes.

Rejugable pero con matices
En todo momento tendremos acceso a un selector de niveles para volver a repetir las zonas que queramos de la historia. Sin embargo, esto no nos facilita las cosas demasiado, ya que para recoger todos los coleccionables tendremos que repetir la historia por completo, y aunque el juego no es para nada largo, si nos faltaron unos pocos será algo tedioso repetirlo todo.
Hablando de la rejugabilidad, una vez que terminemos la historia, tan solo será posible encontrarnos con cambios en las zonas para los coleccionables. Podemos explorar las zonas por placer, por la búsqueda de coleccionables o para admirar el ambiente en búsqueda de una buena captura de pantalla. Sin embargo, no tendremos ningún tipo de aliciente en cuanto a la historia.
Su apartado artístico es efectivo
Contando con que estamos ante un waking simulator, sería un error fallar en el apartado artístico del título. Las zonas están bien diferenciadas entre sí, y aunque la mayoría de las veces exploremos por simple curiosidad o placer, no se le puede quitar el encanto a los escenarios.
Su banda sonora también es remarcable, sin contar con composiciones memorables pero dignas de ser escuchadas y acompañarnos en la aventura. De nuevo volver a mencionar la buena labor a la hora de traducir los textos del juego.

Conclusión
El sabor de boca que nos deja Will: Follow the Light es algo amargo, porque podía ofrecer algo más de lo que da, pero tampoco es que sea una pérdida de tiempo. La historia cumple, y la búsqueda de Thomas es interesante. Las zonas están bien diferenciadas entre sí, emocionalmente hablando, y la traducción hace que nos sumerjamos en la historia de una manera eficiente. Sin embargo, la falta de cohesión en algunos puzles y la poca libertad a la hora de explorar lo lastran de una manera imperdonable. Además tenemos que sumarle un precio algo elevado para lo que tiene que ofrecernos, por lo que la experiencia se torna algo agridulce, siendo un candidato ideal para el periodo de rebajas.

✔️ PROS:
- Su ambientación está bien delimitada.
- La traducción es bastante buena.
❌ CONTRAS:
- Se siente bastante pasillero.
- Problemas de cohesión entre los puzles.
- Precio de salida elevado, haciéndolo interesante para las rebajas.
🎮 PLATAFORMAS: PS5, Xbox Series y PC.
























