Portada Cyrano y Ulises

Ulises y Cyrano es un cómic autoconclusivo escrito por Xavier Dorison y dibujado por Stéphane Servain. También hay que destacar la participación de Antoine Cristau como guionista junto a Dorinson. Cristau es un gran conocedor de la gastronomía y la historia, y su participación en esta obra condimenta y realza el sabor de esta historia.

En esta obra de género europeo conoceremos a dos personajes con vidas muy distintas y un punto en común: el gusto por la cocina.

Norma Editorial es la encargada de traer esta obra en un tomo de gran tamaño en formato cartoné compuesto por 172 páginas. Se agradece el tamaño de esta obra para disfrutar como se merece del excelente dibujo de Servain y sumergirte entre los fogones junto a los dos protagonistas.

Sinopsis de Ulises y Cyrano

La obra (ambientada en Francia) comienza con un concurso de cocina, en el cual Cyrano es derrotado por su aprendiz. Esto le lleva a echar a todo el mundo de su restaurante y prenderle fuego.

Inicio de Ulises y Cyrano

De este brutal inicio saltamos hacia 1952. Ulises es el hijo de un rico empresario de cemento. Sus padres le presionan para que saque matrícula de honor, pueda estudiar ingeniería y heredar la empresa familiar. Pero problemas legales con la empresa obliga a Ulises y a su madre a huir a Les Maranges, una localidad rural donde esperan que pase esta mala época y puedan volver a París.

Por casualidades del destino, Cyrano, quien vive retirado y aislado, se encuentra con Ulises. De está relación fortuita comienza a surgir una amistad, inspirada por la cocina. Ulises comienza a aprender el arte de la cocina de Cyrano, y disfruta mucho más que estudiando la preparatoria para ser ingeniero.

Esto le lleva a escaparse mientras debería estudiar para ayudar al viejo chef y aprender todo del arte culinario. Pero esto provocará un cisma familiar, ya que sus padres rechazarán por completo que pierda el tiempo con un simple cocinero en lugar de estudiar para continuar con el legado familiar.

Xavier Dorison como guionista de UIises y Cyrano

Dorison hace una labor excelente con esta obra. El autor ha conseguido ambientar a las mil maravillas la trama con la época historia en la que se ubica. Y aun así, nos muestra una trama atemporal que por desgracia todavía se sigue repitiendo. Y es que el punto fuerte de esta obra reside en una simple pregunta: ¿Dedico mi tiempo y esfuerzo a hacer aquello que me hace feliz, o sigo el camino que puede ser más provechoso, aunque no disfrute?

Esta cuestión la consigue reflejar a la perfección. Ulises es un chico que desde que nació ha sido guiado y educado para dirigir la empresa cementera familiar. Sus notas no llegan a las expectativas de sus padres y le fuerzan a estudiar duro y le imponen profesores particulares que le ayuden a mejorar. Ese es el mundo que conoce Ulises, y realmente nunca ha considerado siquiera que existen otras opciones. Pero esto cambia cuando la vida le conduce a Les Maranges, donde conoce a Cyrano, un temperamental chef retirado. De forma accidental (y accidentada), acaba cocinando con él, y descubre que eso realmente le hace feliz.

Dorison crea una historia que es un reflejo de la vida. Incluso en el final. No esta aderezada con cosas bonitas ni presentada como una historia feliz. Es una batalla, un enfrentamiento con la vida y todo lo que ello conlleva, y las cosas no salen siempre bien. Ni como lo planean los personajes de esta obra. Ulises y Cyrano saber recoger muy bien la vida tal y como es. Y esto es el algo que me ha sorprendido y agradecido: las cosas no son siempre como nos gustaría.

También quiero hablaros de la creación de personajes. Dorison ha sabido darles personalidades muy dispares, pero bien desarrolladas y coherentes con los personajes. A pesar de ser una obra propia, cada personaje destila una personalidad única. Lejos están los personajes planos cuyas personalidades son prácticamente copias unas de otras. Aquí nos encontramos con diferentes personalidades, todas muy bien construidas y que sientan muy bien a los personajes. A esto le acompaña el excelente arte de Stéphane Servain. Y hablando de arte…

Ulises y Cyrano desde el punto de vista artístico.

Los lápices de Stéphane Servain son quienes dan vida a esta obra. Con grandes viñetas llenas de detalle, el artista rompe la monotonía en cada página con viñetas de diferentes formas y tamaños. Esto genera una composición diferente en cada página, dando protagonismo a diferentes elementos y jugando con diversas perspectivas.

Esta riqueza artística en cuanto a composición y estructura no es lo único que tiene que ofrecernos Servain. El diseño de personajes es excelente. Cada personaje refleja a la perfección su personalidad antes incluso de que entren los diálogos en juego.

Hay un punto que al principio no me termino de convencer pero que cuanto más observo el dibujo más me gusta. Y es la expresión facial de los personajes. Si leéis mis reseñas ya sabréis que le doy bastante importancia a que los personajes sean expresivos. Creo que es algo que les otorga más personalidad y reduce el impacto de personajes planos. En Ulises y Cyrano sentía que las expresiones faciales estaban bien hechas pero eran demasiado sutiles. Pero cuanto más observo el dibujo más me gustan. Porque creo que se adecuan a la realidad mucho mejor que otros dibujos cuyas expresiones me agradan más de primeras. Las expresiones faciales de las personas son mucho más sutiles de lo que pensamos. Y es el contexto lo que nos ayuda a interpretarlas. El artista ha conseguido llevar esto al cómic.

Color y sabor

El color de Ulises y Cyrano equivale a los pequeños detalles de un gran plato y que sin ellos, no destacarían tanto como lo hacen. El artista sabe conjugar muy bien los colores cálidos y fríos. Sobre todo cuando se compara la parte más urbana de la obra con la parte más rústica, donde parece que los colores son más vívidos.

Mediante una paleta de colores neutros y poco saturados, se crea un conjunto que deja protagonismo al dibujo y a los diálogos, pero manteniendo su importancia y su buen hacer. La participación de el color tiene el punto justo. Lo que lo convierte en una decisión excelente para aderezar una historia ya de por si brillante.

Conclusión

Nadie se sorprenderá si digo que Ulises y Cyrano me ha parecido un grandísimo cómic y que he disfruta de él desde sus primeras páginas.

La trama me parece muy interesante y bien construida. Los personajes tienen mucha personalidad. El tema transciende épocas y sigue siendo de rigurosa actualidad (lo podemos encontrar en la elección de carreras que aún atormenta a muchos estudiantes). Y como lector desconoces por donde va a continuar la historia de Ulises y de Cyrano. Creo que este cómic hace bien todo lo que se propone.

El dibujo también me parece que hace muy bien su trabajo y se disfruta cada una de sus páginas. La parte artística da vida a esta historia y nos ofrece un cómic que creo (y espero) que se mantenga en boca de todas y obtenga el reconocimiento que se merece en España. Especifico España porque en Francia ya ha obtenido numerosos galardones.

Sin duda recomiendo Ulises y Cyrano a todo el mundo. Creo que es un excelente punto de entrada al mundo del cómic, pensando en los lectores más noveles. Y que todo el mundo va a disfrutar de esta obra tanto como Ulises y Cyrano cocinando.

Miguel Ángel
Amante de todo tipo de historias en todo tipo de medios. Me decanto por las historias en formato cómic y libro. Los cómics tienen un yo que sé, que qué sé yo. Si tengo que relacionarme prefiero que sea alrededor de un juego de mesa. También chapurreo el teclado para Fantasymundo.

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