El estudio Mages. Inc. y Spike Chunsoft nos traen de vuelta uno de los grandes referentes de las novelas visuales con Steins;Gate Re:Boot. Prepara tu móvil y ajusta la línea temporal, porque el científico loco Okabe Rintaro regresa con un lavado de cara.
La industria de los videojuegos no para de lanzarnos remakes, remasterizaciones y revisiones de todo tipo. A veces da la sensación de que las compañías abusan del factor nostalgia, pero de cuando en cuando nos encontramos con proyectos que justifican de sobra su existencia. Han pasado ya 17 años desde que la novela visual de 5pb. y Nitroplus viera la luz en Xbox 360, y hay que reconocer que este movimiento era más que necesario para adaptar el título a los estándares actuales. La nueva versión ya se encuentra disponible en PC (Steam) desde el 20 de agosto, mientras que los jugadores de PlayStation 5, Xbox Series X/S, Nintendo Switch, y Nintendo Switch 2 tendrán que aguantar un poco más, concretamente hasta el 29 de octubre. Y ya os adelantamos que la espera va a valer totalmente la pena para los fans de las novelas gráficas.
Un científico loco y un microondas
Para los que no conozcan esta saga, Steins;Gate es una novela visual no lineal con una historia basada en los viajes en el tiempo. A pesar de ser un producto muy de los inicios de los 2000, llena de terminología otaku y geek, cuenta con una base científica sólida. la historia nos pone en la piel de Rintaro Okabe, un joven universitario autoproclamado científico loco que debería aparecer en el diccionario junto a la palabra chuunibyo. Para los menos otakus, este es un arquetipo de personaje que fingen ser seres poderosos, actuando normalmente de forma prepotente y fingiendo que tienen una «maldición» en alguna parte de su cuerpo que le otorga poderes. En español: Un «flipao» de toda la vida.
Rintaro lidera un peculiar club científico en pleno barrio de Akihabara, con miembros muy carismáticos como Mayushi o Kurisu. Todo se desmadra cuando descubre que uno de sus inventos caseros —un microondas modificado con un teléfono móvil— es capaz de enviar correos electrónicos al pasado. Como era de esperar, tocar la línea temporal tiene consecuencias nefastas. El grupo acabará envuelto en medio de una conspiración mundial de una organización secreta.
Lo decimos desde ya: El guion es una auténtica maravilla de los viajes en el tiempo. El juego arranca con un ritmo más ligero y desenfocado, ideal para ir tomando cariño a la disparatada plantilla de personajes y asentar las bases del universo. Pero es en su segunda mitad donde la trama mete un acelerón brutal, volviéndose mucho más oscura y dejándote con la boca abierta a base de giros argumentales.
Las novedades que incluye Steins;Gate Re:Boot
La base narrativa se mantiene intacta respecto al clásico de 2009, aunque toma prestados ciertos elementos de la versión Steins;Gate Elite para hacer la lectura muchísimo más amena. Hay que avisar, eso sí, de que nos llega con textos exclusivamente en inglés, por lo que hace falta defenderse bien con el idioma para no perderse ni un solo detalle de la trama. Y más teniendo en cuenta que se utilizan muchos términos de jerga otaku, japonesa y científica. Casi nada. Por suerte, el juego incluye un glosario que, a modo de diccionario, va anotando automáticamente ciertos términos para que podamos consultar su descripción.
Más allá de pulir el ritmo, reorganizar capítulos y añadir nuevas líneas de diálogo, la verdadera joya de este Re:Boot es la inclusión de una ruta totalmente inédita con un final que no existía en el original: la Gamma Worldline. En esta nueva línea temporal, Okabe se despierta en un mundo donde la máquina del tiempo jamás se llegó a construir… No decimos mucho más para evitar spoilers, pero os prometemos que vale la pena.
Otro añadido interesante es el modo Observer, un menú que nos muestra de forma esquemática el mapa de las líneas temporales y sus puntos de divergencia. Aunque no permite saltar directamente a un momento concreto desde el gráfico (Eso hubiese sido genial, como si ocurre en otros juegos de esta índole), ayuda muchísimo a no perderse en el entramado espacio-temporal.
Mucho texto
En lo jugable, estamos ante una novela visual pura y dura: El gameplay es el mismo que el de un libro: Leer. No esperéis puzles ni minijuegos, esto es una novela visual clásica, en la que muy de vez en cuando podremos realizar acciones que cambien el transcurso de la historia.
Lo que siempre ha hecho diferente a Steins;Gate es el uso del teléfono móvil. A través de nuestra terminal podemos revisar mensajes salientes y entrantes, seleccionar distintas respuestas o realizar llamadas en momentos clave, haciendo que con ello a veces cambiemos la historia. Esto es un perfecto ejemplo del efecto mariposa, algo de lo que habla mucho el juego y que se pone en la práctica aquí. El hecho de que una simple acción cambie la historia por completo. ¿Lo malo? Nunca está claro cuándo debemos usar el teléfono para alterar la narrativa. A veces la pista es evidente, pero en otras ocasiones, es más rebuscado. El juego te indica que has recibido mensajes al teléfono con un icono, lo cual puede ser relevante. Así que ya sabéis, no perdáis de vista el teléfono móvil de Okabe porque es un gran aliado.
Un renovado apartado audiovisual
Donde realmente entra por los ojos este Re:Boot es en su renovada presentación gráfica. En lugar de usar ilustraciones las estáticas originales para las conversaciones, se han rehecho y animado al estilo cutout, que viene siendo el estilo de animación 2D que se utiliza en juegos gacha o en Vtubers. Ahora los personajes están repletos de pequeñas animaciones, gestos y expresiones que hacen que se sientan mucho más vivos, pero manteniendo la esencia original. Puede que a los más puristas del arte original, como es mi caso, les choque al principio, pero os aseguramos que al poco de jugar te acostumbras y sienta de maravilla. Las animaciones no son de una calidad excepcional, y algunos movimientos nos parecen un poco robóticos, pero es de agradecer ese toque que hace que los personajes se vean vivos.
Los escenarios tampoco se quedan atrás: se han rehecho desde cero recreando con una precisión impresionante la Akihabara del año 2010, e incluyendo nuevos fondos que ayudan a dar mayor empaque a la narrativa. La cinemática de la intro también se ha rehecho, manteniendo la música original.
Respecto al audio, parece que todo ha sido regrabado. Muchas líneas de texto cuentan con un fantástico doblaje en japonés, dándole un toque de interpretación magistral a las escenas más emotivas. Ocurre lo mismo con la música: Los temas que acompañan esta novela visual son muy fieles a los originales, pero han sido regrabados para darles un toque extra de calidad.
Steins;Gate Re:Boot – Conclusiones
Lo tenemos claro: Steins;Gate Re:Boot es la mejor puerta de entrada posible a una de las mejores historias de ciencia ficción que nos ha dado el videojuego. Es verdad que para quienes ya se conozcan el juego de memoria, los cambios visuales o de ritmo pueden no ser motivo suficiente para pasar por caja. Sin embargo, el nuevo contenido de la Gamma Worldline, sumado al renovado apartado audiovisual y las mejoras de calidad de vida, lo convierten en una experiencia imprescindible tanto para recién llegados como para los fans que quieran volver a caer en esta interesante propuesta.




























