El estudio francés de videojuegos DON’T NOD (famoso por títulos tan conocidos como Life is Strange) está atravesando un momento delicado debido a la crisis general que sufre la industria del videojuego. Entre los puntos clave de esta reestructuración, según se confirma en su propia web, estaría, por un lado, una caída de ingresos y pérdidas generalizadas. En la primera mitad de 2026 sus ingresos cayeron a 6,1 millones de euros (un 14% menos que el año anterior), generando unas pérdidas operativas de 4,3 millones.
La falta de financiación externa y los costes no amortizados han castigado sus cuentas. El estudio afirma que su reserva de dinero en efectivo ha bajado de 15,4 millones (en 2025) a solo 8 millones de euros en julio de 2026. La propia empresa admite que, si no consigue financiación externa pronto, su supervivencia más allá de enero de 2027 está en riesgo.

En este panorama, parece divisarse un poco de luz al final del túnel a través de un encargo de desarrollo por parte de un estudio en Montreal para crear un juego narrativo basado en una franquicia importante de Netflix, lo que ha aportado ingresos por desarrollo.
Aun así, la situación es crítica para Don’t Nod por lo que para sobrevivir, se confirma que habrá una reorganización del estudio en Francia, concentrándolo en una sola línea de producción centralizada. Esto implica una medida drástica: un plan de ajuste que podría suponer el despido de hasta 90 empleados en sus oficinas de Francia.
























