Life is strange

El primer Life is Strange salió en formato episódico en el año 2015. 5 episodios que nos mantuvieron en vilo desde el 30 de Enero al 20 de Octubre, como si de una serie de televisión se tratara. Durante esos capítulos conocimos a Max, protagonista de la historia, su capacidad de volver atrás en el tiempo y las relaciones, desarrollaba con el resto de personajes. Sobre todo con Chloe. Por eso, y sin hacer spoilers, nos marcó tanto su final y la decisión que nos hicieron tomar.

Por todas esas emociones, por ese poso que nos ha quedado a lo largo de los años, es peligroso en volver a Life is Strange. No porque no sepamos lo que vamos a encontrar, sino porque recordamos demasiado bien lo que sentimos la primera vez.

Ahora, Deck Nine (desarrolladores) y Square Enix (distribuidora) se atreven con algo muy complejo en un título de estas características: volver a los orígenes.

Life is Strange Reunion juega con la nostalgia y lo que sentimos en los anteriores juegos de la saga (sobre todo con el primero). Con una expectativa de que, si rebobinamos lo suficiente, quizá todo vuelva a encajar… Pero, al contrario que el poder de Max, no todo funciona así.

Es imposible volver al mismo lugar

Life is Strange: Reunion plantea un regreso que muchos fans llevaban años imaginando: el reencuentro entre Max y Chloe. Y desde el primer momento queda claro que el juego sabe exactamente lo que representa eso, no lo disimula. El problema es que las razones que dan para este reencuentro son demasiado frías y con poco sentido.

Aun así, si «compramos» estas decisiones narrativas y hacemos uso de la suspensión de la incredulidad, nos embarcaremos en un juego lleno de emociones entre ambos personajes que, incluso, nos hará saltar alguna lagrimilla.

Life is strange

Pero, como decía, todo esto tiene que sostenerse narrativamente. Y en Reunion hay una sensación constante de déjà vu emocional, de estar recorriendo lugares conocidos (mas emocionales que físicos, aunque también) pero sin la misma chispa y profundidad.  El título se esfuerza en recordarte momentos de gloria pasados y nos ofrece momentos «fan service» a costa de construir algo nuevo sobre los cimientos que ya tenían.

Aun así, cuando Reunion baja el volumen de la nostalgia y deja respirar a sus personajes, aparece eso que hizo especial a la saga: conversaciones incómodas y decisiones que no tienen una respuesta correcta, solo consecuencias. Ahí es donde el juego funciona y donde vuelven a darnos donde más duele.

Volver a salvar el mundo no es fácil

Retomar la historia de Max y Chloe no era precisamente un movimiento fácil. No cuando hablamos de una saga construida sobre decisiones, finales múltiples y jugadores que llevan años defendiendo su versión de lo ocurrido como si fuera canon. Y aun así, Life is Strange: Reunion se atreve a ello y no lo hace nada mal.

Porque aquí no solo importa lo que hiciste en el primer Life is Strange. También entra en juego Life is Strange: Double Exposure, el capítulo anterior que ya recuperaba a Max y que sirve como puente directo hacia esta nueva historia.

Recuerda tus decisiones

Nada más comenzar, el juego te da la opción de importar tus decisiones o reconstruirlas manualmente. Tendrás que definir quién sobrevivió, qué relaciones tomaron forma (o no) y qué tipo de vínculo existía entre los personajes. A partir de ahí, el juego empieza a moverse con pequeños matices que, poco a poco, van creciendo. Detalles que cambian diálogos, situaciones y la forma en la que se desarrollan ciertos momentos.

Antes de meterte de lleno, Reunion también hace un pequeño ejercicio de memoria y te ofrece un resumen de los juegos anteriores. De esta manera recordamos los eventos más importantes para meternos de lleno en la historia de este juego: Max como profesora en la Universidad de Caledon. Su vida parece, por fin, encarrilada. Tiene reconocimiento, oportunidades (incluso exposiciones en Nueva York) y una estabilidad que no encaja del todo con todo lo que ha vivido.

Pero claro, esto es Life is Strange y la calma nunca dura demasiado. (O de lo contrario no habría videojuego)

Tras regresar de ese viaje, Max se encuentra con la universidad en llamas. Caos, humo, alumnos atrapados… y entre ellos, Moses, que en un intento desesperado por escapar cae desde la terraza del observatorio. Es en ese momento, entre la impotencia y el déjà vu emocional, cuando el juego activa su verdadero motor.

Max hace lo único que sabe hacer cuando todo se rompe: volver atrás en el tiempo. Regresa al instante en el que tomó la fotografía que marcó el inicio de su viaje a Nueva York. Y con ello, gana una segunda oportunidad: un margen de unos tres días para intentar cambiar lo inevitable.

Life is strange

Un guion entre el homenaje y el fanfic

El guion oscila entre momentos emotivos y otros que parecen sacados de una fantasía de los fans. No porque sean necesariamente malos, sino porque a veces se sienten demasiado convenientes, diseñados para cumplir expectativas en lugar de romperlas… y descartando ideas e historias que se comenzaban a asentar en anteriores títulos. Sobre todo en el argumento de Life is Strange Doble Exposure.

Ese equilibrio inestable hace que la historia pierda fuerza en algunos tramos, especialmente cuando intenta replicar la intensidad del juego original sin el mismo contexto narrativo. Porque el primer Life is Strange no solo emocionaba, también incomodaba. Reunion, en cambio, se dedica a jugar sobre seguro.  Y eso, en una saga que trata principalmente dela toma de decisiones difíciles y afrontar sus consecuencias hace que se diluya el objetivo del juego.

Innovación en la jugabilidad: Max y Chloe son jugables por primera vez

A nivel jugable, Reunion mantiene la estructura clásica de la saga:

  • Exploración
  • Diálogos con diferentes ramificaciones
  • Decisiones que afectan al desarrollo de la historia.
  • Las consecuencias a las decisiones que hemos tomado durante el título.

Pero aquí aparece una de sus mayores debilidades: la sensación de impacto. Aunque el juego intenta hacerte sentir que cada elección importa, no siempre lo consigue. En muchos casos, las decisiones no son tan importantes. Esto probablemente es debido a que el camino por el que quieren llevarnos para cerrar la historia de Max y Chloe está definido y no quieren que «lo rompamos» a primera de cambio.

Eso hace que cuando tomamos una decisión siga existiendo esa sensación de «¿habré hecho lo correcto?», pero con mucho menos peso e impacto.

Dos protagonistas, dos formas de jugar

Una de las novedades más interesantes de Life is Strange: Reunion es que, por primera vez en la saga, no solo vivimos la historia a través de un personaje… sino que alternamos entre dos. Y no es un cambio estético: afecta directamente a cómo juegas, cómo exploras y, sobre todo, cómo tomas decisiones.

Jugar con Max sigue siendo, en esencia, jugar a anticiparte al desastre.

Su habilidad de rebobinar el tiempo regresa, pero con un enfoque algo más limitado y narrativo que en el original. No se trata tanto de “probar todas las opciones” como de sentir el peso de alterar lo que ya ha pasado.

Analizamos conversaciones antes de responder y podemos corregir errores volviendo atrás en el tiempo. Su ritmo de exploración es más pausado e introspectivo. Se trata de un gameplay que invita a pensar y a cuestionarte constantemente si merece la pena cambiar algo o dejar que ocurra.

Life is strange

Chloe, en cambio, es pura inercia emocional. Su jugabilidad no gira en torno a poderes sobrenaturales, sino a cómo se enfrenta al mundo: más directa y visceral.

Las decisiones que tenemos que tomar con ella son más rápidas y tensas. Además hay minijuegos llamados desafíos de insolencias, que son «combates» dialecticos dónde tendremos que seleccionar la respuesta adecuada para ganarlos.

Life is strange

Jugar con el contraste de ambas, un acierto

Donde Max duda, Chloe actúa. Donde Max corrige, Chloe recibe las consecuencias.

Y eso se nota en cómo se construyen las escenas: tienen más ritmo y riesgo inmediato. El juego utiliza este cambio de perspectiva para reforzar su narrativa, y lo hace de maravilla: Una misma situación puede sentirse completamente distinta según quién la viva, y algunas decisiones solo tienen sentido desde una de las dos perspectivas.

Y ahí es donde Reunion encuentra su voz propia: porque no va solo de elegir entre dos opciones, es ver las diferentes maneras de entender el mundo. Y esto funciona, y mucho. Por primera vez en la saga, no solo tomas decisiones difíciles, las tomas desde dos corazones completamente distintos.

Un apartado artístico bello y nostálgico

Donde Reunion no falla, como en todos los Life is Strange, es en su capacidad para construir atmósferas. La música vuelve a ser un pilar fundamental, acompañando cada escena con una sensibilidad increíble: hay momentos en los que no parece pasar nada… y, sin embargo, está pasando todo.

Visualmente, el juego mantiene ese estilo característico, con escenarios que parecen suspendidos en el tiempo.

Life is strange

Edición deluxe

La versión deluxe también trae cosas tan interesantes como un mini documental de Cómo se hizo donde veremos al casting en acción y su entrevista. Por supuesto, con banda sonora (maravillosa como siempre), libro de arte digital y cómic. Pero no se puede acceder desde la propia plataforma  sino que hay que acceder con Square Enix Digital Content Viewer.

Algo que hace que disfrutar de este contenido interesante sea más engorroso que si nos hubieran dado la posibilidad de verlo desde el propio título.

Life is strange

Un regreso que no necesitábamos, pero que los fans queríamos

Life is Strange: Reunion es un juego complicado de juzgar. No es el desastre que algunos temían, pero tampoco el regreso redondo que muchos esperaban. Es, en cierto modo, un producto atrapado entre dos intenciones: ser una continuación legítima y, al mismo tiempo, un homenaje constante.

Y en ese intento de ser ambas cosas, se queda a medio camino. Aun así, tiene algo muy importante: sabe tocar teclas muy concretas en los fans. Sabe cómo hacerte parar, mirar una escena y pensar en todo lo que ha pasado antes… y eso hace que sea un juego que recordaremos, junto con todas las elecciones que hemos tomado estos años.

✔️ PROS:

  • El reencuentro entre Max y Chloe funciona muy bien.
  • La química de los personajes, que sigue funcionando como siempre.
  • Una mezcla de apartado gráfico, sonoro y narrativo que crea una atmosfera que atrapa.
  • Los temas son muy emocionales y están bien planteados.
  • Dirección artística coherente con la saga
  • No busca reinventarse, pero mantiene ese estilo reconocible que convierte cada escenario en un recuerdo.
  • Momentos puntuales increíblemente potentes.

CONTRAS:

  • A veces parece más preocupado por recordarte el pasado que por construir algo nuevo. Y eso le resta identidad propia.
  • Guion irregular (entre lo emotivo y lo “fanfic”)
  • Hay decisiones narrativas que se sienten demasiado convenientes o poco arriesgadas.
  • Decisiones con poco impacto real. La ilusión de elección está ahí, pero muchas veces el resultado se siente dirigido, con consecuencias limitadas.
  • Dependencia excesiva de sus personajes clásicos: Max y Chloe

🎮 PLATAFORMAS: PC, PS5 y Xbox Series.

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