
Primer amor e infidelidad, de Yuji Sakamoto, es una novela publicada por Plata, sello de Ediciones Urano, y traducida al español por Silvia Saorín Miralles. Con 160 páginas, reúne dos historias independientes que tienen como punto de unión el amor, los recuerdos, las decisiones y todas esas emociones que pueden acompañarnos incluso cuando creemos que ya forman parte del pasado.
Además, ambas están narradas a través de cartas y mensajes, algo que hace que la lectura resulte muy ágil y que nos acerquemos a los personajes de una manera bastante íntima.
Cuando el pasado vuelve
Hay historias que terminan y se quedan ahí, formando parte de nuestros recuerdos. Y después están esas otras que, aunque hayan pasado muchos años, parece que nunca terminan de desaparecer del todo.
Creo que precisamente por eso me ha gustado la propuesta de Yuji Sakamoto en Primer amor e infidelidad. Porque habla de sentimientos muy humanos y de situaciones que, de una manera u otra, pueden hacernos pensar en nuestras propias experiencias.
El libro está dividido en dos relatos. El primero, Primer amor, área de servicio de Ebina, comienza con una carta que llega después de mucho tiempo y que consigue despertar recuerdos que parecían completamente olvidados. Y aquí es imposible no pensar en ese primer amor que todos recordamos de una manera u otra.
No tiene por qué haber sido una historia perfecta, ni siquiera una relación que durara demasiado. A veces basta con que alguien haya significado mucho en un momento concreto de nuestra vida para que, años después, sigamos preguntándonos qué habría pasado si las cosas hubieran sido diferentes.
Ese famoso «¿y si…?» que todos hemos pensado alguna vez
La historia juega mucho con esa sensación de nostalgia y con todo aquello que se quedó pendiente. Las palabras que no se dijeron, las decisiones que tomamos y las que no tomamos y, sobre todo, esa curiosidad por saber qué habría ocurrido si hubiéramos elegido otro camino.
El amor también puede doler
La segunda historia, El estrecho Kaláshnikov de la infidelidad, nos lleva por un camino diferente. Aquí aparece la infidelidad y todo lo que puede provocar una decisión de ese tipo. Y si hay algo que creo que hace bien el autor es mostrarnos que las relaciones no son siempre blancas o negras. Las personas nos equivocamos. Podemos querer a alguien y aun así tomar malas decisiones. Podemos hacer daño sin pensar en las consecuencias y podemos arrepentirnos cuando ya es demasiado tarde.
Los protagonistas de estas historias no son perfectos, y precisamente eso hace que resulten más creíbles. No vamos a encontrarnos con personajes que siempre saben qué quieren, que toman las decisiones correctas o que tienen perfectamente claro lo que sienten. Aquí hay dudas, recuerdos, contradicciones y sentimientos difíciles de gestionar. Y eso me ha gustado.
Porque muchas veces las historias de amor nos presentan relaciones demasiado perfectas, cuando en realidad el amor puede ser bastante más complicado. Puede hacernos felices, pero también puede hacernos sufrir. Puede hacernos tomar decisiones que jamás pensamos que tomaríamos y puede conseguir que volvamos una y otra vez a momentos de nuestro pasado.
Una forma diferente de contar
Tengo que decir que el formato de Primer amor e infidelidad me ha parecido uno de sus puntos más interesantes.
Las dos historias se construyen a través de cartas y mensajes, por lo que la lectura resulta muy dinámica. Es un formato que hace que avancemos rápidamente por las páginas, pero que al mismo tiempo nos permite conocer bastante bien lo que sienten los personajes. Y es que cuando una historia se cuenta mediante cartas o mensajes hay algo especial: muchas veces prestamos más atención a cada palabra.
En este libro eso tiene bastante importancia. Me ha gustado que el autor no necesite llenar páginas y páginas de explicaciones para contarnos qué sienten sus personajes. Son ellos mismos, mediante sus palabras, quienes van dejando pequeñas pistas de lo que llevan dentro.
Además, al ser una lectura tan breve, creo que es perfecta para esos momentos en los que nos apetece leer algo diferente sin meternos en una historia demasiado larga.
Dos historias que hacen pensar
Aunque Primer amor e infidelidad puede parecer a simple vista una lectura romántica, creo que es mucho más que eso. Sí, el amor está muy presente, pero también lo están la nostalgia, el arrepentimiento, las oportunidades perdidas, los secretos y las consecuencias de nuestras decisiones. Precisamente por eso creo que lo interesante es que cada lector puede interpretar las historias de una manera diferente.
Habrá situaciones en las que entendamos a los personajes y otras en las que probablemente nos cueste bastante hacerlo. Pero creo que esa es también una de las cosas bonitas de la lectura, no siempre tenemos que estar de acuerdo con los protagonistas para conseguir conectar con ellos.
En mi caso, me ha gustado especialmente esa sensación de estar leyendo algo pequeño en cuanto a extensión, pero que deja más pensamientos de los que esperaba. Porque cuando terminamos una historia y seguimos pensando en ella, en sus personajes o en alguna de las decisiones que han tomado, creo que es señal de que algo ha conseguido llegar hasta nosotros.
Una lectura diferente
Primer amor e infidelidad es una lectura corta, sencilla y diferente, pero con bastante más fondo del que puede parecer al principio. Las dos historias tienen ritmos y situaciones diferentes, pero comparten esa sensación de que hay sentimientos que no desaparecen simplemente porque pase el tiempo.
El primer amor puede quedarse escondido en nuestra memoria durante años y volver cuando menos lo esperamos. Y una infidelidad puede cambiar por completo la manera en la que vemos a una persona, una relación o incluso a nosotros mismos.
Yuji Sakamoto nos habla de todo ello desde una perspectiva bastante íntima y sin intentar convertir estas historias en algo demasiado perfecto. Y creo que ahí está parte de su encanto.
No es una lectura que recomendaría buscando la típica historia romántica llena de momentos bonitos y finales previsibles. Si buscáis eso, probablemente este no sea vuestro libro. Pero si os gustan las historias cortas, diferentes y con personajes imperfectos, de esas que hablan de los sentimientos de una manera más real y que además se leen prácticamente de una sentada, creo que merece la pena darle una oportunidad.
En definitiva, Primer amor e infidelidad me ha parecido una lectura breve pero interesante, con dos historias que, aunque diferentes, consiguen transmitir esa idea de que algunas personas y algunos sentimientos pueden permanecer mucho más tiempo del que imaginamos. Porque quizá podamos dejar atrás una historia, pero eso no significa necesariamente que hayamos conseguido olvidarla.

























