han solo harrison ford papel

La historia de casting más rocambolesca de Hollywood empieza con un martillo y una escoba.

Como todos comprobamos después del fracaso en cines de Solo: Una Historia de Star Wars, a la mayoría de fans nos resulta imposible imaginar a otro actor como Han Solo, pero lo cierto es que Harrison Ford no era la primera opción para el papel y, además, ni siquiera tenía permitido presentarse al casting. Que acabara pilotando el Halcón Milenario fue una mezcla de casualidad, un carpintero con talento y un director de casting con mucha mano izquierda.

La norma que dejaba a Ford fuera

Cuando George Lucas empezó a preparar el casting de Star Wars en 1975, impuso una regla muy clara: nada de repetir actores de American Graffiti, su película anterior. Quería caras nuevas que fuesen desconocidas para el público y Ford, que había interpretado al chulesco Bob Falfa en aquella cinta, quedaba automáticamente descartado.

El problema es que, por aquel entonces, la carrera de Ford no conseguía despegar del todo. Había encadenado papeles pequeños en cine y televisión, pero seguía ganándose la vida como carpintero autodidacta para mantener a su familia lo que le dejaba muy lejos de ser la estrella de Hollywood en la que se acabo convirtiendo.

Una puerta, una escoba y un golpe de suerte

El casting de Star Wars se celebró en las oficinas de American Zoetrope, la productora de Francis Ford Coppola. Y dio la casualidad de que Ford estaba allí esos días trabajando porque le habían encargado instalar una puerta en el edificio. El propio actor lo ha contado más de una vez: mientras Lucas hacía las primeras entrevistas, allí estaba él, «como un humilde carpintero», con su cinturón de herramientas y una escoba en la mano.

Según ha reconocido con los años Fred Roos, director de casting y amigo de Ford, aquel encargo de carpintería no fue del todo inocente, ya que estaba convencido de que Ford era perfecto para interpretar a Han Solo y quiso ponerlo delante de las narices de Lucas. Como no podía presentarse a las pruebas, le pidieron el favor de dar la réplica a los actores que sí se presentaban al casting, leyendo las líneas de Han Solo frente a los aspirantes a Luke y Leia.

El ayudante que superó a todos los candidatos

Sesión tras sesión, Lucas se dio cuenta de que el tipo que estaba allí solo para ayudar era mejor que todos los que venían a hacer la prueba. El propio Lucas decía años después que al ver los screen tests, no había ninguna duda de quién era el mejor. Por el papel habían sonado nombres como Christopher Walken, Sylvester Stallone o John Travolta, pero Lucas se saltó la regla de las caras nuevas y el carpintero se llevó el papel.

Lo mejor de todo es que Ford ni siquiera fue consciente de lo que estaba pasando. Él mismo ha confesado que pensaba que les estaba haciendo un favor a ellos, no que le estuvieran haciendo una prueba. Cobró unos 10.000 dólares por Una nueva esperanza (una cifra ridícula vista a día de hoy) y de ahí saltó a convertirse en una de las mayores estrellas de la historia del cine, encadenando a Han Solo con Indiana Jones en apenas cuatro años.

Como dice el propio Ford: esa es la clase de suerte que tiene él. Nosotros añadiríamos otra cosa: a veces la puerta que te cambia la vida es, literalmente, la que estás instalando.

Luis Collado
Director de la sección de videojuegos. Economista especializado en marketing. Hablo de videojuegos, cine y libros siempre que puedo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.