Portada de "Altitud" de Ema Dinkel, novela publicada por Fandom Books.
Portada de "Altitud" de Ema Dinkel, novela publicada por Fandom Books. | Fuente: FantasyMundo.
Portada de "Altitud" de Ema Dinkel, novela publicada por Fandom Books.
Portada de «Altitud» de Ema Dinkel, novela publicada por Fandom Books. | Fuente: FantasyMundo.

Una historia dispuesta a darse de frente con los muros cargados de traumas y saltar más, mucho más alto. Altitud es la última novela de Ema Dinkel, autora de la bilogía Éphémère, publicada por Fandom Books y traducida por María Herrero Prado.

Bailarinas de último curso. Todas dando los toques finales a sus expedientes para poder acceder a las academias de baile más prestigiosas del país. Y entonces llega lo que, a todas luces, parece idea de bombero torero: participar en el campeonato de baile más prestigioso del año con los jugadores del equipo de fútbol como parejas de baile.

La idea, ya de por sí, le parece lo más descabellado que ha escuchado Iris en toda su vida. Por si no fuera suficiente, tiene que lidiar con Angel, el mejor amigo de su hermano —y con el que no se habla más allá de dispararse dardos mutuamente—, como compañero. ¿Qué podría salir mal?

Para aprender a saltar alto, hay que pegársela unas cuantas veces

Ya te lo digo yo, todo. Con esa ecuación como punto de partida, pocas cosas pueden salir bien. Y quizás precisamente eso es lo que le hacía falta a los protagonistas. Darse de bruces unas cuantas veces con una realidad que creían sólida para descubrir qué tan frágil es en realidad.

Emocionalmente, Altitud es una novela complicada. Te pone en dos puntos de vista igual de dolorosos que, a su vez, van acompañados de una gestión de los traumas que sanas, lo que se dice sanas, quizás no son.

Ilustración interior de "Altitud".
Ilustración interior de «Altitud». | Fuente: FantasyMundo.

Al final, el foco principal está en dos chavales muy rotos que tratan de seguir adelante como buenamente pueden. Intentan en la medida de lo posible no hacerle daño a los demás —pero del dicho al hecho, hay un trecho—, mientras lidian con duelos que parten de un mismo origen, pero se desarrollaron de forma completamente distinta. No solo por sus personalidades, también por el contexto y las circunstancias en las que se ha movido cada uno.

Como, además, tienen la capacidad comunicativa de dos piedras, algo bastante normal en dos críos traumatizados y con muchas emociones con las que lidiar, asumen lo que está viviendo el otro hasta el punto de pasar por alto todas las banderas rojas.

Cuando finalmente han conseguido la suficiente estabilidad para escuchar por encima del ruido, quizás sea demasiado tarde para ayudarse mutuamente.

Altitud y las etapas del duelo

El duelo tiene diferentes etapas, una lección de psicología que podemos encontrarnos en un capítulo de Los Simpson de hace veinte años o en la última serie de Netflix. Podemos tener conocimiento de en qué consiste cada una de las fases, pero la forma en que cada individuo se enfrenta a ellas y el tiempo que le cuesta superarlas varía. Aunque a cada uno lo persiguen sus propios fantasmas, ésto no es una partida de PacMan.

Más allá del romance en el que los protagonistas se enredan, se pierden y tropiezan, Altitud construye un relato sobre la importancia de las redes de apoyo, sean del tipo que sean, como base para progresar. Es prácticamente imposible salir de un hoyo por tu cuenta en el que, no solo has caído sino que insistes en profundizar por la culpa, el dolor o el odio. Ser independiente no está reñido con establecer relaciones de confianza verídicas.

El baile se convierte en un puente que vuelve a reunir a los protagonistas después de que la traumática muerte de sus padres los hundiera y es a través de él que empiezan a comunicarse, a dejar de asumir las cosas y a recuperar la perspectiva. Es una excusa, un método y la punta de lanza para derribar todos los muros.

Dinkel crea relaciones de amistad, confianza y amor que duelen, otorgan esperanza y se esfuerzan por mirar las cosas desde diversos puntos de vista. Altitud es una novela que pone sobre la mesa la vulnerabilidad, la confianza, el peso de los traumas y el impulso de seguir adelante aunque duela.

Carolina de León
Directora de la sección de literatura. Periodista, camarógrafa y escritora. Con muchas historias que ver, relatos que escribir y memorias que vivir.

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