El Jefe Maestro estrena motor y consola… ¿Estará a la altura de las expectativas?
Pocos juegos pueden presumir de haber vendido una consola entera. Halo: Combat Evolved lo hizo en noviembre de 2001 cuando la primera Xbox llegó a las tiendas de la mano del shooter de Bungie que cambió para siempre la manera de entender el género en consolas. Veinticinco años después, Halo Studios, la antigua 343 Industries, lo trae de vuelta con Halo: Campaign Evolved, un remake construido desde cero en Unreal Engine 5 que, además, hace historia por otro motivo: es la primera vez que el Jefe Maestro pisa una consola de PlayStation y acaba definitivamente con una de los pocos buques insignia que aun no habían salido del entorno de Microsoft. Nosotros llevamos desde el lanzamiento explorando el anillo una vez más y os lo vamos a contar todo en las siguientes líneas.
El salto a Unreal Engine 5: una decisión con muchas capas
El cambio de motor era, de largo, lo que más miedo nos daba de este proyecto, ya que el futuro de toda la saga pasa por Unreal Engine 5 después de que Halo Studio haya decidido abandonar el motor Slipspace que desarrollaron para Halo Infinite hace solo unos años. El estudio pasó años trabajando en crear su propio motor gráfico para las futuras entregas de la saga, pero los constantes problemas en su desarrollo y la salida de muchísimas figuras clave del estudio, provocaron que el equipo no consiguiese hacerse con las riendas del motor por lo que desarrollaron Halo: Campaign Evolved con la idea de usarlo como campo de pruebas en Unreal Engine 5.
Lo primero que podemos confirmar es que la dirección de arte respeta el colorido y la iluminación del original de Bungie, y consigue ese pequeño milagro que solo logran los buenos remakes, es decir, que el juego se vea como tú recuerdas que se veía en 2001, no como se veía de verdad. Las playas de El Cartógrafo Silencioso, la oscuridad de la biblioteca, el interior de las estructuras Forerunner… todos los escenarios están recreados a la perfección, y el rendimiento acompaña con un modo a 60 fps sólido casi en todo momento, al menos durante las escenas jugables.

El rediseño de las criaturas del Flood nos ha parecido fantástico, ya que han pasado de ser masas y seres casi sin forma a algo mucho más cercano a lo que vimos en Halo 3 años después, Además, la forma en la que van infectando el terreno también ha mejorado mucho respecto al original y, en general, ha sido uno de los grandes aciertos del remake.
Aun así, no todo es perfecto, hay momentos concretos que se han quedado sin animación, la interacción con los fluidos es muy mejorable (atravesar el agua sin que prácticamente reaccione a tu paso, en 2026 y con este motor, choca muchísimo) y hay escenas en las que la aberración cromática destroza la imagen. Son manchas evidentes en un lienzo por lo demás precioso. Y aun así, si esto es el punto de partida de lo que Halo Studios puede hacer con Unreal Engine 5, el futuro de la saga pinta bastante mejor de lo que pintaba hace dos o tres años.
La misma historia, mejor contada
El mayor problema de Halo: Combat Evolved era su manera de narrar la historia y los acontecimientos que se iban desarrollando misión a misión. Para los nuevos jugadores no era nada raro moverse de un punto a otro sin tener muy claro que se estaba haciendo o por qué y, ahora, esa sensación ha cambiado por completo.
La campaña respeta escrupulosamente los puntos clave de la historia, como la huida del Pillar of Autumn, el descubrimiento del anillo o ese giro a mitad de juego que no vamos a destripar pero los diálogos y las escenas se han retocado para que todo se entienda mucho mejor. Aquí las cinemáticas rehechas hacen un trabajo estupendo dando peso a personajes y situaciones que las necesitaban, y la trama fluye con mucha más naturalidad que en 2001. Además, los diálogos ingame durante las misiones también son mucho más explicativos lo que permite que siempre sepamos qué está ocurriendo en la Instalación 04. Quien venga de nuevas, y en PS5 van a ser muchos, va a entender por qué esta historia enganchó a toda una generación.

El Halo de siempre… con matices
Mando en mano, esto sigue siendo Combat Evolved a nivel de diseño de niveles y ritmo, y también se respeta esa sensación de tener la libertad de resolver cada combate de un montón de maneras distintas. Pero Halo Studios ha introducido varios cambios respecto al original como el hecho de que ahora se puede apuntar con miras con todas las armas. Este cambio, que parece insignificante, ha modificado por completo el equilibrio de las armas y, en nuestra opinión, para mejor. Por ejemplo, el rifle de asalto era un arma completamente inútil en el juego original y solo en Halo 4 y Halo 5 se convirtió en un rifle interesante. Pues bien, todos esos cambios se han aplicado en este remake, lo que provoca que ahora todas las armas sean interesantes y nos inviten a cambiar de unas a otras sin la sensación de que llevamos «el arma mala» porque no hemos encontrado otra.
También se han añadido armas nuevas que en su día no aparecieron hasta la secuela, y se ha añadido el sprint que originalmente no estuvo disponible hasta Halo Reach y Halo 4, aunque lo ha hecho con truco ya que el cambio de velocidad es tan mínimo que a veces dudaréis de si estáis corriendo o no.
El cambio gordo está en el cooperativo, ya que ahora la campaña se puede jugar ahora online con hasta cuatro jugadores cuando el original se quedaba en dos, y además vuelve la pantalla dividida local, que nunca debió irse a ninguna parte por muchas excusas que pusiese 343 Industries en Halo Infinite. Además, se ha activado la opción de tener progreso compartido y juego cruzado entre Xbox, PS5 y PC por lo que podemos jugar sin problemas independientemente de la plataforma. Nosotros ya hemos tenido la oportunidad de jugar la campaña junto a tres amigos y lo cierto es que es tremendamente divertido.
A todo esto se suman 42 calaveras, más que nunca, para modificar y retorcer las partidas a nuestro gusto. De hecho, se ha incluido un nuevo modo de juego llamado Campaña Remix que activa aleatoriamente una serie de calaveras y nos reta a completar las misiones con esos modificadores. Cada vez que entremos a una nueva campaña se activarán unos modificadores diferentes, por lo que es una forma muy inteligente de sacarle mucho más partido a las calaveras y aumentar la rejugabilidad del título.

Misiones nuevas y ausencias
La gran baza para los veteranos son las tres misiones inéditas, planteadas como precuela de los acontecimientos del juego original. Y, aunque se dejan jugar y tienen momentos divertidos, no están al nivel de las misiones originales. Les falta esa chispa de diseño, que sí tienen todos los niveles originales, y acaban sintiéndose más como un extra que como una expansión imprescindible. Eso sí, los fans de los libros van a encontrar más de un guiño a algunas de las novelas clásicas que pudimos leer hace 15 años.
Y llegamos al apartado que más nos duele escribir, porque su ausencia es difícil de explicar y, es que, Halo: Campaign Evolved no tiene estadísticas de ningún tipo. Ninguna. Todos los juegos de la saga, absolutamente todos, han permitido consultar en qué dificultad has completado la campaña, cuántas veces has terminado cada misión, tus enemigos derrotados… Aquí no hay nada de eso. Cero. Terminas el juego en Legendaria y no queda registro visible de tu hazaña, algo impensable en casi cualquier otra entrega de la saga. Y destacamos el casi porque Halo Infinite ya tonteó en su momento con la falta de opciones, datos y desafíos, pero fueron añadiéndolos poco a poco con el paso del tiempo.
Pero es que también han desaparecido los desafíos de puntuación y los tiempos par, dos clásicos de la saga que llevaban años haciendo estas campañas tremendamente rejugables. Ese bucle de repetir una misión para mejorar tu puntuación, batir tu marca o entrar en el tiempo objetivo era medio esqueleto de la rejugabilidad de Halo, especialmente en la Halo: The Master Chief Collection y su ausencia aquí no tiene ningún sentido, menos aún en un remake que presume de calaveras y modificadores pensados justamente para rejugar. Esperamos de corazón que ambas cosas lleguen por actualización, porque tal y como está, el juego invita a volver pero te da muchas menos razones medibles para hacerlo.

Conclusiones del análisis de Halo: Campaign Evolved
Halo: Campaign Evolved es un muy buen remake de uno de los juegos más influyentes de la historia de los videojuegos. La adaptación a Unreal Engine 5 convence pese a sus problemas, la historia se entiende y se disfruta más que nunca, y el cooperativo a cuatro es un regalo. Como carta de presentación del Jefe Maestro en PlayStation y como declaración de intenciones técnica de cara al futuro de la saga, funciona de maravilla.
Sin embargo, cuesta entender que un remake tan mimado en unas cosas sea tan descuidado en otras. La ausencia total de estadísticas y la eliminación de los desafíos de puntuación y tiempos par amputan una parte importante de lo que siempre ha hecho rejugables estas campañas. Con Game Pass de por medio, la recomendación es automática; a precio completo, sigue mereciendo mucho la pena, pero con los deberes pendientes bien apuntados. El anillo vuelve a brillar. Ahora falta que Halo Studios sea capaz de mantener las luces encendidas.
✔️ PROS:
La adaptación visual a Unreal Engine 5 respeta el arte original y luce estupenda.
La historia se ha retocado con acierto: mismos hechos, mucho mejor contados.
Cooperativo online a cuatro jugadores, pantalla dividida local y 42 calaveras.
❌ CONTRAS:
Sin estadísticas de ningún tipo, ni desafíos de puntuación, ni tiempos par: incomprensible.
Animaciones ausentes en momentos puntuales, fluidos pésimos y una aberración cromática que a veces rompe la imagen.
Las tres misiones nuevas están por debajo del nivel de la campaña original.
🎮 PLATAFORMAS: Xbox Series X|S, PlayStation 5 y PC. Disponible en Game Pass desde el día uno.

























