Sociedad de Tierra 2, 2: Una nación indivisibleBienvenidos de nuevo a la segunda Tierra-2, la primera de las tierras alternativas del Nuevo Universo DC, a este trasunto de cómic que no termina de aclarase entre los superhéroes, la space opera y los relatos de supervivencia. El joven escrito Daniel H. Wilson, que sorprendió a todos con su propuesta apocalíptica en “Tierra-2: El Fin del Mundo”, firmó un primer tomo de lento desarrollo, mucho más cercano a una obra de ciencia-ficción con conceptos muy “hard” que al cómic de superhéroes al uso. Por eso DC tras la marcha de Wilson, toma una acertada decisión, ficha para esta serie al veterano guionista Dan Abnett, novelista encargado de dar vida al universo de “Warhammer 40.000” y responsable de relanzar la casi extinta división cósmica de Marvel con “Aniquilación” y sus imprescindibles “Guardianes de la Galaxia”.

ECC nos ofrece el siguiente arco argumental de la saga “Una nación indivisible” que ocupa los números 8 a 12 de la colección. En el apartado artístico tendremos durante los números 8 a 10 al tandem que creó este mundo, los incombustibles Jorge Jiménez y Alejandro Sánchez (¿Alguien más necesita tener ya “Supersons”?) que serán sustituidos por Federico Dallocchio (“Green Arrow) e Iban Coello (“Masacre y los mercernarios”).

Abnnet hace una gran labor de documentación e intenta armonizar todas las historias que se han ido dando con respecto a Jay, Alan, Dick, Kendra y compañía desde el inicio de Tierra-2 con James Robinson, sin perder la influencia más que evidente que tenía Wilson de la serie “Battlestar Galactica”. Tras los sucesos del tomo anterior, y enfocar cuántas naves y qué ciudades se crearon a partir de ellas, el guionista abre varios frentes.

Sociedad de Tierra 2, 2: Una nación indivisibleEl primero de los mismos es Alan Scott, que en su posición de ser casi un dios, se enfoca como un altruista Doctor Manhattan de Watchmen, pero a diferencia de la creación de Moore, Scott está deseoso de recuperar su humanidad, es antibeligerante y sólo busca la paz. Por otra parte está Val-Zod, un cansado Superman, al que Powergirl ha abandonado y que se siente cada vez más próximo, como responsable de la ciudad de El Nexo, a las posiciones anti-Maravillas, y es que los héroes de esta nueva Tierra-2, tienen a una población que no quiso ser salvada, que recuerda que su mundo explotó por culpa de la lucha contra Darkseid y que ve que su esperanza se diluye pues esta nueva Tierra carece de cualquier recurso energético.

Ante las necesidades de este mundo cada maravilla actúa en conciencia, Dick por ejemplo ha montado una lucha clandestina junto a Red Arrow y su mentor, Ted Grant (atentos a la continuas bromas que hace Abnett sobre ponerle un traje y casi decir su antiguo nombre de guerra) contra Nimbus, un especulador de la energía que explota la desesperación de la gente y resulta ser una esquiva niebla tóxica.

Gracias a él, tenemos de vuelta a Rex Tyler, la única maravilla creada por Wilson y que es la versión de Hourman de este Nuevo Universo. Quizás algo aceleradamente para mi gusto, pero Abnett logra jugar bien una redención de este en principio villano para unirlo a la plantilla del equipo. Kara por su parte, sólo sabe canalizar su rabia combatiendo a todo lo que se le ponga por delante. Por su parte parece que el velocista Jay Garrick es un personaje al que no le coge el punto el guionista, salvo unas geniales viñetas de Jiménez demostrando que sabe plasmar la supervelocidad, la presencia del que antaño fuera el personaje principal de esta serie ahora se antoja anecdótica.

Sociedad de Tierra 2, 2: Una nación indivisiblePero para mí, sin duda la mejor historia es la protagonizada por Kendra, la solitaria exploradora Hawkgirl que va a descubrir que otra nave se salvó y que un nuevo gobierno se está forjando en las sombras entre Furia y Aquawoman, el rediseño de Furia por Jiménez al fin la acerca a su maravilloso legado como hija de Wonder Woman. La historia que se inventa Abnett sobre “el préstamo” y Amazonia es sencillamente genial y demuestra que no necesitas alargarte números y números como su predecesor para contar una buena historia. A Abnett le bastan unas pocas viñetas para aunar todo, si no mirar de que sencilla manera tenemos de vuelta al antiguo Doctor Fate. Una historia que se disfruta sola, pero que Abnett es consciente de a qué publico va dirigida y por ello este tomo es por y para los lectores veteranos de Tierra-2 con un toque al recuerdo para aquellos que extrañan es loco y luminoso mundo de la JSA anterior a Flashpoint.

Abnnet sabe aprovechar muy bien los puntos fuertes de los granadinos y por ello equilibra las reuniones de la Sociedad de la Justicia, los debates sobre elecciones libres o la inminente guerra que  habrá entre las ciudades de Erebus y Ark Home, o la belicosa actitud de los Sandmen, el Capitán Acero y Sato, como representantes del Ejercito Mundial. Las propuestas de que sea Lois la que haga una nueva constitución para la nueva Tierra-2 pues siendo un androide es más humana que cualquiera de los que allí ahora viven, son aderezadas con divertidos combates contra enormes monstruos creados genéticamente, sesiones de entrenamiento en Amazonia o asaltos nocturnos a Nimbus.

Sociedad de Tierra 2, 2: Una nación indivisibleJiménez y Sánchez disfrutan con cada trabajo que hacen, pero se les ve mucho más cómodos en las escenas de acción, sobre todo en las de Batman y su tropa, que con un genial uso de la tinta, tonos y efectos nos dejarán boquiabiertos. Monsturos divertidos, superpuñetazos, vibración y diversión en cada página. Una gran despedida pero estos chicos deben volar a reinos más altos, aunque al menos se quedan como portadistas en los otros dos números de este tomo. La Sociedad de Tierra-2 es lo que es visualmente gracias al trabajo de estos dos artistas que han hecho fresca, diferente y luminosa una serie con tan oscuro pasado.
A Dallocchio, con un estilo mucho más realista y alejado del trabajo de Jiménez le toca el número más “serio”. Green Lantern quiere poner fin a las hostilidades, pero nada sabe del juego de la diplomacia, la mentira y la ambición humana, su verdad, que cree unirá a los pueblos no hace si no recrudecer la guerra. Por su parte Abnett creo que llega demasiado lejos poniendo a Ma Kent en contra de las maravillas sólo para motivar que Val-Zod abandone su emblema de Superman y se retire. Un número en que si bien las conversaciones y diálogos de Abnett son brillantes la composición es muy plana y el ritmo muy pausado y poco espectacular.

Sociedad de Tierra 2, 2: Una nación indivisible

El tomo concluye con la intervención de Iban Coello, otro genial artista español que en este caso tira más su estilo también de claras influencias mangaanime como el de Jorge hacia el cartoon. La primera de las secuencias de este número pide a gritos que le asignen ya una obra de corte space opera, que bien diseña naves y “momentos cabina”.  Un gran trabajo en rostros, con las ya más que reconocibles “sonrisas socarronas de medio lado” de Coello. Un número luminoso en que de nuevo quizás los personajes parezcan un pelín excesivamente jóvenes, pero donde a Coello le toca ilustrar el momento clave de la resolución de toda la oscuridad con la que empezó esta serie.

Un nuevo y verde amanecer ha acabado con la hora más oscura de la nueva Tierra-2, dos maravillas han optado por dejar de serlo y vivir como mortales, pero en las sombras un terror venido de los remotos tiempos de la JSA acecha, ¿podrá una tierra casi sin maravillas enfrentarse al terror del Ultrahumanita? Lo sabremos en la próxima reseña de Sociedad de Tierra-2,

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