The Witcher

Hemos leído The Witcher: Los cómics clásicos, una recopilación que recupera las primeras historias gráficas de Geralt de Rivia, aquellas que nacieron antes de que el personaje se convirtiera en un fenómeno global. Aquí no hay grandes tramas épicas ni conspiraciones políticas: lo que encontramos es Geralt en estado puro, enfrentándose a monstruos, dilemas morales y a ese mundo gris donde nadie es del todo inocente.

Norma Editorial reúne estos relatos con una edición cuidada, ideal para quienes quieren descubrir cómo se construyó el mito del brujo en el terreno del cómic.

Historias que huelen a taberna, magia y peligro

Cada capítulo funciona como una aventura autoconclusiva, con ese aire de cuento oscuro que siempre ha acompañado al personaje. Hay contratos que salen mal, criaturas que no son lo que parecen y humanos que, como siempre, resultan ser más peligrosos que cualquier bestia.

The Witcher

Los guiones mantienen ese tono directo y crudo que encaja tan bien con Geralt: diálogos afilados, humor seco y decisiones que nunca tienen una respuesta fácil. Son historias que se leen rápido, pero que dejan ese regusto amargo tan característico del universo  The Witcher de Sapkowski.

Os contamos (sin hacer mucho spoiler) algunas historias de este recopilatorio:

Cacerías que no salen como deberían

En varios de estos relatos vemos a Geralt aceptando contratos que, en teoría, deberían ser “trabajo sencillo”: un monstruo, una recompensa y a otra cosa. Pero ya sabes cómo funciona el mundo del brujo: nada es tan simple. Criaturas que parecen bestias resultan ser víctimas, aldeanos que esconden más de lo que cuentan, y decisiones que obligan a Geralt a moverse en esa zona gris donde nunca hay una respuesta correcta. Son historias cortas, pero cada una deja claro que el verdadero peligro rara vez es el monstruo.

Criaturas clásicas del bestiario… con giros inesperados

Aquí aparecen espectros, demonios, mutaciones y bichos que parecen sacados de una taberna donde alguien contó la historia demasiado borracho. Lo interesante es que estos cómics juegan mucho con la idea de que lo monstruoso no siempre está en la apariencia, y que Geralt tiene que tirar de experiencia, intuición y paciencia para descubrir qué está pasando realmente. Es ese Witcher más detective que guerrero, que observa antes de sacar la espada.

Magia, maldiciones y gente que se mete donde no debe

También hay relatos centrados en hechizos, encantamientos y maldiciones que afectan a aldeas enteras. Aquí Geralt actúa casi como mediador: intenta evitar que la gente tome decisiones estúpidas por miedo, o que la magia se descontrole por culpa de supersticiones. Son historias que muestran muy bien el lado más humano del brujo: cansado, irónico, pero siempre intentando que el desastre sea lo menos desastre posible.

El mundo antes de ser “épico”

Lo bonito de esta recopilación de The Witcher es que te enseña un Geralt más íntimo, más de taberna, de caminos embarrados, de encargos mal pagados y noches sin dormir. No hay grandes reinos en guerra ni tramas gigantescas: es Geralt sobreviviendo, resolviendo líos y lidiando con gente que no siempre quiere su ayuda. Ese tono más pequeño y directo es parte del encanto del tomo.

Un arte con sabor noventero

El dibujo tiene ese estilo clásico de los cómics de fantasía de finales del siglo XX: líneas marcadas, sombras duras y una paleta que mezcla tonos apagados con estallidos de color en los momentos de acción. No es un estilo moderno ni pretende serlo; su encanto está precisamente en esa estética “retro” que recuerda a los cómics de espada y brujería de otra época.

The Witcher

Geralt aparece más tosco, más salvaje, más “vieja escuela”, y eso le da un toque especial para quienes disfrutan viendo cómo ha evolucionado el personaje a lo largo de los años.

Un cómic para todos los lectores

Este recopilatorio funciona tanto para veteranos del brujo como para lectores que quieran acercarse a él sin meterse de golpe en sagas largas. Es directo, entretenido y lleno de ese espíritu aventurero que define a Geralt: monstruos, dilemas, sangre, magia y un protagonista que siempre parece estar cansado del mundo… pero que sigue adelante.

En definitiva, The Witcher: Los cómics clásicos es una lectura que recupera el encanto de las primeras historias del brujo y que permite ver cómo se fue moldeando su carácter antes de convertirse en icono. Un tomo que mezcla nostalgia, acción y fantasía oscura con mucho oficio. Por nuestra parte, merece la pena darle una oportunidad, tanto por lo que aporta al universo de Geralt como por el valor de revisitar estos relatos que marcaron el camino.

Antonio Cabilla
Redactor, editor y director de la sección de videojuegos. También garabateo en la sección de cómic/manga.

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