Portada de "Trono de venganza" de Rina Kent.
Portada de "Trono de venganza" de Rina Kent. | Fuente: Ediciones Urano.
Portada de "Trono de venganza" de Rina Kent.
Portada de «Trono de venganza» de Rina Kent. | Fuente: Ediciones Urano.

Después de cómo terminó Trono de poder, necesitaba saber qué tenía en mente Rina Kent y qué iba a hacer Rai. Y si algo deja claro esta segunda parte de este dark romance es que ella no es precisamente de las que perdonan, olvidan y siguen adelante con su vida. Rai quiere venganza y está dispuesta a conseguirla.

Trono de venganza comienza prácticamente recogiendo los pedazos que dejó el final del primer libro. Todo lo ocurrido tiene consecuencias y Rai cambia muchísimo a raíz de ello. Si ya era un personaje fuerte, aquí vemos una versión mucho más decidida, peligrosa y centrada en hacer pagar a quienes le hicieron daño. Su venganza se convierte en uno de los grandes motores de la historia y, personalmente, ha sido de las cosas que más he disfrutado. Y luego está Kyle.

Kyle, por supuesto, decide que tener una situación complicada no es suficiente y se dedica a liarla parda. Una y otra vez. Cuando parece que las cosas no pueden complicarse más, ahí está él para demostrar que sí pueden. Su manera de actuar, las decisiones que toma y esa intensidad que tiene absolutamente para todo hacen que la relación entre ambos siga siendo un auténtico caos.

Trono de venganza: venganzas, problemas y consecuencias

La dinámica entre Rai y Kyle continúa siendo uno de los puntos fuertes de la bilogía. Son dos personajes con muchísimo carácter, ninguno dispuesto a ceder fácilmente y con una relación que está muy lejos de ser sencilla. Kent construye tensión, enfrentamientos, secretos, y momentos en los que quieres que hablen de una vez y otros en los que simplemente quieres ver hasta dónde son capaces de llevar el desastre.

Pero lo que más me ha gustado de esta segunda parte es que Rai no queda reducida a su relación con Kyle. Tiene sus propios objetivos, toma sus propias decisiones y, después de lo ocurrido en Trono de poder, necesita recuperar el control. Su evolución y su forma de enfrentarse a quienes la traicionaron hacen que esta entrega tenga todavía más fuerza.

Además, el ritmo se mantiene bastante alto. Entre venganzas, problemas, giros y Kyle provocando incendios metafóricos allá por donde pasa, es muy fácil seguir leyendo capítulo tras capítulo.

Como cierre de la historia de Rai y Kyle, Trono de venganza me ha gustado incluso más por todo lo que arrastra emocionalmente del primer libro. Es una segunda parte intensa, caótica y llena de consecuencias. Y, sobre todo, confirma dos cosas: Rai sabe vengarse y Kyle sabe liarla parda como nadie.

Además, si has leído Legado de dioses, son los padres de Niko, Mia y Maya, entendemos por qué son cómo son, de dónde salen y lo que han sufrido los Sokolov.

Irati Egaña
Desde pequeña fui una ávida lectora, y tras mucho leer y escribir reseñas en mi blog, he conseguido acabar aquí de redactora.

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