“El jardín del tallador de huesos” es uno de mis libros de horror favoritos de los últimos tiempos. Cuando su editorial en castellano, Dilatando Mentes, nos dio la oportunidad de hacerle unas preguntas a su autora, Sarah Read, no dudé.
El libro es trepidante y atmosférico, bien surtido de elementos de horror gótico, con un trasfondo histórico y social muy interesante.
Pensé, ingenuo de mi, que con esos antecedentes Sarah Read me iba a enviar sus respuestas a través de un cuervo con una misiva caligrafiada en tinta rojiza.
Dejaré a vuestra imaginación la manera en la que la autora respondió a mis cuestiones, por eso de mantener la magia.

La entrevista que aparece a continuación es la traducción al castellano de las respuestas de Sarah Read. La versión original en inglés la podéis encontrar al final de la traducida.

If you want to read the non-traslated interview, please scroll till the end of the Spanish one.

Versión en castellano (traducida)

L.J. Zapico: Tus dos primeros libros, “Out of water” (un libro de relatos) y “El jardín del tallador de huesos” debutaron con éxito en 2019. Además de las excelentes reseñas del público aficionado al horror y los medios especializados, ambas tuvieron nominaciones a premios tan importantes como el Bram Stoker, el This Is Horror o Ladies of Horror Fiction (incluso consiguiendo algunas menciones en nuestro país), alzándose con algunas victorias. ¿Cuántas noches sin dormir, magazines editados, relatos cortos y pesadillas varias cuesta un debut como ese?

Sarah Read: ¡Jaja! Creo que he perdido la cuenta de las noches sin dormir y las pesadillas. Fue un año muy intenso. La salida de ambos libros no estaba planificada con apenas unos meses de diferencia, simplemente ocurrió así. Ha sido muy laborioso pero también un sueño hecho realidad.

Si tuviese que definir tu trabajo literario lo haría con una etiqueta de Horror. Así, con H mayúscula. Para ti, ¿qué es el horror? ¿Cuáles son las bases (o los elementos imprescindibles) de tu estilo de horror?

Sarah Read: Me encantan los elementos de horror en todos los géneros de ficción y amo todas sus vertientes. Me gusta utilizar elementos de terror sutiles en mi trabajo, con un sentido del misterio y unas notas de body horror. Me gusta el horror gótico y los elementos ocultos, al igual que el horror que surge de la naturaleza humana. Y también me gustan los fantasmas.

Hablemos sobre “El jardín del tallador de huesos”. ¿De dónde surgió la idea principal? ¿Has trabajado con algún referente en la cabeza, tanto visual como literario?

Sarah Read: Cuando me senté a escribir “El jardín del tallador de huesos”, al ser mi primer proyecto de novela, quería escribir una historia con la que yo misma disfrutase. Nunca pensé que nadie más pudiese llegar a leerla así que metí todas mis cosas favoritas dentro de él. Arañas y bichos, pasadizos ocultos, grandes casas ancestrales. Cogí la inspiración de algunas de mis historias góticas favoritas como “El jardín secreto” (Frances Hodgson Burnett, 1911), “Jane Eyre” (Charlotte Brontë, 1847) y “El orfanato”.
Y, por supuesto, me encantó ver como los lectores la disfrutaban tanto como yo disfruté escribiéndola.

“El jardín del tallador de huesos” es una novela con una gran ambientación, llena de elementos góticos, como esa vieja abadía que acoge el Old Cross College y que se convierte en un laberinto de pesadilla lleno de horrores. ¿Te basaste en algún edificio, real o ficticio, para darle vida o emergió directo de tus peores pesadillas?

Sarah Read: El Old Cross es una mezcla de varios elementos dentro de mi obsesión perpetua con los edificios históricos. Su referente más cercano sería la Misselthwaite Manor de “El jardín secreto”, que quizás haya sido la primera gran mansión encantada de la que me enamoré cuando era una niña.
Ojalá encuentre algún día un pasadizo oculto en una vieja mansión.
Ese sería el mejor día de mi vida.

Misselthwaite Manor de la adaptación de 2020 de “El jardín secreto”

La novela destaca por su excelente balance entre ritmo y ambientación. ¿Has tenido que sacrificar algún elemento para conseguirlo o surgió de manera espontánea?

Sarah Read: ¡Gracias! Rara vez elimino algún elemento formal de mis borradores. Tiendo a escribir borradores sencillos, cortos y después añado escenas hasta que completo la estructura. Se asemeja a modelar una figura en arcilla en lugar de tallarla en piedra, si esa comparación tiene algún tipo de sentido. Así es como construyo el ritmo de la historia.
La atmósfera siempre ha tenido gran importancia para mí. Creo que me identifico más con lugares que con personas y me gusta incluir los escenarios como parte de la historia, como si fuesen un personaje más.

El género hizo, en el pasado, un flaco favor al campo de la salud mental al perpetuar mitos y estigmas, presentando como monstruos a personajes con enfermedades mentales.

Charley Winslow es un protagonista maravilloso. No es ningún héroe pero tampoco es conformista frente a un entorno social jerarquizado que no llega a comprender. Y además, ¡le encantan los insectos! ¿Fue Charley un personaje difícil de desarrollar? ¿Encontrará en un futuro su lugar en el mundo?

Sarah Read: ¡Estoy muy contenta de que a los lectores les guste Charley! Fue un personaje muy sencillo de escribir para mi porque hay mucho mío en él. No pensé demasiado acerca de cómo iba a ser Charley; para mi fue como si Charley siempre hubiese existido.
Y si, volveremos al mundo de Charley. Habrá una secuela de “El jardín del tallador de huesos” en algún momento del futuro.

En definitiva, “El jardín del tallador de huesos” puede ser vista como un alegato contra elementos como el bullying, la mala educación, la supresión de la libertad de pensamiento, etc. en el entorno de una Inglaterra colonial. Como resultado, aparecen personajes dañados, tanto mental como físicamente.
Recientemente has colaborado en un panel dentro de la StokerCon sobre “Enfermedades mentales en el Horror”. ¿Qué importancia le otorgas a personajes con esas características? ¿Consideras importante aportar una nueva visión y mayor visibilidad a los personajes y sus enfermedades más allá de los viejos clichés?

Sarah Read: Si, mi pasión por la historia y los emplazamientos históricos siempre ha entrado en conflicto con lo mucho que aborrezco el colonialismo, el nacionalismo y la violencia social que perpetuamos como especie. El nacionalismo tóxico de Old Cross es un microcosmos del problema más amplio que sería el colonialismo británico con el que el propio padre de Charley está comprometido en África y del que el propio Charley ha sido testigo. Y no dejo que Charley salga impune. Él también formó parte de eso.

Creo firmemente en la importancia de que los personajes que experimentan enfermedades de salud mental en el horror deben ser presentados con honestidad y empatía. El género hizo, en el pasado, un flaco favor al campo de la salud mental al perpetuar mitos y estigmas, presentando como monstruos a personajes con enfermedades mentales. Y aunque creo que hemos avanzado un buen trecho desde la explotación de las enfermedades mentales en el horror durante las décadas de los 70 y los 80, creo que necesitamos ver una progresión mayor. No solo porque esos retratos son dañinos, también forma parte de una manera vaga de contar historias.

Una difícil. ¿Qué elemento consideras más aterrador: la vieja abadía que parecer tener vida propia con una figura andrajosa vagando por sus estancias o la guerra que crea una infancia destrozada, lista para ser moldeada y transformada en los líderes conservadores del mañana?

Sarah Read: Oh, por supuesto, la máquina de guerra conservadora es mucho más terrorífica que cualquier edificio sintiente o una figura inquietante. Como mostraré en la precuela y la secuela, esa casa fue un hogar antes de corromperse. Y esa figura extraña solo era un niño. La precuela contará la historia de Old Cross antes de ser un internado, la historia de la familia que vivía allí y su caída. La secuela traerá de vuelta a un Charley ya adulto, en Londres durante la Segunda Guerra Mundial. Tengo muchas ganas de llevar estos temas y personajes a nuevas épocas.

Paul Tremblay, Gemma Files, Stephen Graham Jones, Gwendolyn Kiste, tú misma… ¿vivimos buenos tiempos para el weird y el horror? ¿Puedes recomendarnos alguna autora o autor o novela que te haya impactado recientemente?

Sarah Read: ¡Creo que nunca ha habido un momento mejor para ser fan del horror! Estamos en una maravillosa era dorada. Recomendaría leer la obra de Silvia Moreno-García (“Gótico”) y la nueva colección de relatos cortos de Steve Toase. Gemma Amor también está haciendo un trabajo increíble. ¡Sería una lista demasiado amplia! Estaré leyendo felizmente hasta el fin de mis días.

El futuro. Ya nos has dejado alguna pincelada pero, ¿puedes darnos una pista acerca de tus proyectos actuales? Dilatando Mentes ha publicado una edición muy vistosa de tu novela, ¿la has visto?

Sarah Read: Dilatando Mentes ha hecho una edición preciosa de mi libro. Me encanta. ¡Y tenemos planes para volver a colaborar en un futuro!
Respecto a mis proyectos actuales, me encuentro editando una nueva novela que espero que esté lista para ser enviada a mis editores en los próximos meses. También estoy escribiendo la precuela y secuela de “El jardín del tallador de huesos”, así que muy pronto habrá mucho Old Cross para explorar. También estoy creando un montón de ficción corta, para completar una nueva colección de relatos dentro de uno o dos años.

He estado espiando tu cuenta de Instagram (perdón) y he descubierto que eres una ávida coleccionista de bolígrafos y estilográficas. Confiesa: ¿cuántos tienes?

Sarah Read: ¡Jaja! ¡Me encantan los bolígrafos! Llevo coleccionándolos una década, más o menos, así que tengo MUCHOS. No tengo clara la cifra exacta. Estará cerca del centenar. Y creo que será mejor que no lo sepa…

English version (original, non-translated)

L.J. Zapico: Your first two books, “Out of water” (a story collection) and “The Bone Weaver’s Orchard” made an incredible debut in 2019. Besides the excellent reviews for the horror fans and the specialist media sources, both were nominated for such important awards as the Bram Stoker, This is Horror and Ladies of Horror Fiction (even some nominations here, in Spain) and won some of them.
How many sleepless nights, edited magazines, short stories and nightmares did a debut like that cost?

Sarah Read: Haha! I’m afraid I’ve lost count of the sleepless nights and nightmares. It was a very busy year. It wasn’t planned to have both books release just a few months apart, it just worked out that way. As busy as it was, it was also a dream come true.

If I have to describe your literary work, I define it with a Horror tag, with capital H.
What it’s Horror for you? What is the basis (or the essential elements) of your horror?

Sarah Read: I really love horror elements in all genres of fiction, and I love all kinds of horror. In my work, I like to use more quiet, subtle horror elements and a sense of the uncanny—with a bit of body horror thrown in. I love Gothic horror and unseen elements, and the horror of human nature. And I really like ghosts.

Let’s talk about “The Bone Weaver’s Orchard'”. Where does the main idea come from? Did you work with any reference in mind, visual or literary?

Sarah Read: When I sat down to write “The Bone Weaver’s Orchard” as my first novel project, I wanted to write a story I’d enjoy for myself—I didn’t think anyone else would ever read it, so I just put all my favorite things into one book. Spiders and bugs, secret passages, big historical houses. I took inspiration from some of my favorite Gothic stories like The Secret Garden, Jane Eyre, and The Orphanage. And of course I was delighted that other readers enjoyed it as much as I enjoyed writing it.

“The Bone Weaver’s Orchard'” it’s a very atmospheric novel, full of gothic elements including the abbey that houses the Old Cross College, a labyrinthine environment full of horrors. Were you based on a real or fictional building or did it emerge directly from your nightmares?

Sarah Read: The Old Cross building is a blend of elements from my lifelong obsession with historical buildings. Its closest relative is Misselthwaite Manor from The Secret Garden, which was probably the first big spooky house I fell in love with as a child. Someday I hope I’ll discover a secret passage in a big old house. That will be the best day of my life.

The novel stands out for its balance between rhythm and setting. Did you have to sacrifice any element to achieve this or did it arise spontaneously?

Sarah Read: Thank you! I rarely remove any material form my drafts. I tend to write early drafts that are short, and then add scenes as I go to fill in the structure. It’s more like building a clay statue instead of carving a stone one, if that makes sense. The rhythm of the story is built that way. And setting has always been important to me. I think I identify with places as much as I do people, and I like to make my settings a part of the story itself, as if they are a character.

Charley Winslow is a lovely main character. He is not a hero, but he is a nonconformist in the face of a hierarchical social environment that he does not understand. And besides, he loves insects! Was Charley a difficult character to create? Will he ever find his place in the world?

Sarah Read: I’m so pleased that readers love Charley! He was an easy character for me to write, because there’s a lot of me in there. I didn’t really think too hard about who Charley was; it was like he always existed for me. We will see more of Charley’s world in the future, yes. There will be a sequel to this book sometime in the future.

In the end, “The Bone Weaver’s Orchard” constitutes a plea against elements such as bullying, bad education, suppression of freedom of thought, etc. in the environment of colonialist England. As a result, damaged characters appear, both physically and mentally.
You have recently collaborated in a StokerCon panel on “Mental Illness in Horror”. What importance do you give to characters with these characteristics? How important do you think it is to bring a new vision and visibility to these people and illnesses beyond the old clichés?

Sarah Read: Yes, my love for history and historical settings always comes into conflict with my abhorrence of colonialism, nationalism, and the social violence that we perpetuate as a species. The toxic nationalism at Old Cross is a microcosm of the broader problem of British colonialism that Charley’s own father is engaging in in Africa, and which Charley has witnessed himself. And I don’t let Charley off the hook. He plays a role in that, too.

I feel strongly that it’s important that characters experiencing mental health illnesses in horror be portrayed with honesty, agency, and empathy. The genre has, in the past, done a lot of disservice to the mental health field by perpetuating myths and stigmas, as well as portraying those with mental illness as monsters. And while I think we’ve come a long way from the 70s and 80s exploitation of mental illness in horror, I’d like to see more progress. Not just because these portrayals are harmful—they’re also just lazy storytelling.

A difficult one. Which element it’s more terrifying: the old abbey that seems to have life inhabited by a ragged figure or the war that creates broken children who will be transformed into the conservative leaders of tomorrow?

Sarah Read: Oh, by all means, the conservative war machine is far more terrifying than any sentient building or haunting figure. As I’ll show more in the prequel and sequel, that house was just a home before it was broken. And the haunted figure was just a boy. The prequel will tell the story of Old Cross before it was a school, and of the family that lived there, and their fall. The sequel brings us back to Charley as an adult, in London during World War II. I’m very much looking forward to carrying these themes and characters into new eras.

Paul Tremblay, Gemma Files, Stephen Graham Jones, Gwendolyn Kiste, yourself… Are we living a good time for the weird and the horror? Could you recommend any author or novel that has had an impact on you recently?

Sarah Read: I don’t think there has ever been a better time to love horror! We’re in a wonderful golden age for it. I would recommend reading Silvia Moreno Garcia’s work, and Steve Toase’s new collection of short stories. Gemma Amor is also doing amazing work. There are too many to list! I’ll be happily reading till the end of my days.

The future. Can you give us a hint about what you are working on? Will we be able to read you in spanish in the near future? Dilatando Mentes has published a very visual edition of your novel, have you seen it?

Sarah Read: Dilatando Mentes created such a beautiful edition of my book. I’m absolutely in love with it. And we do have plans to work together again in the future! As for what I am working on—I’m editing a new novel that I hope will be ready for submitting to publishers in the next few months. I’m also writing the prequel and sequel for Bone Weaver, so there will be a lot more of Old Cross for us to explore soon. I’m also writing a lot of short fiction, with hopes for a new short story collection in the next year or two.

I’ve been spying on your Instagram account (sorry about that) and discovered that you are a pen addict. Confess: how many do you have?

Sarah Read: Haha! I do love pens! I’ve been collecting for over a decade, so I have a LOT. I’m not sure exactly how many. But I would guess I’m getting close to a hundred. I think it might be better if I don’t know…

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Criatura de la noche. Redactor en Fantasymundo.com

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