
Danielle Steel vuelve a las librerías con Allegra, una novela publicada por Plaza & Janés y traducida al español por María del Mar López Gil. Con 272 páginas, la autora nos presenta la historia de Allegra Dixon, una mujer cuya vida queda marcada desde su infancia por las ausencias, el abandono y una constante necesidad de encontrar ese lugar al que poder llamar hogar.
A través de su protagonista, Danielle Steel construye una historia que habla de amor y relaciones, pero también de familia, pérdidas, heridas emocionales y segundas oportunidades. Una novela que nos invita a acompañar a Allegra durante diferentes etapas de su vida y a comprender cómo aquello que vivimos durante nuestra infancia puede influir en la persona en la que nos convertimos.
Una infancia marcada por la ausencia
Desde muy pequeña, Allegra aprende que las personas que deberían estar a su lado no siempre permanecen. Cuando apenas tiene seis años, su madre abandona el hogar sin despedirse de ella. Su padre, militar y acostumbrado a pasar largos periodos fuera de casa, tampoco puede ofrecerle la estabilidad y el cariño que necesita.
Allegra termina creciendo con sus abuelos y encuentra en los libros un refugio frente a una realidad que no siempre resulta fácil. La lectura se convierte en una parte importante de su vida y, de alguna manera, también en una forma de sentirse acompañada cuando las personas que deberían hacerlo no están.
Conocer esta parte de su historia resulta fundamental para comprender muchas de las decisiones que tomará posteriormente. Allegra crece con una importante carencia afectiva que termina condicionando su manera de entender el amor, las relaciones y esa necesidad de sentirse querida y elegida.
El amor y la búsqueda de una familia
Durante su etapa en el internado, Allegra conoce a Shep, un cadete de West Point del que termina enamorándose. Su relación desemboca en matrimonio y, durante un tiempo, parece que Allegra ha conseguido encontrar aquello que lleva buscando desde niña: una familia, estabilidad y un lugar al que pertenecer.
Pero la vida militar de Shep hace que las ausencias formen parte de su matrimonio y la guerra terminará provocando cambios que Allegra no esperaba. Y creo que uno de los aspectos más interesantes de la historia es precisamente mostrar que amar a alguien no siempre garantiza que las cosas vayan a salir como imaginábamos. Hay circunstancias que pueden transformar a una persona y, con ella, transformar también una relación.
Allegra tendrá que enfrentarse a una realidad que no había previsto y tomar decisiones que no serán sencillas. Una vez más, aquello que parecía seguro deja de serlo y la protagonista se encuentra ante la necesidad de replantearse su vida.
Cuando empezar de nuevo se convierte en una oportunidad
Es entonces cuando Allegra decide marcharse a California y comenzar una nueva etapa.
Para mí, este momento supone uno de los puntos más interesantes de la novela, porque la historia deja de centrarse únicamente en la búsqueda del amor y empieza a hablar de algo mucho más personal: la necesidad de descubrir quiénes somos cuando dejamos de vivir alrededor de otras personas.
Allegra ha pasado gran parte de su vida intentando encontrar un lugar al que pertenecer. Primero busca el cariño de sus padres, después construye una relación en la que cree haber encontrado esa familia que tanto necesita y, finalmente, tiene que enfrentarse a la posibilidad de empezar de cero.
Su llegada a California representa una oportunidad para reconstruirse y descubrir que todavía le quedan muchas cosas por vivir. No se trata simplemente de olvidar el pasado, sino de aprender a convivir con él sin permitir que determine todo lo que está por venir.
Una protagonista que evoluciona
Allegra es una protagonista que va evolucionando a medida que avanza la historia. Sus decisiones como adulta están muy relacionadas con todo aquello que ha vivido durante su infancia y juventud. Su necesidad de sentirse querida, sus inseguridades y su manera de enfrentarse a las relaciones tienen mucho que ver con esa niña que creció sintiéndose abandonada.
Y precisamente por eso me ha gustado acompañarla durante este recorrido. No estamos ante una protagonista perfecta. Se equivoca, tiene dudas y en algunos momentos puede resultar difícil comprender determinadas decisiones, pero sus contradicciones también hacen que resulte más humana.
Lo interesante es observar cómo, poco a poco, empieza a tomar decisiones pensando en sí misma y no únicamente en lo que los demás esperan de ella. Al final, Allegra no está buscando una vida perfecta. Está intentando encontrar una vida que realmente sienta que le pertenece.
Mucho más que una historia de amor
Aunque el amor tiene un peso importante en la novela, creo que sería quedarse bastante corto definir Allegra únicamente como una historia romántica.
La novela habla también de la familia, del abandono y de esas heridas que pueden acompañarnos durante años. Habla de cómo las experiencias de nuestra infancia pueden influir en la manera en la que nos relacionamos con los demás y de cómo, a pesar de todo, podemos aprender a cambiar. También habla de empezar de nuevo cuando creemos que ya no tenemos otra opción y de entender que cambiar de rumbo no significa necesariamente haber fracasado.
Esta es, precisamente, una de las ideas que más me han gustado de la novela. A veces nos empeñamos en mantener una vida porque es la que habíamos imaginado, incluso cuando ya no somos felices en ella. Allegra tendrá que aprender que dejar algo atrás no siempre significa perder. En ocasiones, también puede ser la oportunidad de encontrar algo diferente.
El estilo de Danielle Steel
Danielle Steel vuelve a apostar por una narración centrada principalmente en los personajes y en su evolución emocional. La autora se detiene especialmente en las circunstancias que han marcado a Allegra y en cómo estas influyen en la mujer que llega a ser.
Es una lectura que pone el foco en el desarrollo personal y emocional más que en una trama llena de grandes giros. Por eso, creo que puede funcionar especialmente bien para quienes disfrutan de historias familiares, personajes femeninos y novelas que recorren diferentes etapas de la vida de sus protagonistas. Además, sus 272 páginas hacen que sea una lectura bastante manejable. La historia avanza con facilidad y no necesita extenderse innecesariamente para mostrarnos el recorrido vital de Allegra.
Una historia de segundas oportunidades
Si tuviera que quedarme con una idea después de leer Allegra, sería precisamente esa…
nunca es demasiado tarde para volver a empezar
Allegra ha vivido situaciones que podrían haberla hecho rendirse, pero termina descubriendo que todavía tiene la posibilidad de decidir qué quiere hacer con su vida. Y creo que ahí reside uno de los mensajes más bonitos de la novela. Todos podemos encontrarnos alguna vez en ese punto en el que debemos decidir si seguimos aferrándonos a lo conocido o si nos atrevemos a dar un paso hacia algo nuevo.
En definitiva, Allegra es una historia sobre el amor, pero también sobre el abandono, la familia, las pérdidas y la capacidad de reconstruirse cuando la vida cambia todos nuestros planes.
Danielle Steel nos presenta a una mujer que ha pasado gran parte de su vida buscando sentirse querida y que tendrá que aprender que también es importante quererse a una misma y elegir el camino que realmente quiere seguir. Una lectura que recomiendo especialmente a quienes disfrutan de las historias protagonizadas por mujeres, de las relaciones familiares y de esos personajes que tienen que enfrentarse a diferentes etapas y oportunidades a lo largo de su vida.
Porque, al final, el viaje de Allegra no consiste únicamente en encontrar el amor, sino en encontrarse a sí misma y comprender que, aunque nuestro pasado forme parte de nuestra historia, no tiene por qué decidir nuestro futuro.
























