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Villanos de cine: Lex Luthor (Parte 2) |
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Continuación del repotaje de Lex Luthor. Se termina el repaso por los cómics, y nos adentramos en las versiones que el gran villano ha tenido en cine y en televisión. |
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El hecho de presentarnos un Luthor de apariencia más joven y atractiva, un claro influjo de la imagen ofrecida del personaje en la televisión, nos permite afirmar que no es la última, pues al margen del clon Luthor, del que hablaremos a continuación, una imagen más dinámica ha sido presentada en la historia “Puesto de confianza” a cargo de Stuart Immonen, publicado por Norma Editorial en 2001, en el número 1 de una nueva colección dedicada a recuperar las aventuras del hombre de acero en nuestro país, donde Luthor consigue hacerse con el control del Planet, cerrando el periódico y dejando a toda la plantilla en el paro, salvo Lois y Jimmy que forman parte del flamante equipo de noticias de Lexcom; eso sí sin olvidar su cruzada personal contra el hombre de acero. O la historia “Superman fin de siglo” de Stuart Immonen, publicado por Planeta de Agostini en 2005, que nos permite ver la faceta familiar de Luthor, como flamante “viudo” de la enigmática condesa Erica Alexandra del Portenza, con quien tiene la única hija biológica de la que se tenga noticia hasta la fecha, Lena Luthor.
Aunque sin duda el rejuvenecimiento más destacado del personaje es el ocurrido en el Action Cómics número 670 de octubre de 1991, cuando se nos presenta a Lex Luthor II, a la sazón hijo y heredero de Lex Luthor, que previamente había muerto en un accidente de avión. Sin embargo, la trágica historia del joven huérfano que había sido criado en secreto en Australia, era una tapadera que escondía la verdad, el único y genuino Lex había fingido su propia muerte y vuelto a la vida en forma de su propio hijo, en realidad un clon, con apariencia de hombre joven y saludable, dotado con una amplia cabellera cobriza.
Esta nueva imagen de Luthor tiene un papel decisivo en la saga “La muerte de Superman”, que recientemente ha sido reeditado en nuestro país por Planeta de Agostini. En esta saga al margen de mostrarle como pareja de Supergirl o más concretamente Matrix, presenta uno de esos momentos memorables que pocas veces se pueden encontrar en el mundo del cómic, la furia al descubrir que ha sido privado del derecho a ser el único capaz de arrebatar la vida de Superman.
Pero, ¿puede un hombre con tanto poder, ansiar más?, la respuesta es sí. En la reciente imagen que se nos ha ofrecido de Lex Luthor en los cómics, tanto en la serie mensual de Superman publicada por Planeta a lo largo del 2006, como en la serie Superman/Batman volumen 1 (primero a cargo de Norma, y más recientemente por Planeta), como en la saga “Batman Silencio”, Luthor ha hecho realidad su mayor sueño, convertirse en presidente de los Estados Unidos. Claro que este nuevo cargo que le permite no sólo el control de Metrópolis sino también del resto del mundo, no le ha impedido abandonar su cruzada contra su mayor enemigo, de ahí las alianzas con el misterioso Ruina o Roca Negra, completando la jugada al involucrar en su tela de araña a su vicepresidente Pete Ross, a la sazón amigo de la infancia de Clark Kent, y desconocedor de la verdadera identidad de éste.
Sin embargo su privilegiada situación como jefe del mundo, no dura demasiado, pues los acontecimientos que tienen lugar en la saga Crisis infinita, y los sucesos posteriores, propician su caída, despojado de todo tipo de privilegios sociales y económicos, que le llevan a refugiarse en las alcantarillas, tramando un plan para recuperar su lugar, en el que los avances tecnológicos kriptonianos tienen un papel esencial, como se puede leer en “Superman un año después”.
Nuestro repaso por el Lex Luthor del mundo del cómic, no puede cerrarse sin hacer mención a dos títulos esenciales, el primero de ellos “Lex Luthor, biografía no autorizada”, de James D. Hudnall, Eduardo Barreto y Adma Kubert, que ha conocido una reciente reedición por Planeta. Es una historia que rompe con el ritmo habitual de los cómics de Superman, al presentarle como un secundario, donde sus superpoderes se muestran insignificantes, para hacer frente a un Luthor que es mostrado sin un ápice de moralidad, un auténtico monstruo que ha construido su sólido imperio, eliminando a todo aquel que se cruzara en su camino.
La otra historia es “Lex Luthor hombre de acero” de Brian Azzarelo y Lee Bermejo, donde se intenta arrojar algo de luz sobre las motivaciones que impulsan a Luthor para justificar su tremendo odio ante la maravilla de Metrópolis.
El salto del papel impreso al cine y la televisión.
Cuando en 1942 fueron adaptadas por primera vez las historias de Superman a un formato en imagen real, con los primeros seriales en cine que dieron paso a las posteriores series de televisión, comenzando a aparecer todos los personajes y escenarios presentes en el cómic, era cuestión de tiempo que Lex Luthor hiciera lo propio.
En la pequeña pantalla, el primer actor en encarnar el personaje fue Lyle Talbot, en el serial “Atom Man contra Superman”, para posteriormente aparecer en la serie protagonizada por George Reeves en los años cincuenta. Tras Talbolt, que además era un habitual de las producciones de Ed Wood, deberíamos esperar hasta finales de los ochenta para encontrarnos un nuevo Luthor televisivo, esta vez en la serie “Superboy”, que narraba las aventuras de un joven Superman, que compaginaba la lucha contra el crimen, y el descubrimiento de sus orígenes, con los estudios universitarios de periodismo. En dicha serie el personaje de Lex fue interpretado por dos actores, Scott Wells y Sherman Howard, y su imagen estaba lejos de la ofrecida por los cómics, aunque llegó a contar con un sicario similar al aparecido en las dos primeras entregas de la saga protagonizada por Christopher Reeve.
Más interesante es la nueva encarnación surgida a principios de los noventa en “Lois y Clark, las nuevas aventuras de Superman”; el actor encargado de interpretar el papel es John Sea. Aquí Luthor es el hombre de negocios al frente de Lexcorp y dueño de Metrópolis, e incluso tiene cierto tirón entre las mujeres, en concreto sobre Lois Lane, pero lo más llamativo es su imagen, no es calvo, sino que lleva una espesa cabellera rizada. Salvo ese pequeño detalle, en esencia el papel interpretado por Sea, ofrece una imagen clásica del personaje, con la utilización de todos sus recursos para poner a prueba las habilidades de Superman e incluso planear formas de matarlo. Aunque sin duda la mayor treta de todas, es conseguir arrebatar al hombre de acero a su gran amor, siguiendo la línea excesivamente romántica que envuelve toda la serie desde su primera temporada, y que a la larga acabaría convirtiéndose en su gran lastre.
Aunque el que más relevancia ha obtenido por este papel en la pequeña pantalla, ha sido Michael Rosenbaum, encargado de interpretar la variante más joven del personaje en “Smallville”. En esta serie se ha mostrado un personaje rico en matices, que a lo largo de siete temporadas ha pasado por todos los estadios evolutivos posibles, desde ser el mejor amigo de Clark Kent, hasta convertirse en el pérfido villano que aparece en los cómics, con un descenso al lado oscuro visto en los últimos capítulos de la séptima temporada, que ya quisiera para sí Anakin Skywalker.
Si bien en Smallville, en realidad nos encontramos dos Luthor, la versión más amable, aunque desde el principio ambigua representada por Rosenbaum, y la más adulta y cercana en origen a la imagen de los cómics, ofrecida por John Glover, encargado de dar vida a Lionel Luthor, padre del anterior, y personaje nuevo en la mitología de Superman, si exceptuamos la referencia que se hace sobre él en “Superman the movie”.
En el campo de la animación, Luthor ha aparecido en cada una las series que se han realizado, por citar las más contemporáneas “Superman” (1988), o la más reciente “Superman” (1996-1999), donde se ha tomado como inspiración el aspecto del actor Telly Savalas. Además en esta serie de animación, aparece acompañado por Mercy Graves, una chofer-guardaespaldas, en un guiño al escultural cuerpo de seguridad que el personaje se ha agenciado en los últimos años en los cómics.
También ha aparecido en la serie “Batman”, en los episodios donde se producían cruces entre Batman y Superman, haciendo pareja con el Joker; o en la reciente cinta de animación “La muerte de Superman” que en nuestro país ha visto la luz directamente en el mercado del dvd, adaptación muy libre de la historia del cómic, donde Luthor consigue hacer realidad su sueño de controlar al hombre de acero.
En la pantalla grande, la mejor encarnación de Luthor ha sido sin duda alguna la realizada por Gene Hackman para “Superman the Movie” (Richard Donner 1978) y su secuela “Superman II” (Richard Lester 1980, o Richard Donner, según la versión que se consulte). La entrada de Hackman en el proyecto formaba parte del plan que los productores tenían de contar con nombres de relevancia para llevar las aventuras del hombre de acero a la pantalla grande. A pesar de que el actor en principio se negaba a formar parte del proyecto, era por entonces una estrella de gran prestigio, y sobre todo no admitía de buen grado librarse del bigote, que generalmente caracterizaba sus apariciones en público; sin embargo, el engaño al que le sometió el director del film, y la presencia en el reparto de Marlon Brando a quien admiraba profundamente, fueron razones de peso suficientes, para darle una oportunidad al personaje.
El Luthor interpretado por Hackman, reúne para quien esto escribe todas las características esenciales del personaje, carisma, gran inteligencia, elegancia, gran sentido del humor, y sobre todo una imponente presencia escénica que le permiten librar un duelo de altura con Superman, en los instantes finales del film. Aunque no sería justo hablar de este personaje, si nos olvidamos de los sicarios a su servicio, Ottis y la señorita Tessmacher, que actúan como complemento esencial, sin llegar a desentonar en ningún momento.
El heredero de Hackman en la pantalla grande ha sido Kevin Spacey, quien se hizo cargo del personaje en “Superman Returns” (Bryan Singer 2006). Spacey llega al proyecto de la forma más natural posible, por la gran amistad que le une con Singer, desde que ambos trabajaron juntos en “Sospechos habituales”, y porque para el director era la mejor elección posible, para un personaje que del mismo modo que había sucedido con Superman y Lois Lane, había tenido muchas novias.
En este film se retoma al personaje de Luthor, más o menos en la situación en que terminó en los largometrajes anteriores, es decir, ha pasado un tiempo a la sombra, que le ha permitido maquinar su venganza contra el hombre de acero, pero también le ha permitido recuperar su estatus social, merced al matrimonio de conveniencia con una anciana adinerada, que ha supuesto su pasaporte a la libertad.
Es en definitiva un Luthor más oscuro lo que se nos ofrece aquí, también dotado de humor negro, pero con un halo más siniestro y vengativo. Y aunque el trabajo de Spacey es loable, sin embargo, se echa en falta un duelo más significativo, entre ambos personajes, quizás porque la deuda que Singer manifiesta durante todo el metraje con la cinta de Donner pesa demasiado, o tal vez sería interesante replantearse a Superman desde una vertiente más oscura, sin recurrir a las tan manidas kriptonitas de turno.
Sea como fuere, de lo que no cabe ninguna duda, es que la figura de Lex Luthor, independientemente del formato en que aparezca, continuará siendo durante mucho tiempo, el ingrediente indispensable para disfrutar de una buena historia del hombre de acero, como lo es el Joker para el caballero oscuro.
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