Hablar de dungeon crawler y ARPG es hablar, irremediablemente, de Blizzard y Diablo. Desde el lanzamiento de la primera entrega de la saga Diablo, han sido cientos los estudios de desarrollo que se han inspirado en sus mecánicas y formulas jugables para intentar replicar el éxito de Blizzard. Sin embargo, aunque hay muchos títulos divertidísimos, lo cierto es que es complicado encontrar alguno que llegue a igualar el nivel de excelencia que alcanzó Diablo II en su momento.

Uno de los muchos motivos que provocaron que Diablo II se convirtiera en una obra maestra es que Blizzard consiguió reunir a un equipo de creativos, diseñadores y desarrolladores excelentes que tenían una visión clarísima de lo que querían hacer con ese título. Gran parte de ese mismo equipo, con el paso de los años, decidió abandonar Blizzard y fundar su propio estudio. Runic Games nació con la clara intención de continuar creando experiencias muy cercanas a Diablo y Diablo II y, así, nació Torchlight.

La primera entrega resultó ser un título divertido, con una curva de dificultad y recompensas bien medida pero que sufrió mucho por la falta de un modo multijugador cooperativo que, por suerte, añadió su secuela cuando llegó a PC el pasado año… 2012.

Hace más de siete años que Runic Games lanzó en PC un más que digno sucesor de Diablo II y también hace más de dos años que Runic Games cerró sus puertas definitivamente por decisión de su empresa matriz: Perfect World.

Con Runic Games desaparecida, nadie esperaba que Torchlight 2 viera la luz en consolas en algún momento, pero, por suerte, los chicos de Panic Button, el estudio encargado de realizar las ediciones de Switch de DOOM, Skyrim o Wolfestein, han decidido dar un lavado de cara completo al juego y lanzarlo en Xbox One, Switch y PlayStation 4 para alegría de todos los jugadores.

Una historia que olvidarás

Vamos a dejarlo claro: Torchlight II hace muchas cosas bien. Muchísimas. Sin embargo, narrar una historia no es una de ellas.

Esta secuela nos sitúa un tiempo después de los sucesos ocurridos en el primer juego, en un momento en el que el Alquimista, uno de los protagonistas de Torchlight, ha sido corrompido por el poder del villano original. Nuestro objetivo será acabar con él antes de que consiga desequilibrar los poderes que regulan el universo.

Desde ese momento, comenzaremos a completar una serie de misiones principales y secundarias cuya trama será una mera excusa para lo realmente importante: combatir, subir de nivel y equiparnos con objetos cada vez más poderosos.

Héroes personalizables

Pero, antes de todo eso, tendremos que elegir a nuestro héroe. En Torchlight II podremos escoger entre cuatro guerreros clásicos entre los que encontramos al Berserker, un guerrero centrado en el combate cuerpo a cuerpo, el Mago de Ember combate con hechizos y conjuros, el Forastero utiliza armas a distancia y el Ingeniero pone trampas y utiliza la tecnología para vencer a todos sus rivales.

Cada uno de los personajes parte de un esquema clásico en los juegos de rol pero, como ocurría en Diablo II, cada héroe cuenta con tres grandes arboles de habilidades que podremos ir mejorando con total libertad para ir forjando el verdadero estilo de combate de nuestro personaje. Así, un hechicero puede convertirse en una maquina de guerra absoluta o en un personaje de apoyo centrado en lanzar hechizos defensivos y ataques de área para ayudar a los compañeros de equipo.

A esto hay que sumar el hecho de que, en lugar de recibir aumentos en las estadísticas de manera automática al subir de nivel, seremos nosotros mismos los que asignemos los puntos manualmente. Así, podremos enfocar las estadísticas del personaje con la intención de potenciar las habilidades o el estilo de combate que utilicemos con más frecuencia.

Una de las grandes virtudes de Torchlight II radica en que acabar el juego con un personaje no significa haberlo descubierto todo sobre él si no que, en una segunda partida, podemos optar por utilizar al mismo personaje de forma totalmente diferente.

Pero continuemos. Una vez escogido a nuestro héroe, podremos personalizar su aspecto en un editor sencillo pero eficaz y, antes de acabar, escogeremos una mascota que nos acompañará durante toda la aventura. Esta mascota no será un mero adorno estético, si no que podrá atacar e interactuar con el entorno como cualquier otro personaje. Así, podremos elegir entre perros, lobos, gatos y otras muchas mascotas más con características únicas e independientes entre sí. Además, los usuarios de Switch tendrán acceso a un Unicornio, los de Xbox One al Diablo Fundido y los de PlayStation 4 a un Hada.

A combatir

Una vez que empecemos a jugar, nos encontramos ante un título que hace todo lo posible por mantenernos enganchados al mando durante las 30 – 35 horas que podemos tardar en completar esta aventura. La mayor parte del tiempo la pasaremos combatiendo a legiones de monstruos en mazmorras, cuevas o grandes espacios abiertos mientras enlazamos todo tipo de golpes y habilidades que podremos activar con rapidez gracias al más que correcto trabajo realizado por Panic Button para adaptar el control de PC al mando de consola.

Los combates son frenéticos y, una vez que controlemos la dinámica de juego, nos veremos inmersos en un ciclo de combates en los que estaremos lanzando hechizos, utilizando pociones y colaborando con otros jugadores para derrotar a los grandes jefes que encontraremos en muchas mazmorras.

Como siempre, el objetivo del juego, dejando a un lado completar la historia, es el de conseguir el mejor equipo posible para potenciar las características y habilidades de nuestro héroe y, eso, Torchlight lo hace estupendamente. El sistema de loot está pensando para que, cada poco tiempo, encontremos un objeto nuevo mejor que el que teníamos equipado, de esa forma, siempre tendremos la sensación de estar jugando para mejorar.

Aunque los combates son, sin duda, el pilar principal del juego, a lo largo de la aventura también visitaremos diversas aldeas, completaremos puzles y compraremos y venderemos objetos en los comercios. En las aldeas podremos encontrar NPCs con los que podremos hablar para activar misiones secundarias que, por cierto, cuentan con un diseño excelente que las aleja de las clásicas misiones pensadas para alargar la historia artificialmente. Todas las misiones secundarias suponen un reto y son los bastante variadas como para no hacernos sentir que estamos completando el mismo “recado” una y otra vez.

Como hemos comentado anteriormente, Torchlight II cuenta con un modo multijugador cooperativo para cuatro jugadores. La versión de PC que llegó a las tiendas en 2012 contaba con capacidad para seis jugadores, por lo que no entendemos esta limitación a cuatro. También se echa en falta un modo multijugador local como el que incluyen las versiones de consola de Diablo III pero, aun así, jugar con amigos sigue siendo muchísimo más divertido que hacerlo en el modo para un solo jugador.

Apartado técnico de otra época

En Panic Button son expertos en adaptar cualquier juego a las capacidades técnicas de cualquier consola, pero creemos que, pese al gran lavado de cara que ha sufrido la versión de consolas de Torchlight II, el juego podría haber dado más de sí. Es cierto que la versión de PC ya parecía algo limitada gráficamente en su momento, pero en 2019 hay ciertas texturas y efectos a los que se les notan aún más las costuras. Aun así, muchos de estos defectos quedan ocultos gracias al estilo cartoon del que hace gala el juego.

Dejando a un lado sus carencias técnicas, lo cierto es que los escenarios de Torchlight II están diseñados con un gusto exquisito y la variedad de ubicaciones que visitaremos a lo largo de la aventura es digna de elogio. Muchos triples AAA no cuentan con una variedad de escenario tan extensa como la de este título. Además, cada escenario está cargado de detalles que solo podremos descubrir si dedicamos el tiempo suficiente a explorar cada uno de los niveles.

El juego, por supuesto, se mueve con una fluidez total y, en nuestro caso, no hemos sufrido ni una sola ralentización jugando en una Xbox One fat, por lo que imaginamos que en el resto de versiones el resultado será idéntico o aún mejor.

A nivel sonoro, el juego cuenta con una banda sonora mágnifica que encaja a la perfección con el tono y estilo de la saha Torchlight. Escucharemos multitud de temas instrumentales que nos acompañaran en todo momento a lo largo de la aventura. Además, el juego cuenta con un completo doblaje al inglés y textos en castellano, por lo que no tendremos ningún problema a la hora de seguir todos los diálogos.

Conclusiones sobre Torchlight II

Torchlight II es el digno sucesor de Diablo II. Muchas de las mecánicas que encontramos en este título están heredadas de la segunda entrega de Blizzard y eso, unido a lo bien que han sabido gestionar el sistema de combate, convierte a Torchlight II en un título muy recomendable para todos aquellos que busquen un dungeon crawler con el que pasar las horas jugando con amigos.

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