El viaje de Sean y Daniel se acerca a su fin. Ha pasado un año desde que, en septiembre de 2018, el primer episodio de Life is Strange 2 nos mostrase como la vida de los dos hermanos cambiaba para siempre en cuestión de segundos. Un año desde que empezamos a ver como DONTNOD utilizaba cada uno de los capítulos del juego para criticar cada uno de los aspectos más oscuros de la sociedad estadounidense: racismo, brutalidad policial y la extrema derecha campando a sus anchas. Sin embargo, faltaba el último ingrediente para terminar de dar forma a esa sociedad: el poder de la religión y las sectas escondidas en decenas de pequeños pueblos perdidos por el continente.

A nivel argumental han pasado más de tres meses desde los sucesos ocurridos al final de Wastelands. Sean se encuentra en el hospital después de despertar de un coma y la situación no podría ser peor. El FBI está a punto de enviarlo a un correccional y, con el tiempo, a la cárcel y, mientras tanto, Daniel se encuentra en busca y captura.

El inicio de Life is Strange 2: Episodio 4: Faith no podría resultar más prometedor. Tras un tercer episodio extremadamente corto en el que la trama avanzó muy poco, DONTNOD parecía haber puesto las cosas de cara para ofrecernos un cuarto episodio al nivel de los dos primeros. Sin embargo, aunque este episodio avanza y nos descubre a nuevos personajes relevantes, vuelve a tener una duración demasiado escasa. Antes de que nos demos cuenta habremos finalizado el episodio y, esta vez sí, nos encontramos a las puertas del final del juego.

El problema no tiene que ver tanto con la duración de estos últimos episodios si no con el hecho de que no ha ocurrido nada en todo el juego que nos haya impactado a un nivel similar al visto en las tramas de Kate o Rachel en el juego original. Tenemos la sensación de que, si el resto de episodios tuvieran la misma duración que el primero, se habría contado una historia más completa.

Religiones y poder

Pero que estas primeras palabras no lleven a engaño: una vez que empezamos a jugar a Faith, es imposible parar hasta terminar el episodio. En DONTNOD saben como enganchar al jugador con una buena narrativa y, sobre todo, saben cuando deben mostrar una escena que cale en los corazones. Poco después de empezar el juego, seremos testigos de una escena de racismo en su estado más salvaje que nos hará replantearnos hasta qué punto es capaz un ser humano de dañar a otro solo por el color de su piel. Y, poco después, comprobaremos lo sencillo que puede llegar a ser manipular a una persona si juegas con su fe. Todas estas escenas están tratadas con un realismo absoluto y, solo un puñado de juegos consiguen representar estas situaciones de forma tan creíble.

Por primera vez desde que empezó la aventura de Sean y Daniel, estos se encuentran totalmente separados y, por tanto, será la primera vez que veamos a un Sean desesperado por llegar hasta su hermano después de perderlo absolutamente todo. Mientras que en otros episodios nuestras decisiones afectaban al carácter y forma de ser de Daniel, aquí tendremos que decidir qué persona queremos ser: una consumida por la rabia y el dolor u otra capaz de perdonar.

Este capitulo también nos presenta a un personaje clave del que habíamos oído hablar anteriormente. No podemos contar más para no caer en el terreno del spoiler, pero adelantamos que nos ha encantado la forma de tratar el tema que envuelve a la figura de esta persona.

Lo que sí hemos echado en falta es alguna mecánica nueva como las que presentaron los episodios anteriores. Es cierto que hay un par de elementos nuevos, pero se utilizan en un par de ocasiones en todo el episodio.

Silencio y soledad

A nivel técnico, Faith abandona los bosques profundos de Wastelands para presentarnos un entorno totalmente desértico. El estudio aprovecha la ocasión para hacer un retrato de los pequeños pueblos de Estados Unidos que viven aislados de la sociedad y en los que la figura religiosa del lugar ostenta todo el poder.

Con todo lo expuesto hasta el momento, era de esperar que las melodías tranquilas y apacibles del episodio 3 dejaran paso a otras y, en DONTNOD, han optado por una decisión arriesgada, pero, en nuestra opinión acertada: se ha eliminado la mayor parte de la música. Sean está solo, perdido y asustado y, en la soledad, no hay música que nos acompañe. Es cierto que hay melodías que acompañan varios momentos de la trama, pero, en general, es un episodio en el que solo escucharemos los pensamientos de Sean.

Conclusiones de Life is Strange 2: episodio 4: Faith

Faith es un buen episodio, de hecho, está al nivel del resto del juego. Sin embargo, creemos que, de cara al quinto y último episodio no hay ningún climax que explotar salvo la propia llegada a Puerto Lobos.

Pese a nuestras dudas expuestas anteriormente, esperaremos con ganas el lanzamiento del próximo episodio porque hemos cogido mucho cariño a Sean y Daniel y necesitamos verles llegar sanos y salvos a su nuevo hogar.

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