Final Fantasy se ha ganado el derecho a ser una de las sagas más famosa de la historia de los videojuegos. A lo largo de los años hemos podido disfrutar de más de una veintena de títulos entre juegos principales y spin-offs y muchos de ellos han dejado huella en la memoria de los jugadores.

Pese a que las consolas de Nintendo han ido recibiendo diversas entregas de la saga, durante años la saga ha estado fuertemente vinculada a PlayStation, por lo que la llegada de Final Fantasy VII, X/X-2 y XII a Switch y Xbox One es una noticia estupenda de cara a todos esos jugadores que no han tenido la oportunidad de disfrutar de estos juegos hasta ahora.

En este análisis nos centraremos en la versión de Xbox One y Switch de Final Fantasy X/X-2 HD que, en realidad, es exactamente igual que la versión de PlayStation 4 de la que ya hablamos hace un tiempo y, por tanto, muy similar a la de PlayStation 3 que también analizamos en su día.

Una historia indispensable para los fans de Final Fantasy

A nivel argumental, ambos títulos nos trasladan a Spira, una tierra paradisíaca bañada por cálidas aguas y con un clima casi siempre estival que, sin embargo, se ve bajo la continua amenaza de Sinh, un leviatán que destruye los asentamientos humanos sin mayor motivo que evitar todo avance tecnológico.

Así conoceremos a Tidus, una joven estrella del Blitzball (deporte similar al waterpolo) que se ve envuelto en el primer ataque de Sinh contra la ciudad de Zamarkand… 1000 años antes del comienzo del juego. Durante este ataque, Tidus es arrastrado por la entidad a través de la corriente del tiempo, despertándose en un mundo completamente desconocido para él, convirtiéndose así no solo en el protagonista de la historia, sino en nuestro cicerón dentro de esta maravillosa tierra.

Durante este viaje además de ser testigos de una de las epopeyas más grandes dentro de la franquicia, gracias a Tidus y Yuna viviremos la que posiblemente sea la historia de amor más grande jamás contada por el estudio japonés. Incluida la compartida por Squall y Rinoa en la octava entrega.

Final Fantasy X-2 por su parte, comienza aproximadamente un año después del final de la aventura de Tidus. Esta historia nos pone en la piel de Yuna, que, tras la misteriosa desaparición de su amado, decide recorrer todo mundo conocido con la esperanza de volverle a encontrar. Para llevar a buen puerto su odisea contará con la ayuda de Rikku, que ya formó parte del primer grupo, y de la misteriosa Paine.

Cada una de estas historias nos llevarán del orden de 30-40 horas desde el inicio hasta el final, aunque esta duración puede alcanzar cifras disparatadas gracias a la enorme cantidad de búsquedas secundarias incluidas en ambos juegos.

Diferencias jugables

A nivel jugable, estas dos entregas cuentan con diferencias importantes. Por un lado, Final Fantasy X cuenta con un sistema de combate que, basándose en un sistema de combates por turnos, le da una vuelta completa al tener que tener en cuenta que, dependiendo tanto de la velocidad de los luchadores, como del tiempo de recuperación de sus acciones, la distribución del turno fluirá y cambiará. Esto da lugar a situaciones en las que se podrá conseguir una gran ventaja al atacar varias veces seguidas… o todo lo contrario. De esta forma se obliga al jugador a plantear su estrategia de manera minuciosa, pensando seriamente en qué hacer y cuándo hacerlo.

El sistema de combate de Final Fantasy X-2 es mucho más tradicional. Los combates se basan en turnos activos en los que una barra de acción se va llenando para, una vez alcanzado su máximo, darnos la oportunidad de actuar. A este sistema ya clásico se le da una nueva vuelta de tuerca gracias a las acciones simultáneas; ataques realizados de manera coordinada por dos personajes con efectos devastadores sobre el enemigo.

Ambas entregas cuentan con pequeñas diferencias que los convierten en entregas únicas que merecen la pena ser jugadas por cualquier amante de los JRPG.

Dos entregas con años a sus espaldas

A nivel técnico nos encontramos con la misma versión que ya vimos en PlayStation 4. Ambos títulos lucen mucho mejor que en su versión original para PlayStation 2 al contar con un filtro HD y textura con una resolución mucho mayor que, aunque no consiguen disimular las costuras, lucen lo suficientemente bien para permitirnos jugar sin problemas.

En el caso de la versión de Switch, hay que destacar su versión portátil, que nos permite disfrutar de ambos títulos en cualquier lugar mientras disfrutamos de una calidad gráfica idéntica a la vista en Xbox One y PlayStation 4.

A nivel sonoro, Final Fantasy X nos permite elegir entre los temas originales u otros arreglados

Como ya ocurrió en el resto de reediciones de estos juegos, este HD Remaster incluye la película Final Fantasy X: Eternal Calm, que une los eventos de ambos juegos y el evento Final Fantasy X-2: Last Mission, que nos permitirá conocer lo que ocurre tras el final de la saga. Además de estos dos añadidos hasta ahora inéditos en nuestras fronteras, hay que nombrar el Audio Drama Final Fantasy X -Will-, escrito por Kazushige Nojima, guionista habitual de la saga, especialmente para esta recopilación y que nos permitirá conocer lo que ocurrió en Spira tras ambas aventuras a través de los ojos de dos nuevos personajes: Chuami y Kurgum.

Conclusión

Cómo ya hicimos hace unos años, no nos queda otra opción que recomendar este recopilatorio a todo aquel que no haya podido disfrutar aun de estas dos obras maestras. Pese a las críticas a Final Fantasy X-2, ambos títulos son muy disfrutables y tremendamente adictivos. Tanto la versión de Xbox One como la de Switch reproducen la experiencia a la perfección. Indispensables.

Luis Collado
Director de la sección de videojuegos. Economista especializado en marketing. Hablo de videojuegos, cine y libros siempre que puedo.

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