Irezumi itai (Tatuaje tradicional japonés), de Yori Moriarty: el salvavidas del arteEs habitual en la cultura occidental encontrar un gran desconocimiento acerca el mundo del tatuaje, así como lo es la falta de conocimientos acerca del arte nipón y su desarrollo, en el que el tatuaje, muy al contrario que en Europa, ha tenido una posición de relevancia. Ocupando en ocasiones lugares más o menos relevantes, pero siempre presente como lo que cualquier vertiente artística debería ser considerada, una forma de transmitir sensaciones que quedan alejadas, quizás porque así deban estarlo, del mundo pragmático y funcional.

Afortunadamente, “Irezumi Itai (Tatuaje tradicional japonés)” (Satori 2015), del tatuador asturiano Yori Moriarty, llega para cubrir esas dos innecesarias carencias. Siempre y cuando el lector esté dispuesto a acercarse a un libro que, desde el primer momento, deja claro que trata del tatuaje, del tatuaje tradicional japonés; porque sí, allí el tatuaje es una tradición, y su uso como elemento protector, separador de clases y narrativo va más allá de la mera ornamentación. Sin embargo, sería una pena que por sentir poco interés por el mundo del tatuaje el lector se perdiera una obra que acerca de forma tan interesante y gradual a la mitología japonesa, la influencia del tatuaje en su sociedad y al desarrollo del mismo desde que comenzara a emplearse para marcar a los presos.

Irezumi Itai (Tatuaje tradicional japonés)” nos introduce, como podría hacerlo un viaje a Japón, el cuidado y la guía de un bonsái o la lectura de autores del mismo país, en la forma tan particular que tienen los japoneses de entender la belleza, el equilibrio y la atención al detalle. La lectura de este libro, ilustrado con bellas imágenes, algunas de ellas obra del propio autor, y su contemplación cuidadosa, posee la capacidad de acercar a un entendimiento distinto de la vida y de cómo afrontarla. Un entendimiento que, como todo aquello que no nos es inculcado desde jóvenes y con lo que no se tiene contacto prolongado, se desvanece poco después de cerrar sus páginas. Afortunamente uno siempre está a tiempo de abrirlas de nuevo y pasar minutos contemplando sus Ryu, las ondulaciones del agua o como una simple flor rosa es capaz de inspirar fortaleza y disciplina. Dicho de otro modo, puede hacer pensar que lo importante del nogal no es el árbol, sino el suelo y el agua que lo nutren.

En mi opinión personal, este ha sido el primer libro en años que me ha transmitido algo verdadero y que he llevado conmigo a todas partes, sujeto como un tesoro y sin perder la ilusión por leer los conocimientos que me transmitiría en las páginas siguientes. Y eso, para un lector curtido y ya aburrido de tanta “alta” literatura con aspiraciones de grandeza, es un regalo que no tiene precio.

Irezumi Itai (Tatuaje tradicional japonés)” tiene otra gran cualidad, y es transmitir al lector la pasión de su autor por su modo de vida y su arte. Porque sí, no debemos olvidar que el tatuaje es, como cualquier otro, un arte. Y eso, en un mundo en el que lo importante son los engranajes, su capacidad de no aportar nada necesario para la supervivencia en este mundo capitalizado, organizado e industrial, la de estar simplemente ahí, para el que quiera contemplarlo, respirar y sentir que hay mucho más que el ser productivo o el encajar dentro de patrones prediseñados, es el mayor regalo de esta obra de arte.

Irezumi itai (Tatuaje tradicional japonés), de Yori Moriarty: el salvavidas del arte

Decididamente recomendado para tatuadores, artistas en general, apasionados del tatuaje y de la cultura japonesa, pues bien es cierto que no es sencillo comprender la cultura del llamado país del sol naciente sin acercarse a la relación de sus gentes con el tatuaje.

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Fran Sánchez
Lector, conversador, escribidor.«Reading maketh a full man; conference a ready man; and writing an exact man.» (Francis Bacon)

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