Ground Zero, que salió a la venta el pasado 16 de Abril ha sido desarrollado por Malformation Games y publicado por Kwalee. Su propuesta bebe mucho del survival horror clásico: atmósfera opresiva, monstruos, exploración, tensión y una clara inspiración en los Resident Evil de la vieja escuela.
Ya el equipo de desarrollo en su página web se define como creadores de juegos de terror con estética retro, aunque Ground Zero es el primer juego que publican, eso dice mucho de las intenciones del estudio.
La pregunta es: ¿Han conseguido ofrecernos algo de calidad? ¿Consiguen lo que se proponen?

Una Corea del Sur postapocalíptica
El título está ambientado en una Corea del Sur postapocalíptica, concretamente en una Busán devastada tras el impacto de un meteorito. La premisa pone a una agente de élite surcoreana y a su compañero canadiense investigando qué ha ocurrido.
Al llegar allí nos encontraremos con todos los seres vivos de la zona «criando malvas» y siendo víctimas de un parásito extraño que se hace con el cuerpo de estos como si de marionetas se tratasen: ya sean humanos como perros. Además, por toda la ciudad podremos ver unas malformaciones generadas por el impacto del meteorito y que deberemos investigar.

Puede que esto no parezca original en el género (y no lo es) pero la ambientación retro junto con el cambio de localización a una Corea del Sur devastada le sientan muy bien al juego. Se atreven con una localización poco usada en videojuegos.
¿Resident Crisis? ¿Dino Evil?
Estamos ante un juego que bebe de los clásicos del survival horror de la época de la primera PlayStation, pero eso es algo que no esconde en ningún momento. Tanto en ambientación como en jugabilidad tiene dos grandes referentes: los «Resident Evil» clasicos y los míticos «Dino Crisis«. Pero los desarrolladores no han querido quedarse en un mero homenaje a los clásicos, han querido añadir ciertas pinceladas que hacen que el juego no se sienta antiguo y tosco.
En cierta manera, Ground Zero intenta respondernos a la pregunta: ¿Qué habría pasado si se hiciera un survival horror como los de antes en la actualidad?
Mantenemos las cámaras fijas y los fondos prerrenderizados que hicieron míticos a estos juegos pero se le ha dado un lavado de cara para actualizar el género. Los efectos de las luces y algunas mecánicas como disparar mientras nos movemos, apuntar con una mirilla laser o disparos «críticos» hacen acto de presencia.

Por lo demás nos encontramos con los elementos clásicos de un survival horror: pocos recursos, exploración de escenarios estrechos y agobiantes (incluidos túneles de metro, comisaría o las bodegas de un barco) y enemigos que nos asaltan de la nada para intentar darnos algún pequeño susto.
Por otro lado, también tendremos pequeños puzles, algunos opcionales, como son el caso de las cajas fuerte. En ellas podremos dejar o recoger objetos que vayamos encontrando en nuestra aventura. Podremos abrirlas mediante un código número que consiste en hacer una operación matemática o usar explosivos para abrirlas por la fuerza, pero en ese caso perderemos objetos adicionales que se encuentran en ellas.

Otro añadido interesante es que podremos ayudar con la investigación de lo sucedido en la zona escaneando los cadáveres de los enemigos, con lo que obtendremos «puntos de genoma» que podremos intercambiar en unos terminales por equipamiento como balas o viales de curación (que no abundan).

¿Movimientos más fluidos o los de siempre?
Selecciona tu ruta «turística por Busán»
En ocasiones se nos permitirá elegir el itinerario que queremos seguir, siendo nuestro compañero de fatigas el que se encargue de manera paralela de la otra ruta. Esto le añade una capa de rejugabilidad porque, pese a que la historia no cambia, a grandes rasgos, si es verdad que exploramos zonas y caminos diferentes.

Apartado artístico
Pese a que el aspecto «low poly» es un homenaje a los juegos clásicos es también cierto que es uno de sus puntos flojos. Tampoco los escenarios son muy originales, más allá de estar ambientado en Corea del Sur y tener alguna referencia aislada a esta localización.
El apartad sonoro tampoco brilla mucho. No hay música y los sonidos son muy parcos, aunque suficientes para meternos en la tensión de la historia.
¿Merece la pena Ground Zero?
Tanto si disfrutaste de los títulos clásicos de los survival horror como si quieres probar una experiencia diferente dentro del género. Es un juego muy disfrutable que permite rejugarlo para poder explorar todas las localizaciones que guarda el título. Es un soplo de aire fresco que nos hace mirar de manera diferente la nostalgia de los primeros Resident Evil.

✔️ PROS:
- Ambientación original en Corea del Sur
- Posibilidad de elegir entre una jugabilidad más clásica o actual.
- Moderniza de manera muy acertada mecánicas de los survival horror clásicos.
- Da la posibilidad de elegir por dónde queremos avanzar la historia.
❌ CONTRAS:
- Apartado gráfico flojo (pese a que entendemos el homenaje)
- Se podría haber explotado mas la localización de Busán.
- Un apartado sonoro casi nulo.
🎮 PLATAFORMAS: PS5, Xbox Series y PC.
























