La Corona del Mar, de Julio Alejandre. Trepidantes venturas en ultramar

Corsarios temibles, batallas navales, amor, traición y venganzas a finales del siglo XVI animarán a golpe de espada y cañonazos tus jornadas veraniegas con esta adictiva lectura.

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Ediciones Pàmies con La corona del mar nos lo pone en bandeja de plata para leamos sin parar este verano. Si en 2019 me congratulé con el descubrimiento de Julio Alejandre en Las islas de poniente, he de deciros que La Corona del mar me ha enganchado de principio a fin igualmente. La segunda novela publicada de este madrileño afincado en Extremadura revalida las buenas impresiones que percibí en su momento. Acción trepidante que te empuja página tras página transformandote como lo hace su personaje principal, Gabriel del Puerto, o como otros le conocen, L´Avide.

JULIO ALEJANDRE

A este madrileño de los sesenta del pasado siglo, le pilló la llegada del hombre de chaval y es hijo de la EGB.

Una vez licenciado optó por ser cooperante. De esos días en El Salvador le quedaron unas cuantas arrugas, muchos amigos, el amor por la literatura hispanoamericana y una cantidad indeterminada de historias para contar.

La vocación de escritor le llegó tarde, pero no hay que hacer caso de las habladurías, porque sus primeros cuentos los escribió siendo un infante. Huye de las metrópolis y se ha afincado en la Baja Extremadura, una región doblemente periférica algo olvidada de la literatura (y de muchas otras cosas).

Algunos jurados han premiado sus relatos, e incluso una novela corta. Tiene tres libros publicados (dos de relatos y una novela) y un par de novelas escritas, huérfanas de editor. Ahí queda eso.

Portada obra de Calderon Studio

LA CORONA DEL MAR

«Santiago del Puerto era la cabeza de una pequeña y lucrativa sociedad familiar de mercaderes tratantes de la Carrera de Indias. Él operaba desde el puerto de Veracruz mientras que Castilla era territorio de sus hermanos Sancho y Antonio, que residían en La Coruña y Sevilla, respectivamente. Los del Puerto poseían, desde hacía unos años, la preciada licencia real para el comercio de tintes entre Castilla y la Nueva España, y eran dueños de una pequeña flota de dos naos, una carabela y varios navíos menores. Normalmente, Santiago del Puerto desembarcaba en La Habana, donde se dedicaba a buscar fletes, adquirir encías y sondear cualquier posibilidad de ampliación del negocio, mientras los capitanes de los navíos se encargaban de hacer el salto del Atlántico; pero este era un viaje especial.«Así arranca este culebrón novelesco con un telón de fondo histórico que aconteció a finales del XVI cuando Portugal quedó huérfano de rey.

Los hijos de Santiago son Gabriel e Isabel. Para Gabriel estaba destinado heredar el imperio de Santiago y por ello le hace que practique ya las dotes de mando en el barco, apoyado por el capitán y el piloto. Sin embargo, él prefiere entretenerse con la doncella de su hermana Isabel, Elvira. Para Isabel está destinado un matrimonio de conveniencia que pueda ampliar la empresa de su padre.Llegan tarde a Cuba (la flota periódica de las Indias ya ha partido) y tienen que hacer los arreglos para marchar junto a otra fragata en solitario; hablamos de La Golondrina y La Virgen de las Nieves. Lo que ocurre después nos destapa la esencia del libro con sus corsarios, batallas, crudeza de algunas escenas, muerte, violencia y un Gabriel que ganará en protagonismo.

El segundo hilo argumental, que más tarde confluirá con el primero, nos presenta a Don Caetano Henriques, marido de Antonia, quien no acepta a Duarte Salazar para su hija, Marcia. Pero, estos dos jóvenes de sangre ardorosa la van a liar, lo cual trasciende a la relación de los padres: Caetano, de ella y Pedro, de él. Pronto descubrimos que los intereses de Caetano están vinculados a lo que ocurre en Portugal, ahora sin corona.

AVENTURAS DE LAS DE SIEMPRE

Lo que le ocurre a Gabriel es más propio de Diana Gabaldon y su Outlander que de lo que me esperaba de Julio Alejandre. Pero, hete aquí que nos hace sufrir de lo lindo con sus penurias hasta la llegada del Señor Dunn, el barbero en Sainte-Lucie, población francesa en Florida y su pareja India Olagae. Pasión no faltará, como la de la ardorosa de Yabama, ni fiel amistad, como la del toledano Martín Robledo. Canallas los habrá a patadas; franceses e ingleses por doquier.Las peripecias tanto de unos protagonistas como de otros van a transcurrir de manera paralela a un lado y otro del Atlántico. De tal manera que las peripecias de los bucaneros las seguiremos de cerca en las costas de la Florida y en las aguas de las Bahamas y de Cuba. Por otro lado, veremos todo lo que ocurre en las Islas Azores y cómo viven los meses que van pasando sin saber quién será el que se haga con la corona de Portugal. Batallas, rifirrafes, amores y escarceos. Y cómo no, toda la vida vinculada al mar; una orgía de marinería que hará las delicias del fan mientras perseguimos al Black Crow del capitán Sackfield.«Los barcos son la vida de esta villa, caballero. Me he criado entre armadores, capitanes y comerciantes, oyéndolos hablar de fletes, impuestos, mercancías, derrotas y puertos lejanos. Sé distinguir una fusta de una sabrá, las carabelas de las naos, y estas de las orcas y las carracas. Mi padre solía llevarme al puerto para ver llegar y partir las flotas de las Indias. Es una lástima que no hayan vuelto a hacer escala en Agra. En cambio habrán pasado por aquí muchos corsarios. Mucho, sobre todo franceses, como vuestro capitán Ricard o incluso algún maltés como vos. -Marcia se tomó la licencia de ironizar un poco. Corsarios de blanco como vuestro amigo Scaling.«

¿QUÉ TE ESPERA EN «LA CORONA DEL MAR»?

La narración, al más puro estilo clásico, de la caída en desgracia de Gabriel y su resurgir. Islas, playas recónditas, amores imposibles, la búsqueda de un padre y una hermana, afrentas familiares imposibles de recomponer, piedad y misericordia entre enemigos enfrentados, traiciones, las calles de la Lisboa de finales del XVI, la costa francesa que anhela su parte del pastel, un Felipe II con apetito de territorios y las más fabulosas batallas navales que habrían de empezar con la aquí acontecida. Una novela que te atrapa y te divierte con infinidad de personajes y mucha pólvora y sonido de metales afilados. Historia y ficción en tono ameno para este caluroso verano. Os lo cuento todo en La Nave.

Lee el primer capítulo aquí.

Jaime Santamaría
Economista con alma de escritor. Amante de los viajes, tanto de los que requieren maletas como imaginación. Siempre con ganas de aprender.

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