
Volver al universo de FAR con esta segunda parte ha sido regresar a una historia que ya conocía, pero encontrándome con unos personajes que tienen que enfrentarse a las consecuencias de todo lo vivido anteriormente. Y creo que precisamente ahí está uno de los puntos más interesantes de FAR 2: no pretende empezar de cero, sino continuar construyendo sobre todo lo que dejó su primera parte.
Por eso, creo que es prácticamente imprescindible haber leído el primer libro publicado por Fandom Books antes de entrar en este. Muchas de las emociones, relaciones y decisiones de los personajes tienen muchísimo más peso cuando conoces todo lo que llevan detrás.
Tirado nos lleva al último curso del centro de alto rendimiento F.A.R. Estels. Se supone que los mellizos Silas y Dafne entran con una única misión, dar lo mejor de sí y conseguir la victoria antes de la graduación. ¿Cómo van a conseguir que los fichen los mejores equipos si no? Pero una cosa son los sueños y otra la vida real.
El pasado de Silas vuelve a por él gracias a un pelirrojo que le rompió el corazón y que ahora parece determinado a robarle todo. Mientras, Dafne no para de darle vueltas a sus propias inquietudes: ¿se merece su posición en el equipo? ¿será capaz de afrontar sus sentimientos por el mejor amigo de su hermano?
FAR 2, personajes destinados a evolucionar
En esta secuela nos encontramos con una historia más centrada en profundizar en los personajes y en cómo afrontan todo aquello que se les viene encima. Las relaciones continúan teniendo muchísimo peso, pero también encontramos conflictos personales, decisiones complicadas y situaciones que hacen que los protagonistas tengan que evolucionar. Una de las cosas que más he disfrutado ha sido precisamente esa evolución.
Los personajes ya no son exactamente los mismos que conocimos al principio de FAR. Todo lo ocurrido anteriormente ha dejado huella y se nota tanto en su manera de relacionarse como en las decisiones que toman. Me gusta cuando una segunda parte no ignora las consecuencias del primer libro, y aquí Raquel Tirado aprovecha todo ese recorrido para seguir desarrollándolos.
También destacaría el componente emocional. Hay momentos más tranquilos que permiten disfrutar de las relaciones entre personajes y otros bastante más intensos que consiguen que quieras seguir avanzando para descubrir cómo se va a resolver todo. Eso sí, es un libro largo y apenas se nota. No te dejes intimidar por ello.
Además, me ha gustado encontrarme con una segunda parte que no se limita simplemente a repetir la fórmula del primer libro. Aquí las relaciones avanzan, los conflictos cambian y los personajes tienen nuevos retos que afrontar.
En general, FAR 2 ha sido una continuación que he disfrutado y que amplía bastante todo lo que conocíamos de este universo. Quizá habría agradecido algo más de agilidad en determinados momentos, especialmente teniendo en cuenta su extensión, pero la parte emocional y la evolución de los personajes consiguieron mantener mi interés.
Si disfrutaste del primer FAR y te quedaste con ganas de seguir acompañando a sus personajes, esta segunda parte merece la pena.
Una historia de evolución, emociones, decisiones y consecuencias que demuestra que algunas historias no terminan cuando parece que todo está resuelto: a veces, ahí es precisamente donde empieza la parte más complicada.
La bilogía se lee sola y el haber podido comentarla con la autora conforme la leía, haciendo teorías y que se hablara de temas tan sensibles que estaban tratados con mucha sutileza le ha hecho gran justicia. Un romance juvenil que no necesita que seas un experto en fútbol.
























