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House of the Dead: Overkill |
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SEGA y The House of the Dead han vuelto con un juego que tiene todos los ingredientes para ser una película de serie B en toda regla: Sangre, zombis, y chicas con curvas imposibles. ¿Quién quiere más?. |
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Seguramente, todos los que estéis leyendo este análisis, habéis pasado horas y horas disparando a zombis en las míticas salas recreativas, y es que desde que en 1997 SEGA lanzará la primera entrega de The House of the Dead, todos nos hemos visto atraídos por la temática de acabar con decenas de zombis mientras empuñamos una pistola.
Como hemos comentado, la primera entrega de la saga llegó al mercado europeo en 1997 y nos ponía en la piel de Thomas Rogan y su socio, el Agente G. En esta entrega nos enfrentábamos al Dr. Curien y a su legión de muertos vivientes mientras conocíamos los motivos que impulsaban a este hombre a crear el virus que acaba convirtiendo a los humanos en carcasas vacías. En 1998, llegó la segunda entrega en la que acompañábamos a James Taylor y Gary Stewart mientras exploraban una ciudad plagada de no muertos.
La tercera entrega llego a las salas recreativas en el año 2000 y nos devolvía al papel del Agente G, esta vez acompañado por Lisa Rogan, la hija de su antiguo compañero. Este título destaca por su mejora grafica respecto a las entregas anteriores y por el aumento de zombis en pantalla en todo momento. Por último, en 2005 apareció la cuarta entrega que nos situaba entre los sucesos de la segunda y tercera entrega en los que descubrimos una gran cantidad de detalles de la historia de la saga.
Tras publicar estas cuatro entregas y con Wii ya en el mercado, SEGA decidió portar a la consola la segunda y tercera entrega en un mismo pack además, de otro juego del mismo estilo, Ghost Squad, para comprobar el éxito de ventas de estos juegos, al comprobar el alto índice de ventas decidieron dar origen a una nueva entrega, una entrega superior a todas las anteriores en casi todos sus aspectos, The House of the Dead: Overkill.
Lo primero que todos los fans de la saga deben saber es que esta entrega se trata de un spin-off en el que el Agente G es el único punto de enlace con la historia principal, pero no por eso hay que menospreciar al juego, y es que SEGA ha conseguido crear un argumento típico de películas de serie B en las que los chistes fáciles, los insultos y los enemigos poderosos motivados a hacer el mal por motivos absurdos están a la orden del día.
Con esta premisa nos encontraremos una vez más en la piel del Agente G al que esta vez acompaña el detective Isaac Washington, un tipo duro con muchas ganas de despedazar zombis, mientras buscan a Papa Caesar, un científico que experimenta con humanos para perfeccionar el famoso virus que transforma a la población en muertos. Por último conoceremos a Varla Guns, la típica bailarina de striptease que no tiene ningún problema en usar una escopeta si la situación lo requiere. Con este plantel de personajes se dan lugar multitud de situaciones que, como era de esperar, solucionaremos mediante las balas y mucho humor negro.
Una vez que comencemos la partida de este shooter sobre raíles, tendremos que disparar contra todo lo que se cruce en nuestro camino a lo largo de los diez niveles que componen el modo historia, este modo puede alcanzar las 4 o 5 horas de duración si elegimos el modo de dificultad alto, ya que si decidimos jugar en “Fácil” los capítulos pueden convertirse en simples paseos que completaremos sin ninguna dificultad. Hay que destacar que tenemos la opción de jugar toda la aventura junto a un amigo gracias al modo cooperativo que incluye el juego. Antes de empezar cada capítulo tendremos la oportunidad de comprar y mejorar nuestro armamento gracias al dinero que consigamos al terminar cada misión, en total tendremos a nuestra disposición unas diez armas muy variadas por lo que podremos optar por llevar una escopeta, una magnum o un rifle de asalto por poner un ejemplo. Cuando compremos nuestra arma ideal tendremos la oportunidad de mejorar su cadencia de tiro, retroceso, tiempo de recargar y el tamaño del cargador entre otros atributos.
Nuestros enemigos responderán a nuestros disparos de forma muy realista, así si por ejemplo les disparamos en una pierna caerán al suelo y vendrán arrastrándose a por nosotros, si les disparamos en los brazos estos explotaran y nos atacarán a base de mordiscos, como era de esperar la mejor forma de acabar con ellos es disparándoles en la cabeza, ya que al recibir un impacto de bala esta reventará dejando a su alrededor un rastro de sangre muy poco agradable. Algo que hay que destacar es que dependiendo del lugar en el que nos encontremos nos enfrentaremos a diferentes tipos de zombis, es decir, cuando visitemos una prisión tendremos que enfrentarnos a reclusos y a policías que cuentan con casco y escudo mientras que si decidimos visitar el circo tendremos que enfrentarnos a payasos y a todo tipo de monstruos disfrazados.
Cada vez que acabemos con un enemigo, se activará un contador que indicará el numero de enemigos que hemos derrotado sin fallar un solo disparo, si conseguimos hacer que este contador aumente considerablemente, la puntuación que obtendremos al acabar con nuestros atacantes será mayor. Si conseguimos que este contador alcance los 20 enemigos muertos sin fallar un disparo entraremos en un estado denominado “Goregasmo” y os aseguro que el nombre está muy bien escogido porque ver como cada enemigo que derrotemos multiplica por 10 nuestra puntuación no tiene precio. Para acabar con todos estos enemigos podremos hacer uso de distintos objetos que hay repartidos en el escenario, como la cadena de ADN que ralentiza el tiempo durante unos segundos o las granadas que pueden salvarnos de más de un apuro.
Entre oleada y oleada de no muertos se nos presentará la ocasión de salvar a los típicos civiles indefensos rodeados de zombis, si conseguimos salvarlos recibiremos una recompensa de 50000 puntos mientras que si los matamos o mueren nuestra puntuación se verá reducida en la esa misma cantidad. Además de salvar civiles, podremos buscar y encontrar unos cerebros dorados con los que desbloquearemos todo tipo de extras, esto alarga la vida del juego en varias horas si deseamos hacernos con todo el material desbloqueable.
Cuando lleguemos al final de cada nivel tendremos que hacer frente a un monstruo final que intentará ponernos las cosas más difíciles de lo que ya son, aunque en esta entrega estos jefes finales son mucho menos espectaculares y bastante más fáciles de derrotar que en otras entregas de la saga, eliminando en gran medida la tensión y emoción de estos combates.
Otro punto negativo es la eliminación de los caminos opcionales que tanta vida da a este tipo de juegos, esta vez solo podremos seguir el camino previamente fijado sin posibilidad alguna de explorar otras salas o caminos para descubrir extras, esto puede mermar el tiempo de vida del título para los jugadores que solo desean explorar todos los niveles y no son aficionados a superar una y otra vez la mejor puntuación posible.
En un juego de estas características es imprescindible que el control sea perfecto e impecable o de lo contrario los zombis podrían devorarnos por culpa de un puntero que no reacciona bien y, como hemos podido comprobar, SEGA también sabía que el control no podía fallar. Para acabar nuestros enemigos simplemente tendremos que apuntar con nuestro Wiimote a la televisión y usar el botón B para disparar, este puntero reacciona a la perfección y en ningún momento hemos tenido problemas de ningún tipo al apuntar. Para recargar tendremos que mover el Wiimote hacia arriba, para cambiar de arma entre las dos disponibles pulsaremos el botón 2 y para zafarnos de los zombis que se agarren a nosotros moveremos el mando de un lado a otro.
Una vez que completemos el modo historia se desbloqueará el modo del director en el que podremos jugar en los mismos niveles del modo historia pero añadiendo nuevas salas que visitar además de aumentar la dificultad y el número de zombis al que nos enfrentaremos. Pero sin duda, lo mas importante de este modo de juego es que solo podremos continuar en tres ocasiones en cada nivel (en el modo historia podremos revivir todas las veces que queramos) aumentando así la tensión y la sensación de angustia ante el ataque incesante de los no muertos.
Si aun así seguimos queriendo mutilar mas cadáveres, SEGA ha puesto a nuestra disposición tres minijuegos en los que podremos jugar hasta cuatro jugadores a la vez, estos minijuegos son:
-Vive y Deja morir: Aquí tendremos que enfrentarnos contra oleadas de enemigos hasta que se agote el tiempo.
-Apoyo a las víctimas: Tendremos que ayudar a escapar a los civiles de las garras de los mutantes.
-Alégrame el Día II: Aquí tendremos que disparar a todo lo que se mueva para conseguir la puntuación más alta y ganar al resto de jugadores.
Aunque estos tres minijuegos pueden parecer pocos, cumplen su función al pie de la letra, que es entretener durante un corto periodo de tiempo.
En lo referente al apartado técnico tenemos que dar la enhorabuena una vez más a la desarrolladora porque ha conseguido crear uno de los juegos de mayor calidad gráfica con los que cuenta la consola, aunque también hay que decir que en bastantes ocasiones hay bajadas en el frame rate un poco molestas aunque no afectan directamente a la jugabilidad.
Los escenarios son amplios y variados, y en todo momento disfrutaremos de una ambientación de lujo a lo que hay que añadir que durante la aventura visitaremos mansiones abandonadas, cárceles, laboratorios secretos, ferias y otras localizaciones que demuestran el buen trabajo que ha hecho la desarrolladora. Durante todo el juego disfrutaremos de un nivel de detalle bastante alto, con texturas bastante realistas y efectos de luz y sangre muy bien conseguidos. Además, el filtro que da el efecto de estar viendo una película deteriorada en un proyector antiguo le sienta realmente bien y cubre algunos de los defectos gráficos de los que adolece el título.
Al contrario que en entregas anteriores, esta vez los zombis cuentan con una gran cantidad de modelos diferentes, así nos encontraremos con hombres y mujeres delgados y obesos y dependiendo del lugar en el que nos encontremos llevarán una ropa diferente. Los movimientos de estos son muy fluidos y variados, esto se demuestra claramente cuando nos encontramos ante una oleada de zombis en la que cada uno realiza un movimiento diferente.
Si hay algo que podemos criticar del apartado gráfico es la “frialdad” de todos los escenarios, es decir, en Resident Evil: Umbrella Chronicles absolutamente todos los objetos del escenario eran destructibles mientras que aquí no podremos acabar con ningún objeto del mobiliario con el que nos crucemos, aunque se trata de un defecto menor es algo que podría haberse mejorado.
El otro punto negativo es, como hemos comentado anteriormente, las pequeñas bajadas de frame rate que merma la calidad global del juego. Estas pequeñas ralentizaciones se producen cuando nos encontramos en entornos muy detallados o sobrecargados o cuando se producen giros de cámara muy bruscos.
En lo referente al apartado sonoro nos encontramos con uno de los puntos más trabajados de todo el título. Para esta ocasión SEGA ha decidido acompañar la acción y la sangre con melodías de Jazz de los 80 escogidas entre una gran variedad de autores para conseguir un gran repertorio que escucharemos en todo momento.
Respecto a las conversaciones de los protagonistas hay que decir que, aunque no están dobladas a nuestro idioma, disfrutaremos de una de las mejores interpretaciones que podemos ver en la consola. A cada instante nuestros protagonistas gritarán comentarán algún hecho que haya sucedido en pantalla siempre acompañados de un retahíla de insultos que no dejara indiferente a nadie, así durante un tiroteo podremos escuchar en ingles y leer en castellano cosas como:”Muere zombi hijoputa!” o “Como no te calles te arrancare las pelotas” todo esto adquiere un toque especial gracias a la emoción y entonación de los dobladores que hacen un trabajo excepcional.
The House of the Dead: Overkill es el juego perfecto para todos los amantes de los shooters sobre raíles y, especialmente, para los fans de la saga que encontraran aquí un baluarte en el que pasar horas y horas mejorando la puntuación de todos los niveles, si no te encuentras en uno de esos dos grupos debes tener en cuenta que una vez completado el modo historia solo nos quedará mejorar nuestras puntuaciones, por lo que no sería mala idea buscar otro título de mayor duración que se adapte a las características que busques.
El juego cuenta con un apartado técnico y jugable que sobresale por encima de la media del catálogo de la consola que, tras casi dos años, por fin está dejando tras de sí multitud de joyas jugables como la que acabamos de analizar. Sin duda se trata del mejor juego de su género en la consola junto a Resident Evil: Umbrella Chronicles.
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