|
|
El Imperio final (Nacidos de la Bruma 1), de Brandon Sanderson |
|
|
|
|
|
Brandon Sanderson demuestra su talento como escritor con una serie de giros en la trama que hacen que uno siga queriendo leer más. |
|
Una tierra bajo las incesantes lluvias de cenizas, una tierra oprimida, una tierra dónde la esperanza parece muerta, ése es el mundo que Brandon Sanderson nos presenta en "El Imperio Final" (Nacidos de la Bruma 1, Ediciones B - Colección Nova), una apasionante novela que nos llevará a ser testigos de la lucha de unos pocos por cambiar un mundo injusto, donde los “pequeños” gestos son más importantes que las grandes hazañas.
La historia sigue un ritmo ágil, que no desfallece ni siquiera cuando son explicadas las peculiaridades de la alomancia, algo que el autor sabe introducir muy bien dentro la propia historia
Mil años han pasado desde que el Lord Legislador se convirtió en Dios, mil años desde que se fundó su Imperio, mil años de opresión para el pueblo de los skaa, pisoteados y maltratados por una nobleza dedicada al juego político, controlada a su vez por los Obligadores y los Inquisidores de Acero bajo las órdenes del Lord Legislador. Mil años bajo las cenizas que escupen los volcanes que pueblan las tierras del imperio y mil años en los que los skaa han vivido esclavizados por el miedo, sin otra forma de pensar, incapaces de rebelarse, salvo un puñado de ellos.
Pero algo está a punto de cambiar, Kelsier, el Superviviente, medio skaa, medio noble, ha decidido unirse a la rebelión, acompañado por sus amigos, mestizos como él y que también tienen el poder de quemar metales que han ingerido, el poder de la alomancia que sólo surge entre la gente de sangre noble, ellos son los brumosos y los nacidos de la bruma, quiénes se atreven a salir cuando las brumas pueblan la noche, quiénes pueden obtener el poder de los diez metales básicos. Y junto a ellos, Vin, una joven skaa que, como Kelsier y sus amigos, es alomántica, aunque será junto a ellos cómo irá descubriendo sus increíbles poderes y sus más que sorprendentes capacidades. Todos juntos, aliados con los rebeldes skaa, tratarán de derrocar al Lord Legislador y hacer caer al Imperio Final, un plan de locos, pues se enfrentan nada más y nada menos que a su propio Dios y a sus más temibles servidores, los Inquisidores de Acero, alománticos terriblemente poderosos.
La trama nos lleva así a través de una historia de rebelión, donde poco a poco vamos conociendo a los personajes que llevan el peso de la historia. Pero además nos muestra un mundo tremendamente rico, lleno de matices y detalles que lo hacen creíble y lo dotan de profundidad. Además, Sanderson construye un completo sistema social, donde las intrigas políticas y los tejemanejes en los bajos fondos juegan un importante papel.
Centrada la acción en la ciudad de Luthadel, capital del Imperio Final, se va desgranando una historia de lucha e intrigas que gira en torno a los dos personajes protagonistas, Kelsier y Vin, maestro y discípula, ambos arropados por un elenco de personajes secundarios muy bien construidos y carismáticos que dotan de vida las páginas del libro. Y Kelsier y Vin funcionan también como contrapunto uno del otro, ya que aunque el primero es un personaje mucho más maduro, con mucho que enseñar a Vin, tiende a seguir una cierta evolución influenciado por algunas de las ideas de la más joven, si bien, es en el personaje de Vin donde vemos un auténtica evolución, no sólo hacia la madurez, sino hacia una forma de ser bastante distinta a la del comienzo de la historia. Si a esto añadimos esos secundarios brillantes, nos encontramos con un grupo de personajes con un gran desarrollo, aun cuando detectamos los arquetipos a los que responden dentro del género. Son los héroes de la historia, pero casi rozan al antihéroe.
La historia sigue un ritmo ágil, que no desfallece ni siquiera cuando son explicadas las peculiaridades de la alomancia, algo que el autor sabe introducir muy bien dentro la propia historia, no se nos da de golpe y porrazo una larga explicación sobre cómo funciona la magia alomántica, sino que se va dosificando a lo largo de la narración a través de las enseñanzas que Kelsier y los demás alománticos le dan a Vin; esto logra que el lector no se sienta avasallado ni perdido al presentarle un sistema mágico nada habitual.
Los diálogos también contribuyen a esa agilidad de la narración y tienden a dar los puntos de humor e ironía a la historia, además de que muchas veces los pensamientos de los personajes aderezan la trama de igual forma, ya que la historia está narrada a través de los personajes principales, así pues sólo vemos y somos testigos de lo que ellos ven, pero esto no limita la riqueza de la historia de ningún modo, ya que el autor hace buen uso de otros recursos, como recuerdos, leyendas, historias, etc., para que el lector cuente con una buena cantidad de información. Eso sí, la sensación de que hay más cosas más allá del horizonte de la historia permanece, ya que la intrahistoria se deja entrever en un sinfín de detalles y nombres que los personajes van dejando caer como pequeñas perlas que van completando el transfondo de ese mundo; todo o casi todo ocurre en Luthadel, pero por referencias sabemos que el mundo es mucho más grande, que hay más lugares que desconocemos y que muchas cosas, sabiduría y tradiciones se han perdido en esos mil años de sometimiento.
Pese a la apariencia más o menos lineal del argumento, Sanderson demuestra su talento como escritor con una serie de giros en la trama que hacen que uno siga queriendo leer más, de hecho, aunque algunas cosas se vean venir, nos encontraremos sorpresas que ni siquiera esperábamos. Y es que El Imperio Final es un libro que engancha desde el comienzo, dosificando los momentos de tensión y acción entre los de distensión y los juegos de intriga que se llevan a cabo en la historia. Porque en esta novela hay acción y hay magia, una magia que Sanderson traslada a un sistema basado en los metales y la acción-reacción; la alomancia, cuyos poderes se desatan quemando metales ingeridos que siempre funcionan por pares, un sistema lógico y bien construido, con sus propias reglas y leyes que lo hace creíble y espectacular al mismo tiempo, poderoso y limitado a las capacidades del alomántico y cuyas particularidades os invito a descubrir leyendo la novela, porque a parte de la alomancia encontraréis otro tipo de “magia”, la feruquimia, basada también en los metales, pero distinta.
Son detalles como estos, el sistema de magia, el sistema social, las dosis de información sobre el mundo donde se desarrolla la historia, los personajes carismáticos, lo que hace de El Imperio Final una novela interesante y atrayente, que mantiene la atención del lector en todo momento y que aún siendo parte de una trilogía (Nacidos de la Bruma), cuenta con un final muy satisfactorio y cerrado hasta cierto punto, ya que se dejan cabos sueltos que habrán de solucionarse en los siguientes libros, como qué es la Profundidad o qué son las brumas y exactamente qué son los nacidos de la bruma y el poder de la alomancia.
Si los siguientes libros de la trilogía mantienen la intensidad narrativa de este primer volumen, estaremos ante una gran obra de fantasía adulta con innovaciones dentro del género.
|
|
|
Página 1 de 1
|
|
|
 |
|
|
Version imprimible
·
Recomendar a un amigo |
|
 |
|
|
| Noticias Relacionadas |
Media vuelta de vida, de Carlos Peramo, en FantasyTienda |
Endymion, de Dan Simmons, en Zeta Bolsillo |
Scarpetta (Kay Scarpetta 16), de Patricia Cornwell |
Las Brujas de Mayfair, de Anne Rice, saga relanzada en bolsillo |
Algo huele a podrido (Thursday Next 4), de Jasper Fforde, en febrero |
|
| Articulos Relacionados |
Minotauro. La batalla del laberinto, de Gabriel García de Oro |
Cántico por Leibowitz, de Walter M. Miller |
Por el Emperador (Ciaphas Cain, héroe del Imperio - Warhammer 40.000), de Sandy Mitchell |
Entrevista con Pablo C. Reyna (Cronista), por La Guía Secreta de Harry Potter |
Eifelheim, de Michael Flynn |
|
|
 |
|
No se permite la reproducción íntegra de este artículo. Para reproducciones parciales o citas, consultar el apartado de NOTAS LEGALES
|
|
|
|
 |
 |
 |
 |
 |
|
|
| |
|
|
|
 |
|