Tamaño súper reducido para llevarlo a todas partes
La gama XS de Kingston siempre ha sorprendido por lo pequeños que son sus modelos.
Es de esos dispositivos que, cuando los tienes en la mano, te hacen pensar cómo algo tan diminuto puede mover datos a tanta velocidad.
La carcasa combina aluminio y plástico en un equilibrio bastante acertado ya que da sensación de diseño premium gracias al aluminio y usa el plástico en las esquinas y los bordes para protegerlo de posibles golpes, lo que se agradece cuando lo llevas continuamente en una mochila, en el bolsillo del pantalón o lo tienes encima de la mesa conectado todo el día.
Es un diseño muy preparado para llevarlo de viaje, para cambios constantes de equipo o para tenerlo en un escritorio lleno de cables y periféricos gracias a su certificación IP55 contra polvo y salpicaduras ya que no le pasará nada aunque se acumule el polvo o tengamos tazas de agua o café rondando por la mesa.

Conectividad
Lo mejor del XS2000 es su compatibilidad con USB 3.2 Gen 2×2, una especificación que no es precisamente la más común del mundo, pero que hace que sea capaz de alcanzar velocidades secuenciales que hasta hace poco asociábamos casi exclusivamente a unidades NVMe internas.
En condiciones ideales, Kingston anuncia las siguientes cifras máximas:
- Velocidad de lectura secuencial: hasta 2.000 MB/s
- Velocidad de escritura secuencial: hasta 2.000 MB/s
- Interfaz: USB 3.2 Gen 2×2 (20 Gbps) mediante conector USB-C
Por supuesto, para aprovechar realmente el modo Gen 2×2, el puerto USB-C del portátil o sobremesa tiene que soportar esa especificación concreta. Si lo conectas a un puerto USB 3.2 Gen 2 (10 Gbps), seguirá siendo rápido, pero la velocidad quedará aproximadamente en la mitad.
En el de los Mac hay que tener en cuenta que no soportan USB 3.2 Gen 2×2, así que el XS2000 nunca llega a desplegar su máximo teórico, por mucho que usemos el mejor cable del mundo. No es un problema del SSD, sino del propio host.
En Windows, con el puerto adecuado, vuela; en macOS seguirá rindiendo muy bien, pero sin exprimir todo su potencial.
Hardware interno
Una de las ventajas del XS2000 es que Kingston ha ido ampliando la familia con el tiempo,
de manera que ahora es más fácil encontrar la capacidad que encaja con tu forma de trabajar.
A día de hoy, el SSD se puede encontrar en las siguientes versiones: 500 GB, 1, 2 y 4TB.
A nivel interno, el XS2000 cuenta con un controlador Silicon Motion diseñado para sacar partido al USB 3.2 Gen 2×2 y memorias NAND de tipo TLC orientadas a conseguir el mejor resultado posible entre rendimiento, consumo y temperatura.
Rendimiento en juegos
Aunque este tipo de SSD suele despertar más interés entre creadores, también queríamos ver qué tal se comporta con juegos recientes como Grounded 2 y Expedition 33 y el resultado es que el XS2000 ha ofrecido tiempos de carga muy reducidos, sobre todo al compararlo con discos duros externos clásicos o SSD de precios similares.
En juegos con muchos datos que mover entre misiones o zonas, la diferencia se nota: pantallas de carga mucho más breves y cambios rápidos entre mapas.

Rendimiento en edición de vídeo y audio
Donde el Kingston XS2000 termina de justificar su existencia es en edición de vídeo y audio. Trabajando con aplicaciones como Adobe Premiere o Audition, se nota enseguida que tener un SSD de este tipo como unidad de trabajo cambia bastante la experiencia: la importación de material es rápida, las previsualizaciones son mucho más ágiles
y la línea de tiempo responde con mucha más soltura cuando empiezas a mover clips arriba y abajo.
En los proyectos de vídeo con múltiples pistas, efectos y clips largos, el SSD ha sido capaz de mantener el tipo sin caídas de rendimiento mientras el trabajo se movía dentro de un volumen razonable de datos.
En el caso del audio, la combinación de varias pistas, efectos en tiempo real y pequeños cambios sobre la marcha tampoco ha supuesto un problema.
¿Para quién tiene sentido el Kingston XS2000?
Estamos convencidos de que el perfil de usuario del XS2000 es interesante para quienes trabajan con vídeo 4K y necesitan mover proyectos entre diferentes equipos o para personas que se mueven mucho y quieren un SSD que ocupe poco pero que reduzca los tiempos de carga al jugar o trabajar. Si solo vas a usarlo en Mac o lo quieres como un SSD en el que limitarte a hacer copias de seguridad, no les va a sacar todo el partido posible.
Después de probarlo a fondo, el Kingston XS2000 nos deja la sensación de ser ese tipo de dispositivo que, una vez que entra en tu flujo de trabajo, cuesta mucho sustituir.

























