
De sangre y cenizas, primer libro de la saga escrita por Jennifer L. Armentrout, se ha convertido en uno de los títulos más comentados dentro del dark fantasy romántico. Este volumen inicial introduce un mundo lleno de secretos, criaturas sobrenaturales, política y religión. No obstante, también de deseo y libertad, con una protagonista que destaca por su complejidad.
La historia comienza presentándonos a Poppy, una joven destinada a ser “La Doncella”, un papel sagrado que la obliga a vivir bajo estrictas normas: debe cubrir su rostro con un velo, mantenerse pura, no tocar ni ser tocada y evitar casi todo contacto humano. Desde el principio, el lector siente el peso de la opresión que recae sobre ella. Está completamente vigilada, aislada y preparada para la misteriosa Ascensión que definirá su futuro.
Este inicio puede resultar denso, ya que Armentrout dedica bastante tiempo a explicar cómo funciona este mundo, cuáles son sus jerarquías y qué papel juega cada figura religiosa y política. Como ocurre en muchos dark fantasy, el ambiente es oscuro, rígido y lleno de advertencias, lo que puede dificultar un poco la entrada a la historia. Sin embargo, esa misma sensación de encierro permite empatizar de inmediato con Poppy y entender la lucha interna que define su evolución.
Todo cambia cuando, cansada de la vida que le han impuesto, decide disfrazarse y escapar. No para siempre, solo una noche. Quiere visitar una taberna y experimentar, aunque sea por unos minutos, la libertad. Allí aparece Hawke Flynn, un guardia joven, atractivo y muy seguro de sí mismo, que se convierte en uno de los personajes más importantes de la trama. Este encuentro no solo introduce una tensión palpable entre ambos, sino que marca el momento en que el ritmo de la historia comienza a acelerarse.
A partir de entonces se multiplican los enfrentamientos, las dudas, las sospechas y los descubrimientos sobre lo que realmente ocurre en el reino, haciendo que el lector quede atrapado en un torbellino de misterio y emoción. Dentro de los personajes principales, Poppy destaca por ser una protagonista mucho más fuerte de lo que aparenta. Aunque su rol como Doncella exige obediencia y pasividad, ella entrena en secreto, sabe manejar armas y cuestiona lo que le han enseñado.
Su valentía se mezcla con miedo, deseo de libertad y una profunda necesidad de comprender quién es realmente. Esta combinación hace que su crecimiento sea uno de los elementos más atractivos del libro. Hawke, por su parte, es un personaje magnético desde la primera escena. Su actitud confiada, su habilidad como guerrero y el misterio que lo rodea generan una química inmediata con Poppy. Su relación es intensa, llena de tensión y marcada por secretos que no se revelan hasta más adelante.
Entre los personajes secundarios destacan Vikter, un guardia que actúa casi como figura paterna para Poppy, y Tawny, su dama de compañía y una de las pocas personas en las que puede confiar. También juegan un papel clave los Ascendidos, figuras veneradas por la sociedad pero envueltas en un aura inquietante que genera sospechas y anticipa futuros conflictos.

Un punto muy interesante es la edición especial que Puck ha lanzado recientemente. Esta edición se ha convertido en un objeto muy deseado por los fans gracias a su portada exclusiva, con un diseño más elegante y oscuro que encaja perfectamente con el tono de la saga. También incluye ilustraciones interiores inéditas que permiten visualizar mejor a los personajes y escenas importantes.
Además, incorpora guardas ilustradas, detalles metálicos en relieve y una calidad de papel superior que la convierten en una opción ideal para coleccionistas. Es una muestra del cuidado que la editorial ha puesto en esta obra y un añadido que realza aún más la experiencia de lectura.
En cuanto a mi valoración personal, De sangre y cenizas me ha gustado mucho por varios motivos: la profundidad de Poppy, la química impresionante con Hawke, los giros argumentales que aparecen cuando menos lo esperas y la forma en que la autora mezcla oscuridad, violencia, romance y misterio. Es cierto que al principio cuesta entrar en la historia por la cantidad de información y el ritmo más lento, pero una vez superado ese tramo, la novela se vuelve adictiva, sorprendente y emocionalmente intensa.
En definitiva, este primer libro es una excelente puerta de entrada a una saga que promete cada vez más complejidad y emociones fuertes. Una lectura ideal para quienes disfrutan del dark fantasy con romance, personajes bien construidos y un mundo que va revelando sus sombras poco a poco. La edición especial de Puck es el broche perfecto para quienes quieran disfrutar de esta historia en un formato único y espectacular.

























