Pathfinder Kingmaker DE
Pathfinder Kingmaker DE

En los últimos años, muchos de los grandes RPG que históricamente solo podían disfrutarse en PC han llegado a Xbox One y PlayStation 4. El gran trabajo de adaptación de los controles y la inferfaz para que sea sencillo disfrutar de estos títulos con un mando han permitido que los jugadores de consola puedan disfrutar de juegos como Pillars of Eternity, Divinity: Original Sin o remasterizaciones de clásicos de PC como Neverwinter o Baldur’s Gate.
A todas estas propuestas Owlcat Games ha decidido añadir Pathfinder: Kingmaker Definitive Edition, una adaptación para Xbox One y PlayStation 4 del juego que llegó hace un par de años a PC y que ahora aterriza aquí con todos sus contenidos adicionales incluidos y la mayor parte de sus bugs totalmente corregidos.

Viajando por las Tierras Robadas

Pathfinder es uno de los juegos de rol de mesa más famosos de la historia. Su sistema de combate y la gran profundidad de sus muchas mecánicas lo han convertido, por méritos propios, en un juego de rol que muchos amigos han pasado tardes enteras jugando alrededor de la mesa del salón. Por suerte, Owlcat Games supo captar la esencia de Pathfinder y su adaptación a videojuegos consigue trasmitir perfectamente la sensación de explorar una tierra repleta de peligros.

Al empezar a jugar, lo primero que tendremos que hacer será crear a nuestro protagonista con un editor que, aunque podría dar más de sí, es lo suficientemente profundo como para que podamos crear a nuestro héroe soñado. Además, también tendremos la oportunidad de utilizar una de las multiples plantillas que vienen preparadas por defecto si no queremos crear un personaje desde cero.

Una vez hecho esto, lo primero que hay que aclarar es que nos estamos embarcando en una aventura que superará las 100 horas de juego sin ningún problema. Durante nuestro periplo pasaremos mucho tiempo dialogando con otros personajes, tomando decisiones y combatiendo contra todo tipo de monstruos mientras vamos forjando una historia que se irá moldeando poco a poco en función de nuestro estilo de juego.

Aprendiendo las mecánicas de juego

Pathfinder: Kingmaker Definitive Edition es un juego poco amable con el jugador novato y que requiere de varias horas de juego y algo de esfuerzo para entender y dominar todas sus mecánicas. Por el contrario, los fans del juego de mesa tardarán pocos minutos en controlar todos los aspectos del juego a la perfección, lo que hablar muy bien del trabajo de adaptación que se ha hecho en este videojuego.

Aunque echamos en falta varios tutoriales que expliquen mucho mejor algunos aspectos básicos como la gestión de los personajes o la manera en la que podemos afrontar las misiones, lo cierto es que la sensación de satisfacción que tendremos al salir con éxito de una misión que parecía imposible es recompensa suficiente para seguir jugando.

Como decíamos, gran parte del tiempo la pasaremos leyendo todo tipo de textos – en un completo inglés – con los que conseguiremos información sobre el mundo, los pueblos y los personajes que nos rodean. Con esa información tendremos que tomar decisiones que afectarán al devenir de la partida. Por ejemplo, si encontramos un texto en el que nos informan de que hay una mansión en la que podemos entrar para robar un objeto, podemos optar por entrar por la fuerza o manteniendo el sigilo para evitar problemas. Esta decisión no solo afecta al desarrollo de la propia misión si no que las consecuencias a medio plazo pueden ser totalmente diferentes si los enemigos nos han visto la cara o no lo han hecho porque hemos evitado los combates.

También podemos afrontar las misiones mediante el dialogo que puede tornarse en una conversación repleta de amenazas, promesas o mentiras. Cada decisión cuenta y la relación con nuestros compañeros podrá mejorar o empeorar en base a ellas. De hecho, en nuestra partida provocamos que un compañero abandonase el grupo después de tomar una decisión poco ética que no pudo soportar. Buen viaje, amigo.

Un combate a tu medida

El combate ha recibido cambios importantes respecto al lanzamiento original del juego en PC hace unos años. Ahora disponemos de dos modos de combate diferentes: el original que funciona en tiempo real con posibilidad de pausar la acción y otro completamente nuevo que funciona por turnos y que nos permite planificar los combates con más calma.
Pathfinder nos permite cambiar de un sistema de combate a otro en cualquier momento sin limitaciones. De esta forma, podemos optar por usar el sistema de combate en tiempo real para los enemigos más débiles en los que no necesitamos de estrategia para derrotarlos y limitar el uso del sistema del combate por turnos para los jefes finales en los que las cosas pueden ponerse muy cuesta arriba en algunos momentos. Tambiçen podemos usar un solo sistema durante todo el juego. La decisión es solo nuestra.

Independientemente del sistema de combate que escojamos, lo cierto es que tendremos que usar la cabeza si queremos salir con vida de la mayoría de combates. Equipar bien a nuestros heroes, utilizar ataques y habilidades adecuadas y controlar bien las fortalezas y debílidades de aliados y enemigos es clave para salir superar los desafíos con éxito.
El estudio ha hecho un ejercicio de creatividad para dotar al mundo de una amplia variedad de criaturas únicas con todo tipo de patrones de ataque, defensa y movimiento con el objetivo de evitar que caigamos presa de la monotonía en algún momento de las más de 100 horas de viaje que pasaremos explorando las Tierras Robadas.

Un mundo repleto de secretos

A nivel técnico, lo primero que hay que destacar es que, al igual que ha ocurrido recientemente con otros RPGs similares como Pillars of Eternity, la interfaz se ha adaptado a la perfección al control con mando. Tras unos minutos de adaptación podremos movernos sin problema entre todos los menús del juego. Además, se han reorganizado las opciones para hacer más intuitivas cada una de las ventanas.
El control de los personajes si puede suponer un problema en algunas situaciones en las que la falta de precisión del stick pueda jugarnos una mala pasada. Por suerte, Pathfinder lo soluciona de un plumazo al darnos la opción de activar el combate por turnos para poder tomarnos con calma en control de cada personaje durante las refriegas.

El diseño del mundo, de los personajes y enemigos está basado totalmente en las aventuras del juego de rol de mesa y cualquier fan de Pathfinder no tardará en esbozar una sonrisa al ver el cuidado con el que se ha recreado este universo.

Lo cierto es que el juego podría dar mucho más de sí a nivel gráfico debido, sobre todo, a que las texturas, iluminación y modelado de objetos y personajes lucen más como un juego de inicios de generación que como un juego que llega unos meses antes del relevo generacional. Sin embargo, Pathfinder no busca – ni puede – sorprender en lo técnico y aguanta suficientemente bien el tipo como para que podamos jugarlo sin problemas.

El rol se lee en inglés

Donde sí tenemos que sacar tarjeta roja es lo relativo a su traducción. Pathfinder ha llegado a España con textos en inglés y, teniendo en cuenta que es un juego en el que pasaremos varias decenas de horas leyendo contenido de todo tipo, supone un verdadero obstáculo para los jugadores que no dominen el idioma.

Dejando a un lado este problema, lo cierto es que el juego cuenta con una banda sonora variada repleta de temas orquestados de fantasía épica que encajan a la perfección con la temática del juego. De hecho, serán muchos los jugadores de la versión clásica de mesa que utilizarán estas canciones para acompañar sus partidas en casa

Conclusiones sobre Pathfinder Kingmaker: Definitive Edition

Pese al gran obstáculo que supone su lanzamiento en completo inglés, lo cierto es que la propuesta de Pathfinder es lo suficientemente profunda e intensa como para que los fans del género puedan disfrutar durante decenas de horas de un RPG que llega dispuesto a darlo todo.

 

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