El exitoso manga de Echiiro Oda está a punto de cumplir 20 años desde su primera publicación en la revista semanal Shonen Jump. Muchas han sido las aventuras vividas en todo este tiempo junto a los carismáticos nakamas de Monkey Luffy.

Ahora, como todo manga anime exitoso que se aprecie, One Piece desembarca en una aventura en mundo abierto en las plataformas de nueva generación, y es que como toda marca exitosa en la actualidad, es normal que sea llevada a otros medios, especialmente cuando tienen un mundo rico y diverso que se puede expandir con facilidad a otros medios. En este caso concreto los videojuegos.

No es ni mucho menos la primera aventura basada en este popular manga en el mundo de los videojuegos, han sido varias y algunas bastante notables las que nos han llegado en el pasado. Lo que sí es cierto, es que este One Piece World Seeker apuntaba lo suficientemente alto como para convertirse de lejos en el mejor juego de la franquicia hasta la fecha. Y aunque en muchos aspectos su acabado es bastante bueno, se ha quedado a medias y nos ha dejado un sabor bastante agridulce como se suele decir en estas ocasiones, tras haber completado toda la aventura y todo el contenido secundario en casi 25 horas de juego hasta obtener el trofeo de platino.

Nuestra aventura comienza con Luffy aprisionado en Isla Prisión, una enorme isla hecha prisión, a la espera de la llegada de sus nakamas. De repente, todo se tuerce y termina con todos los miembros del Sombrero de Paja perdidos en una remota isla en medio del ancho océano. Tras unos primeros encuentros con una desconocida, la cual responde al nombre de Jeanne, iremos encontrando al resto de nuestros compañeros e iremos conociendo diversos problemas entre los habitantes. Estos se encuentran duramente enfrentados debido a una guerra que hubo años atrás en la que varias fuerzas, Marina, Piratas y algunos civiles, intentaron hacerse con las diamantes Dynsa. En ese enfrentamiento falleció la madre de Jeanne, cuya misión como líder de la isla era la de proteger esos valiosos diamantes.

El argumento de One Piece World Seeker, así como los personajes y demás están diseñados y supervisados por Echiiro Oda, lo cual es notorio desde el primer momento. Y es que el argumento del juego a lo largo de la campaña principal parece sacado directamente de un arco argumental de la serie anime original.

Tiene sus buenos momentos, pues hay ciertos personajes como el de Jeanne, que consigue fácilmente que los jugadores empaticen con ella, aunque no así con el resto de personajes secundarios que quedan muy dispersos, y normalmente se dedican a comportarse como un NPC aleatorio de una misión secundaria.

Se divide en 15 misiones, siendo obligatorio a partir de la misión número 14 avanzar sin poder tener libertad alguna, por lo que tendréis libertad máxima para hacer lo que os dé la gana en la isla hasta dicha misión, después tendréis que esperar a terminar el juego al completo y volver al momento previo a la misión para terminar de realizar las tareas secundarias, las cuales se reducen a la recolección de objetos para poder mejorar nuestro equipo o cambiar de atuendo, abrir hasta 200 cofres del tesoro, en algunos de ellos será necesario encontrar previamente un Mapa, y son parte de algunas misiones secundarias, dado que estas son absurdamente simples sin llegar aportar absolutamente nada y buena parte de ellas pertenecen al sistema de karma incluido en el juego.

Desarrollo, el punto agridulce de World Seeker

Sin lugar a dudas es aquí donde cojea enormemente One Piece World Seeker. Y es que tras unas primeras horas muy prometedoras, comenzamos a darnos cuenta de que básicamente haremos hasta la saciedad lo mismo una y otra vez, aunque en su defensa podemos decir que se hace todo muy ameno debido a que los desarrolladores han estado muy acertados a la hora de tener en cuenta pequeñas mecánicas jugables que consiguen darnos un tono menos oscuro de lo que realmente es el desarrollo jugable.

Como en todo juego de mundo abierto que se aprecie, tenemos varias misiones principales donde se nos narrara evidentemente el argumento principal de la historia. Por otro lado tenemos las misiones secundarias que se encuentran divididas en tres tipos de misiones concretas, las primeras ir del punto A al punto B para hacer recados, ayudar a cualquier NPC, nada nuevo que no hayamos visto anteriormente en cualquier otro juego de mundo abierto, salvo que en esta ocasión no todas se encuentran muy bien llevadas y aportan muy poco. Es más, hay algunas de ellas que se contradicen con las misiones principales en determinados puntos: ejemplo claro la misión «Buscando al espadachín» donde Zorro, se pierde debido a su mala orientación y tenemos que realizar varios pasos para encontrarlo, pero que curiosamente se encuentra en otras misiones principales, si activamos esa misión, y argumentalmente se contradice por evidentes razones.

En segundo lugar tenemos las misiones de Karma, pues en World Seeker junto con el sistema de adquisiciones de habilidades, crafteo de equipo y atuendo, tenemos un pequeño sistema de Karma que ira progresando con los personajes secundarios conforme vayamos completando las tareas que nos encomienden. Estas misiones suelen estar relacionadas con las primeras tandas de secundarias, por lo que en muchos casos, por no decir prácticamente la mayoría de ellas, son ir a hablar con un personaje concreto tras realizar una misión secundaria y ya está. Otras, aunque en muy bajo porcentaje, saltarán al realizar determinadas acciones; por ejemplo, vencer a varios capitanes de la marina, encontrar a un enemigo especial como Smoker, Tsunagi o Crocodile en el mapeado y enfrentarnos a ellos.

Finalmente, tenemos varios mapas del tesoro que como recompensa nos darán algunos objetos y puntos de experiencia adicional.

Si hacemos cálculo de poco más de 100 misiones secundarias totales con las que cuenta el juego, prácticamente la mitad son de relleno y están relacionadas con este sistema de karma, no más de una docena relacionada con la búsqueda de cofres del tesoro. Y de esta manera nos encontramos con un juego muy alargado artificialmente.

Si sumamos lo repetitivas que son las Misiones Secundarias, añadimos algo que ya estábamos haciendo antes como es buscar y abrir cofres del tesoro junto con las misiones de karma, nos encontramos que siempre estamos haciendo lo mismo, pero llamado con otro nombre.

El acierto ha sido lo bien que están planteados los movimientos por la isla, ofreciendo a los jugadores desde el primer minuto el viaje rápido, o que gracias a que nuestro personaje irá adquiriendo habilidades conforme vayamos luchando y superando misiones principales o secundarias. Podremos hacer uso de sus técnicas de desplazamiento como son el Cohete o el Ovni, ambas se obtienen en los primeros minutos del juego, y consiguen curiosamente que se haga todo más ameno e incluso simpático para el jugador.

Y es que mientras vamos dando vueltas por la isla, iremos recolectando objetos, cumpliendo tareas que nos encomienden otros habitantes, luchando contra piratas, marines, enviando a nuestros nakamas en misiones de exploración, o simplemente explorar nosotros mismos para descubrir objetos con los que mejorar nuestro equipo, habilidades, aumentar nuestro karma o simplemente curiosear para ver si encontramos un tesoro en un cofre remotamente escondido.

Gracias a Frankkie o Ussup, podremos mejorar nuestro equipo y potenciar nuestros parámetros de energía, daños a enemigos, tiempo de reacción o del modo Haki, lo cual nos vendrá de perlas para salir airoso en determinadas situaciones. Si nos falta un determinado objeto lo tenemos sencillo, que Sanji prepare un buen plato y mandamos a uno de nuestros amigos a explorar por la isla. Cada uno de ellos se especializa en la búsqueda de objetos determinados, por lo que es esencial saber cuál de ellos puede conseguir lo que necesites.

Por último tenemos el sistema de mejora de habilidades, las cuales nos parecen acertadísimas y se pueden aprovechar prácticamente todas a lo largo de nuestra exploración por la isla, ya sea en combate contra piratas o agentes de la marina o desplazarnos eficazmente gracias al golpe cohete entre otras.

Un detalle a destacar, y es un acierto total por parte de la editora, es que está muy ajustado el uso de determinadas habilidades de supervivencia de Luffy, las cuales otorgan a nuestro personaje ciertas mejoras a la hora de encontrar mejor y más rápido objetos, por lo que consigue compactar nuestro tiempo entre exploración, combates y avance en las misiones.

Un punto muy importante que no podía faltar son los enfrentamientos contra los enemigos, los cuales hacen gala de muy poca inteligencia artificial y muy pocas habilidades de combate. Rara vez nos supondrán un problema u obstáculo en nuestro camino, aunque tenemos que destacar que en numerosas ocasiones nos toparemos con ciertos enfrentamientos de los que nos será imposible salir vencedores debido al enorme número de enemigos que nos disparan con precisión milimétrica desde la lejanía con rifles de francotirador de una manera completamente absurda, incluso acertando en el aire hacia qué dirección giramos.

Moriremos en más de una ocasión por situaciones similares a esta o por causas como un no acertado set de golpes que en determinados momentos no harán colisión con nuestros enemigos y dejándonos completamente vendidos al grupo de adversarios. Esto provoca en muchas ocasiones una gran frustración en el jugador que ve que pierde debido a ciertos errores del propio juego y no por motivos de habilidad.

Entrando en detalles técnicos y artísticos, tenemos un juego que se inspira totalmente en el universo del anime original. A primera vista tenemos un juego muy colorido y con bonitos detalles, que se mueve con soltura y con una buena tasa de frames por segundo.

Tenemos unos personajes perfectamente llevados del manga original con la técnica cel-shading, aunque claramente se puede apreciar cómo los personajes secundarios o los enemigos básicos se encuentran en un nivel por debajo respecto a detalles y expresiones respecto a los protagonistas y a Luffy.

El mundo de Isla Prisión es amplio, muy colorido pero con muy poca vida en su extenso mapeado, donde solamente encontramos por cada zona una docena máxima de NPCs, dejando un vacío enorme en casi todas las secciones y dando la sensación después de unas horas de juego, de que al título le falta alguna que otra hora de desarrollo. Pues en este aspecto no es que el juego vaya muy justo, es que llama la atención enormemente este hecho, dado que como es comprensible es algo que veremos a simple vista, iremos caminando y explorando por todos estos sitios sin ver apenas a nadie con quien interactuar más allá de lo mencionado o de algunos enemigos colocados en determinadas zonas o sitios.

Finalmente destacamos dos puntos en especial, algo que nos sigue dejando fríos en este tipo de producciones a la hora de dialogar entre personajes principales o NPCs, es la poca cantidad de diálogos que nos encontramos con expresiones faciales, siendo la mayoría de los personajes un muro de yeso.

Para ir cerrando, One Piece World Seeker nos llega con las voces originales en japonés de la exitosa serie con subtítulos en castellano. Los efectos de sonido rozan muy buen nivel en líneas generales y se mezclan a la perfección con el mundo creado por Oda. Respecto a la banda sonora, esta desafortunadamente pasa casi por completo desapercibida en todo momento, a excepción de un tema o dos que son los que más podemos destacar.

En definitiva, ONE PIECE WORLD SEEKER es un buen juego que apuntaba en principio demasiado alto y aunque al final se ha quedado a medias, tiene en su planteamiento una serie de mecánicas bastante positivas, que harán las delicias de todos los seguidores de la serie original.

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