Grijalbo ha publicado el mes pasado una estupenda novela que nos lleva al corazón mismo del día en que se formalizaron los denominados Acuerdos de Múnich, firmados el 30 de septiembre de 1938 por los jefes de gobierno de Reino Unido (Arthur Neville Chamberlain), Francia (Èdouard Daladier), Italia (Benito Mussolini) y Alemania (Adolf Hitler), con el objeto de solucionar la Crisis de los Sudetes. Considerados una revisión del Tratado de Versalles, se intentaba evitar un nuevo conflicto global, atendiendo la demanda de la población alemana de esta región de Checoslovaquia. El responsable de sumergirnos en los días previos a la firma de este documento en el muniqués Führerbau es el escritor superventas Robert Harris. La traducción ha corrido a cargo de Mauricio Bach Juncadella.

 

Robert Harris es uno de los escritores ingleses más respetados y elogiados hoy, su nombre es sinónimo de bestseller de gran calidad y sus libros se traducen a treinta y siete lenguas. Entre sus numerosos títulos, éxito de ventas en numerosos países, destacan los thrillers Patria, Enigma, El poder en la sombra y El índice del miedo, y las novelas históricas Pompeya y la «Trilogía de Cicerón» sobre los últimos turbulentos años de la República romana, integrada por Imperium, Conspiración y Dictator.

Harris nació en el Reino Unido en 1957. Graduado por la Universidad de Cambridge, ha sido reportero de la BBC, redactor jefe de la sección de política para el diario The Observer y columnista en The Sunday Times y The Daily Telegraph. En 2003 fue nombrado columnista del año en los premios de la prensa británica. Por su colaboración con el director Roman Polanski en la versión cinematográfica de El poder en la sombra, que se tituló El escritor, ganó el César y el premio del Cine Europeo al mejor guión adaptado. Harris es miembro de la Royal Society of Literature. Vive en West Berkshire con su esposa, Gill Hornby.

 

Hugh Alexander Legat, tercer secretario del Servicio Diplomático de su Majestad, fue el primero de su promoción; graduado en Oxford con un título de Humanidades con matrícula de honor, se convirtió en un exitoso hombre que aspiraba a llegar a embajador o incluso a subsecretario permanente. Casado con Pamela y padre de dos hijos, su absorbente vida laboral transcurre en el 10 de Downing Street. Precisamente, cuando intentaba celebrar su aniversario boda, la declaración de Adolf Hitler de invadir Checoslovaquia lo reclama en su puesto. Inglaterra se pone en guardia.

Arthur Neville Chamberlain es el primer ministro británico que debe hacer frente a esta crisis junto a todo su gabinete, incluido Sir Horace Wilson, embajador en Berlín. La ruptura de conversaciones con Hitler es inminente y este quiere invadir Checoslovaquia sin esperar a un plebiscito en los Sudetes. Por lo tanto, Francia entraría en guerra y eso provocaría que Inglaterra también.

Desde los ojos de Legat, asistimos al bullir dentro del epicentro de la toma de decisiones, tanto del gobierno inglés como del alemán. La elaboración de los resúmenes de Prensa, los telegramas, la confección de los discursos, las líneas de teléfono que deben permanecer libres, las rencillas y suspicacias dentro de la cadena de mando dentro de la administración del Gobierno y su comunicación con el Parlamento,… La narración nos traslada de manera fluida creándonos gran interés y hasta esperanza. Está claro que Inglaterra es consciente de las consecuencias que puede tener el inicio de la guerra y es escalofriante ver cómo hacen los números de la previsión de bajas, los bombardeos y la actual disposición del ejército. Lo cierto es que Inglaterra no estaba en condiciones de entrar en guerra al no contar con su armamento en el mejor momento. Es por eso que en las misivas que hacer el primer ministro inglés está contemporizando de tal manera que se evite pensar que Inglaterra va a entrar de inmediato en la guerra. De hecho, se plantean que Alemania se anexe la zona de los Sudetes, que está plagado de alemanes, si ese es su deseo como acaba de hacer con Austria.

El equivalente a Legat lo encontramos en Alemania en herr Von Hartmann en la cancillería del Reich. Ambos fueron compañeros en Oxford y juntos observaron ocho años atrás con sus propios ojos cómo Europa cambiaba con un nuevo fervor nacionalista en Baviera. A través de estos dos protagonistas los capítulos se alternan a caballo entre Londres y Berlín hasta que el primer ministro inglés dicta una carta donde se ofrece a ir Alemania a hablar con Hitler y mediar en el traspaso del territorio de los checos en presencia de autoridades francesas e italianas. Estamos, pues, ante la posibilidad de que en una semana el conflicto quede resuelto y evitar una gran guerra una como la que había ocurrido hacía tan solo 20 años y que había supuesto una auténtica catástrofe. ¿El precio? No contar con Checoslovaquia y mostrar deshonor y humillación ante los afanes expansionistas del gobierno nazi.

“La incomodidad era palpable, como si nadie quisiera estar allí, como si fueran invitados a una boda forzada. El grupo se disolvió en cuanto les hicieron la foto”.

Los mejores momentos son aquellos en los cuales Downing Street está en contacto con la embajada en Berlín. Berlín a su vez está en contacto con los franceses y con Mussolini en Italia; la verdad es que la narración está impregnada de un carácter casi épico.

Si habéis visitado Londres, una de las zonas más turísticas es la pequeña calle perpendicular que hay en Whitehall, el mítico número10 de Downing Street. Pues bien, entraremos y saldremos de él acompañando a personajes reales y ficticios en momentos convulsos. Imaginad al primer ministro saliendo, montando su coche Austin y girando a mano derecha para ir al Parlamento con uno de sus más importantes discursos redactado tan sólo unos minutos antes y con todo su equipo apenas sin haber dormido. El autor nos traslada perfectamente a esos momentos tan vitales en los cuales estaba en juego el destino de Europa y del mundo.

El tablero de ajedrez se trasladará a Munich, en plena Oktoberfest, donde se reunirán Hitler, Chamberlain, Mussolini, y el primer ministro francés, Daladier. La trama histórica excelentemente descrita se mezclará con acontecimientos en la sombra que pretenden evitar esta mascarada. La oposición al Fürher está convencida de que Hitler seguirá generando nuevos conflictos y desean transmitir este temor a los ingleses. Legat y Harmannt consiguen ser introducidos en ambas delegaciones camino de Múnich; ellos sostendrán la trama paralela convertidos en espías sin quererlo.

Emisión de La Nave dedicada a esta novela de espías. Incluye Booktrailer internacional.

En resumen, una novela plagada de muchos personajes reales y otros ficticios, con unos traductores que se convierten durante unos minutos en protagonistas involuntarios y también en espías. Lealtades y patriotismo puestos a prueba. Una historia que juega a caballo entre Londres, Berlín y Munich; donde los detalles del Führerbau en Múnich, el tren de Hitler, las calles de las ciudades, el avión cruzando el Canal de la Mancha,… nos hacen creer que estamos allí mismo en aquel momento. Puede parecer que se estaba humillando a toda una nación, pero al final lo que vemos es a un hombre, a un líder, a un primer ministro que está haciendo todo lo humanamente posible por evitar lo que él sabe que sería un conflicto que se llevaría por delante la vida de millones de personas. ¿O quizá los intereses sean otros? En el alma de la novela descubriremos cómo juega la diplomacia internacional sus cartas. La trama se avivará con la existencia de un documento extraordinario, un documento que lo cambia todo. Este fenomenal libro permite ver cómo se cocina la historia y satisfará a los aficionados del género.

FantasyTienda: Figuras, merchandising, juegos

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.