Mario Kart 8 Deluxe para Nintendo Switch es la versión definitiva del juego originalmente lanzado para Wii U. Viene con todo el contenido adicional de los DLC además de con varios añadidos exclusivos, como nuevos personajes, nuevos objetos, la posibilidad de tener dos objetos a la vez, un tercer nivel de turbo cuando derrapamos en las curvas o el apetitoso nuevo modo batalla, así como una mejora gráfica sutil pero apreciable (y apreciada). Hay mucho que decir, así que empecemos.

Estamos ante el que es posiblemente el mejor Mario Kart hasta el momento. No sólo el juego saca lo mejor de la esencia de la saga, sino que, además, trae una cantidad impresionante de contenido. Por si eso fuera poco, el juego es ideal para jugar en cualquier parte con Nintendo Switch. Ayer mismo estuve jugando en una cafetería con unos amigos, después seguí por mi cuenta en el metro mientras volvía a casa, donde la dejé en la base para terminar mi partida en la tele; esta mañana ha habido torneo en la oficina, con 8 jugadores conectados a nivel local, cada uno con su consola.

Mario Kart 8: Deluxe

Como personajes nuevos en la versión para Nintendo Switch del juego tenemos Inkling Girl e Inkling Boy (Splatoon), King Boo, Dry Bones y Bowser Jr. En lo referente a objetos, a los ya presentes se unen 2 más: Boo, el fantasma que roba objetos, y la pluma (sólo en el modo batalla), que nos permite dar un gran salto. Estos objetos junto a la posibilidad de llevar dos a la vez hacen cada partida más imprevisible. En total, podemos disfrutar de hasta 48 circuitos incluidos en el juego (entre nuevos y clásicos adaptados) en sus 12 copas, con la posibilidades elegir entre más de 40 personajes y en diferentes niveles de dificultad: 50 cc, 100 cc, 150 cc, espejo y 200 cc. Es interesante destacar, además, que el juego viene ya con todos los circuitos, los modos y la inmensa mayoría de los personajes desbloqueados, por lo que podremos jugar al juego completo desde el primer minuto; lo único que se ha de desbloquear son incluso más opciones para los vehículos y algún personaje especial como Mario dorado.

También encontramos otras tres opciones interesantes y dignas de mención. La primera es una especie de asistente que impide que nos salgamos de la pista, y que podemos activar o desactivar a voluntad. Aunque puede interferir y ser molesto para los jugadores más avanzados, es una opción estupenda para que los novatos puedan también jugar y disfrutar, o para reducir la frustración en un primer contacto con el juego hasta que uno se hace con él. La segunda es la posibilidad de utilizar los giroscopios de los Joy-Con para girar, en lugar del joystick analógico. Esto queda puramente a la preferencia personal de cada uno, y siempre está bien tener la opción. Por último, tenemos la opción de acelerar automáticamente, lo cual puede ser útil para aquellos que juegan con el botón de acelerar pulsado permanentemente.

Mario Kart 8: Deluxe

A nivel técnico, el rendimiento del juego es fantástico. Tanto en modo sobremesa como en modo portátil, la nitidez de los gráficos, que hace los colores más vívidos, y la fluidez general del juego son brillantes. La banda sonora acompaña a cada circuito y se adapta a los diferentes momentos de la carrera, como la última vuelta o el efecto del rayo, con cambios de tempo o altura. Tanto el modo multijugador local (hasta 8 jugadores) como el online (hasta 12 jugadores) van de maravilla, sin lag de ningún tipo y sin esperas muy largas. Ha habido un par de ocasiones en que he tenido problemas para conectar con una partida, y otro par en que he perdido la conexión durante la misma, pero ha sido algo anecdótico.

Merece la pena llamar la atención sobre la creatividad volcada en el diseño de los circuitos, que es algo verdaderamente admirable. Entre otras muchas posibilidades, podremos competir en una pista de discoteca, ascendiendo unas cataratas o recorriendo un reloj, en un mundo hecho de queso o en una mansión encantada, en uno de los dos circuitos de F-Zero incluidos o alrededor del castillo de Hyrule, cada uno de ellos con su personalidad propia, y muchos con elementos que cambian de una vuelta a otra. Por cierto, en el juego hay en total 3 sendas arcoíris: la de Super Nintendo, la de Nintendo 64 y la nueva propia de Mario Kart 8.

Además del modo para un jugador habitual, también tenemos la opción de competir contra nosotros mismos para mejorar nuestro tiempo récord en un determinado circuito (la clásica carrera contra nuestro fantasma), competir contra otros jugadores en carreras o hacerlo en el modo batalla, tanto en la misma consola como con multijugador local o a través de internet, donde también tenemos la opción de crear nuestros propios campeonatos.

Mario Kart 8: Deluxe

Y es que el modo batalla, que tantos momentos de risas, emoción y quizá también ira nos ha brindado en anteriores entregas, nos presenta 5 modos de juego distintos: la clásica batalla de los globos, un modo únicamente con bombas, uno consistente en atrapar y retener un sol durante una determinada cantidad de tiempo, un “Polis y cacos” por equipos y una competición a ver quién consigue más monedas dentro del límite de tiempo.

La cantidad de horas de diversión que pueden salir de aquí es muy prometedora, y más todavía si sumamos el contenido de todos los modos que ofrece el juego.

En conclusión, estamos ante un juego que nos ofrece muchísimas horas de diversión tanto para un jugador como, y sobre todo, para varios, con una enorme cantidad de contenido y una jugabilidad y diseño muy cuidados, que además aprovecha las características de Switch de manera estupenda. Para mí es un imprescindible.

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