Portada de "La chica de mis sueños" de Tessa Bailey publicado por Titania \ Fuente: Editorial Titania
Portada de "La chica de mis sueños" de Tessa Bailey publicado por Titania Fuente: Editorial Titania
Portada de "La chica de mis sueños" de Tessa Bailey publicado por Titania \ Fuente: Editorial Titania
Portada de «La chica de mis sueños» de Tessa Bailey. | Fuente: Editorial Titania.

Tessa Bailey, la maestra de los romances intensos, nos sumerge en una historia de amor prohibido con La chica de mis sueños. Novela que ha sido publicada por Titania y traducida por Ana Isabel Domínguez Palomo y María del Mar Rodríguez Barrena.

Empecé La chica de mis sueños con bastante curiosidad. Tessa Bailey es conocida por su estilo directo, ágil y muy centrado en la química entre los protagonistas, y en este caso la premisa me atrapó desde el principio.

Sig, jugador profesional de hockey, y Chloe, una joven prodigio del arpa, se encuentran es un momento intenso. Poco después descubren que están a punto de convertirse en hermanastros porque sus padres se acaban de comprometer. A partir de ahí, la trama juega con la atracción que sienten y los conflictos que surgen de esa situación inesperada.

El arranque entretiene. La conexión entre los protagonistas surge de inmediato, los diálogos fluyen con naturalidad y la lectura resulta fácil. Bailey mantiene el interés del lector creando conexiones sugerentes y situaciones amenas que invitan a continuar leyendo.

Los primeros capítulos muestran el potencial del encuentro y mantienen un ritmo ligero, perfecto para desconectar un rato. A medida que la historia avanza, noté que la relación evolucionaba demasiado rápido. La atracción surge casi desde el inicio y aunque esto mantiene la historia activa, me habría gustado que los protagonistas desarrollaran más su conexión emocional. La historia resulta intensa y los personajes funcionan, pero a veces no tienen suficiente espacio para crecer o mostrarse mejor. Algunos momentos románticos se repiten sin aportar nada nuevo a la trama.

Chloe es un personaje interesante y con talento, aunque en algunos momentos parece depender demasiado de Sig. Tiene rasgos de personalidad que la hacen atractiva, como su sensibilidad y determinación en ciertos momentos clave. Sig, por su parte, sigue el perfil clásico del género, protector, intenso y seguro de sí mismo. Sus sentimientos aparecen pronto, así que algunas decisiones se perciben demasiado rápidas.

La posibilidad de que lleguen a ser hermanastros aporta un conflicto adicional que intensifica el dramatismo de la historia. Puede parecer exagerado en algunos puntos, pero sirve para mantener viva la atención y generar obstáculos que los protagonistas deben superar. Todo esto la autora lo ha usado con humor, por lo que funciona muy bien y mantiene la relación interesante sin resultar pesada.

Las escenas eróticas están muy presentes y bien construidas, algo que los seguidores de Bailey sin duda apreciarán. Personalmente, me han resultado entretenidas y ayudan a mantener la chispa de los personajes. Se integran con el tono directo y dinámico, aportando momentos divertidos que rompen cualquier posible monotonía.

Al terminar la novela, sentí una sensación agridulce. De partida resulta atractiva y alguna escenas realmente funcionan, pero la relación avanza demasiado deprisa en ciertos momentos y algunos pasajes se vuelven repetitivos.

El libro tiene elementos que lo hacen valioso, aunque no haya sido un «top» para mí. Los protagonistas son carismáticos, los diálogos funcionan y la tensión del romance se mantiene durante casi toda la historia. Para quien busque un romance ligero, rápido y con escenas intensas, resulta muy disfrutable. Sin embargo, si esperas una construcción emocional más profunda o una evolución más pausada de los personajes, puede sentirse un poco limitado.

A mi parecer, el libro entretiene, aunque no siempre de manera constante. La novela cumple su objetivo dentro del romance contemporáneo: cautiva, divierte y mantiene la atención sin complicaciones. No deja una huella profunda, pero si logra que disfrutes de sus escenas más dinámicas y románticas.

En conclusión, La chica de mis sueños combina los puntos fuertes de los romances rápidos y directos con algunos aspectos que podrían haberse explorado más, como las emociones de los personajes. Pero incluso así, quienes disfrutan de la química evidente, humor y tensión en el romance, encontrarán en ella una lectura agradable y satisfactoria.

Virginia Perez
Amante de los libros desde hace muchos años, disfruto perderme entre historias y descubrir nuevos autores. Leer es mi refugio y mi forma favorita de conocer el mundo.

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