Saroj Chakraborty y Bina Joe

Podría haber una manera de bajar la presión arterial alta sin ejercicio, con la simple administración de una pastilla. Investigadores sobre la hipertensión de University of Toledo han mostrado que incrementando el suministro del cuerpo de beta-hidroxibutirato, una sustancia química producida predominantemente en el hígado, es posible regular la presión arterial alta sin reducir la ingesta de sodio y sin incrementar el ejercicio físico.

Nuestro equipo de investigación descubrió que un consumo alto de sal baja los niveles de beta-hidroxibutirato en el cuerpo. Cuando recuperamos los niveles normales de esta sustancia en el cuerpo, la presión sanguínea normal se restaura”, afirma la doctora en Medicina Bina Joe, del Department of Physiology and Pharmacology de UT y directora del Center for Hypertension and Precision Medicine. “Tenemos una oportunidad de controlar la hipertensión sensible a la sal sin ejercicio físico”.

Estos hallazgos han sido publicados hoy en la revista Cell Reports.

El beta-hidroxibutirato es un cuerpo cetónico producido en el hígado a partir del metabolismo de los ácidos grasos. Nunca había sido analizado como método para controlar la presión arterial, pero los investigadores de UT notaron conexiones intrigantes entre cómo el cuerpo produce el beta-hidroxibutirato y factores ambientales conocidos por elevar o disminuir la presión arterial.

A medica que buceamos en la literatura científica vemos que el beta-hidroxibutirato se incrementa con el ejercicio físico o la restricción calórica. Ambas actividades también reducen la presión arterial. La pieza clave de nuestro descubrimiento es que ahora sabemos que el beta-hidroxibutirato decrece con el consumo de sal. Este es un mecanismo nuevo que une a la sal con el incremento de la presión arterial”, afirma Saroj Chakraborty, estudiante de doctorado de cuarto año en el Department of Physiology and Pharmacology de UT, y autor principal del artículo.

Para probar su hipótesis, el equipo de investigadores dirigido por Chakraborty y Joe desarrollaron un estudio en el que administraron a ratas de laboratorio un químico llamado 1,3-butanodiol. Cuando el suplemento alcanza el hígado, sus enzimas lo convierten en beta-hidroxibutirato. Desde el hígado, va al riñón, donde reduce la inflamación comúnmente asociada con la hipertensión, y reduce significativamente la presión arterial en el proceso.

Al reparar el riñón contribuye indirectamente a bajar la presión arterial. Podría haber más órganos en los que ésto influya”, comenta Joe. “Estamos estudiando el corazón, los vasos sanguíneos, el cerebro y otros órganos. Pero este estudio afirma que esta molécula, predominantemente fabricada por el hígado, se desplaza al riñón, repara el daño en el hígado y controla tu presión sanguínea”.

UT ha recibido una patente provisional sobre el concepto, totalmente nuevo. Los investigadores del laboratorio de Joe quieren comparar el nivel de beta-hidroxibutirato en pacientes con hipertensión con aquellos sin este problema. Futuros estudios al respecto determinarán también cuánto 1,3-butanodiol es necesario para modular la presión arterial y su podría causar algún daño potencial a otros órganos. Una vez que se tengan estos datos, los investigadores esperan encontrar financiación para un ensayo clínico.

Si bien bajar la presión arterial sin hacer ejercicio físico puede sonar atractivo para aquellos reacios a sudar, este estudio está enfocado principalmente para aquellas personas que por sus circunstancias físicas no puedan hacer ejercicio, pero deban bajar sus niveles de presión arterial.

Fuente: MedicalXPress.

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