Con el lanzamiento en occidente de God Eater 2, Bandai Namco se ha enrollado y nos ha preparado una remasterización de la primera entrega, que recibimos totalmente gratis al comprar su recién llegada segunda parte. Vimos por primera vez God Eater en PSP allá por 2011. Un título hack‘n slash, o más concretamente de cacerías, que intentó destronar al rey indiscutible, Monster Hunter. Hoy por hoy la saga de Capcom sigue siendo la que controla este subgénero, dejándolo más que claro con su última entrega, Generations. Pero a pesar de ello, el género de cacerías nos ha dado grandes títulos, como Freedom Wars, Final Fantasy Explorers, o Toukiden, que nos dan un buen puñado de horas de diversión tanto solos como acompañados. Eso sí, para servidor hay una saga que tiene un huequito especial en su estantería, y os hablo precisamente de God Eater.

God Eater Resurrection

God Eater nos sitúa en un mundo postapocalíptico, en el que una especie de criaturas desconocidas, los Aragami, han tomado el control del planeta por ser prácticamente invulnerables a cualquier tipo de arma humana. La crisis es tal, que el número de seres humanos en la tierra cae en picado y se ven obligados a atrincherarse en ciudades fortaleza, llamadas Arcologías. Gracias al fruto de la experimentación científica, finalmente se logra descubrir una forma de destruir a estos indeseables depredadores: utilizando células extraídas de los aragamis pueden crearse Armas Celestiales y con ellas finalmente destruirlos. Los valientes héroes que combaten con estas enormes armas son los God Eaters, llamados así porque tienen el poder de devorar a sus enemigos… Literalmente.

Como no podía ser de otra forma, nosotros seremos uno de estos God Eaters: crearemos un personaje, eligiendo lo habitual en su sencillo creador (sexo, cabello, cara, color de ojos, voz…) y entraremos como un novato en Fenrir, la Arcología de Extremo Oriente. Aquí conoceremos a otros God Eaters, como Soma, Alisa, o Kota, con los que rápidamente entablaremos amistad, y poco a poco iremos desentramando una interesante historia, llena de sorpresas y secretos. Un auténtico logro sabiendo que el género de caza suele tener un argumento «minimalista», por llamarlo de alguna forma. Si queréis saber más sobre este universo, no os mováis del sillón, que muy pronto prepararé un especial sobre God Eater y su mundo salvaje.

God Eater Resurrection

Hay que comentar que Resurrection parte de God Eater Burst, que a su vez era una versión ampliada de God Eater, por lo que preparaos para una buena tanda de horas para completar el juego. Gracias a Burst conoceremos detalles extra sobre las demás Arcologías, y de paso lucharemos con enemigos exclusivos de esta expansión. Por si os parece poco, gracias a la remasterización de Resurrection también recibimos algunas mejoras totalmente nuevas, como la incorporación de todos los tipos de armas de God Eater 2, los llamados «modos depredador», ajustes en los Aragamis, un nuevo doblaje en inglés, y por primera vez, traducción al castellano.

Metiéndonos en materia y comparando una vez más con Monster Hunter, hay que decir que aunque God Eater no es tan profundo como el sistema de armas y formas de combate de Monster Hunter, sí que es ágil, rápido y variado. Las armas celestiales tienen tres formas diferentes que podremos cambiar en cualquier momento durante el combate: armas cuerpo a cuerpo, como la espada grande o la guadaña, armas a distancia, como el rifle de francotirador o la escopeta, y el escudo, que también cuenta con diferentes tipos. Esto genera unos combates muy dinámicos y ágiles, ya que en cualquier momento podemos disparar desde lejos al enemigo y cuando se acerque cambiar a cuerpo a cuerpo para seguir atacando. Además, un tipo depende del otro, ya que la energía de las armas a distancia las recargaremos con los ataques cuerpo a cuerpo, haciendo que en todo momento vayamos cambiando de un tipo a otro.

God Eater Resurrection

Como ya he comentado, las armas de God Eater 2 se han incorporado en esta remasterización, como la guadaña, el martillo o la escopeta. La variedad de ataques cuerpo a cuerpo es más que suficiente, teniendo una forma de combate única para cada tipo: por ejemplo, con la espada corta es más fácil realizar ataques aéreos, perfecto para Aragamis voladores, mientras que la guadaña nos permite realizar ataques circulares que barrerán los enemigos de las zonas cercanas. Tres cuartos de lo mismo para las armas a distancia, que cuentan con diferentes tipos de munición dependiendo del arma (disparo dirigido, láser, granadas, perdigones…) e incluso podremos crear nuestras propias balas en el editor de balas. Este editor ya estaba incluido en el juego original y sigue siendo una actividad muy interesante en la que podemos dejarnos muchas horas intentando crear las mejores balas para nuestras armas divinas.

Si a esto le sumamos que las armas tienen diferentes tipos de daño, tanto físico (corte, perforador, aplastante) como elemental (fuego, eléctrico, divino), da lugar a una muy buena profundidad en este aspecto, que poco o nada tiene que envidiar a Monster Hunter. Pero aún hay más, y es que también podremos equiparnos con habilidades, que nos darán beneficios en batalla de diversa índole: mayor daño al realizar combos, menor consumo de estamina al esquivar o correr, o incluso ver la vida de los enemigos.

Para crear todas estas armas y habilidades necesitaremos materiales de Aragami, por lo que preparaos para combatir una y otra vez en busca de ese ítem difícil de conseguir, algo intrínseco en el género de cacería. Menos mal que no iremos solos a las misiones, ya que tres de nuestros compañeros God Eaters podrán acompañarnos. Podremos elegir que miembros de Fenrir vienen con nosotros, además de qué habilidades llevan, lo cual nos dará beneficios como más materiales al romper partes de los enemigos o que ganemos dinero extra. Además, en plena misión podemos darles órdenes, tales como que se centren en un objetivo o que se separen en busca de otros enemigos. Puede ser útil en algún momento, pero en general no es necesario utilizarlas.

God Eater Resurrection

Esto se debe en gran parte a la fantástica inteligencia artificialcon la que cuentan, la cual nos puede ayudar a salir de un momento problemático de forma inteligente: por ejemplo, si caemos en combate tendremos un tiempo para que uno de nuestros aliados nos salve, dándonos la mitad de su vida para ello. Pues bien, en más de una situación he caído en combate justo bajo un Aragami, haciendo difícil que me resucitaran. La IA, en lugar de ir de cabeza a salvarme (y probablemente caer también en batalla), decidió alejarse para después usar una bomba cegadora, y una vez con el enemigo incapacitado, acercarse a rescatarme. Estas buenas acciones también las veremos cuando tengamos poca vida o cuando el enemigo caiga en una trampa, donde la IA siempre sabrá qué mejor acción tomar y aprovechar bien la situación.

Gracias a esta buena IA podemos completar tranquilamente el juego totalmente solos, sin ayuda de jugadores. Pero tranquilos, que God Eater Resurrection incluye modo multijugador, tanto offline como online. Podemos crear una sala o unirnos a una ya creada, siendo el creador de la sala el único que puede elegir las misiones, algo que no me ha parecido del todo apropiado. Por otra parte, no contamos con un chat «manual», pero sí que podremos expresarnos mediante gestos y frases predefinidas. Hoy por hoy, y en la versión de PS Vita, no hemos encontrado muchos jugadores (casi siempre los servidores están desiertos), pero al menos las pocas partidas que he jugado han sido fluidas y sin caídas.

God Eater Resurrection

Los Aragamis también se han mejorado con respecto al juego original, acercándose más a lo visto en God Eater 2, con nuevos patrones de movimiento y ataques. Existe una buena variedad de estos, cada uno con sub-especies de diferentes elementos. Por ejemplo, tenemos el Vajra, una especie de León eléctrico que sirve como buque insignia de la saga, (algo así como el Rathalos en Monster Hunter), pero también tenemos el Prithvi Mata, su versión «femenina» (los Aragamis son asexuales realmente) con ataques de elemento hielo y más duro que su hermano Vajra. Así pasa con los demás, que van desde los pequeños Colaogro o los Zygotes, a los grandes como el Ouroboros, un enorme Aragami con muchos brazos, o Borg Calmann, un Escorpión gigante metálico, que acabará con nosotros en un par de golpes como nos descuidemos. Por suerte todos tienen sus debilidades y para saberlas nada mejor como echar un vistazo a la base de datos de nuestro terminal, que nos indica una descripción de cada Aragami así como sus debilidades.

En este terminal, a parte de documentarnos sobre Aragamis y el mundo de God Eater, también podremos poner a punto nuestro equipo, tanto creando armas como mejorándolas con recursos que recojamos en las misiones. Podremos también crear ropa para personalizar a nuestro protagonista, ordenar nuestro inventario antes de cada misión, o incluso elegir el «modo depredador», característica única en Resurrection, que nos permite cambiar la forma en la que devoramos los enemigos de diferentes maneras: desde el aire, en movimiento, o en mitad de un combo, lo cual resulta muy útil para conseguir Ira, un estado temporal que nos aumenta el ataque y la capacidad de curación.

A pesar de provenir de PSP, la remasterización de God Eater Resurrection consigue verse bastante bien en PS Vita, dejando una calidad gráfica en general satisfactoria. Quizás en sobremesa se vea un poco desfasado, pero lo compensa con una mejor tasa de frames. Los escenarios a pesar de no ser muy grandes, son una sola escena, de modo que no hay pantallas de carga entre zonas, como ocurre en otros juegos del estilo. Se nota el trabajo de esta remasterización, sobretodo en las texturas, mucho más claras y nítidas que en su versión original. Por lo demás, tanto animaciones como modelados no han recibido muchos cambios. Se siguen viendo bastante bien, aunque no les hubiera venido mal un lavado de cara tampoco.

God Eater Resurrection

Respecto al sonido, el título mantiene la genial banda sonora que ya contenía originalmente, que mezcla música orquestal, coros y música electrónica de forma muy interesante y variada. Los sonidos, desde el rugido de los Aragamis al disparo de las armas, funcionan bien, sin llegar a despuntar. Por otro lado tenemos una de cal y otra de arena en la adaptación: contamos con voces en inglés sin posibilidad de cambiar a japonés, algo que el 90% de los jugadores probablemente preferirá, pero que por cuestión de licencias no se ha conseguido. Y a pesar de que se han vuelto a doblar todas las voces del juego, lo cierto es que en alguna ocasión suenan demasiado similares y le resta la personalidad que pueden tener las voces japonesas. A esto se le suma una traducción al castellano que es muy de agradecer, pero que cuenta con algunos fallos bastante graves en su traducción, como traducciones de frases hechas de forma literal.

En definitiva, God Eater Resurrection es un señor gran regalo para los que adquieran God Eater 2: Rage Burst, dándonos la posibilidad de volver a jugar la primera parte, o de descubrirla por primera vez de la mejor forma posible. Se echan en falta las voces en japonés y una revisión de la traducción al castellano, pero en general es un título muy redondo que nos dará muchas horas de disfrute y una historia digna de anime.

Chami Collado
Redactor jefe de la sección de videojuegos de Fantasy, artista 3D y amante de los jueguicos™ desde que de pequeño me encontré una Nintendo con el Super Mario por mi casa.

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