Una mirada profunda al RPG táctico que mezcla campus, demonios y un encanto retro inconfundible.
¿De qué trata Demonschool?
Demonschool te pone en la piel de Faye, una estudiante recién llegada a una misteriosa universidad situada en una isla extraña, además de ser la última heredera de una dinastía de cazadores de demonios. A primera vista puede parecer una típica experiencia de “vida universitaria”, pero pronto queda claro que la universidad no es más que una tapadera. Faye y un grupo de compañeros inadaptados forman parte del “Black Magic Club” y deberán investigar sucesos sobrenaturales que, poco a poco, irán adquiriendo un tono cada vez más oscuro. Enfrentarse a monstruos y sellar portales entre el mundo humano y el demoníaco será parte de su día a día.
De este modo, Demonschool combina acción táctica, horror ligero, intriga sobrenatural y una ambientación de instituto retorcida y muy particular.

Su jugabilidad
La jugabilidad de Demonschool se articula en torno a dos pilares que se van entrelazando a lo largo de la historia. Por un lado, el combate táctico, que utiliza un sistema por turnos poco convencional. “Motion equals action”, como lo llaman sus creadores. En lugar de elegir acciones de forma clásica —mover, atacar o usar objetos—, el jugador planifica los movimientos de todo el equipo, posiciona a cada personaje y, una vez decidido, ejecuta la secuencia completa de una sola vez. El resultado es un sistema muy dinámico que permite encadenar combos y aprovechar el entorno, ya sea empujando enemigos contra obstáculos, lanzándolos unos contra otros o provocando efectos de estado y ataques elementales cuando las condiciones se alinean.
Todo esto se vuelve especialmente satisfactorio cuando, al final de cada turno, ves una secuencia fluida de movimientos creada enteramente por ti. Y si algo no sale como esperabas, siempre puedes rebobinar la fase de planificación antes de ejecutar, lo que invita a experimentar con distintas estrategias sin una penalización inmediata.
Por otro lado, encontramos la gestión del horario, las relaciones y la progresión social de los personajes. Aquí planificarás el calendario escolar, decidiendo qué clases tomar, qué investigar o qué estudiar para desbloquear nuevas habilidades. Todo esto influye directamente en el desarrollo de los personajes. En total, contamos con 15 personajes entre los que elegir, seleccionando en cada momento a los que mejor se adapten a la situación.

Eso sí, aunque la vida social y la gestión de clases están presentes, la vertiente de “simulación universitaria” puede resultar algo superficial si la comparamos con otros títulos del género. (Que recuerde constantemente a juegos como Persona 5 no le hace ningún favor). Las relaciones y la progresión social se sienten menos profundas, y en algunos momentos la historia y su desarrollo narrativo no terminan de encajar del todo.
Su punto fuerte, el apartado visual
El apartado visual y sonoro es, probablemente, uno de los aspectos más distintivos de Demonschool. Su estética combina gráficos en 2D (sprites) con fondos y efectos en 3D, dando lugar a un estilo muy particular. El contraste entre sprites y polígonos funciona sorprendentemente bien: personajes y diálogos con un aire claramente retro conviven con escenarios llenos de profundidad, efectos de luz, sombras y un uso del 3D que aporta dinamismo.
El resultado es una experiencia visual y sonora empapada de horror clásico, exageración estilística y nostalgia retro, pero sin llegar a sentirse anticuada. Más bien, consigue un equilibrio muy acertado entre lo inquietante, lo retro y lo moderno.

En el apartado sonoro, Demonschool también destaca con fuerza. Cada hechizo cuenta con su propio sonido y cada golpe se siente diferente. Los jefes, además, tienen temas musicales únicos, con una mezcla muy marcada de ritmos polifónicos y una presencia constante de guitarras eléctricas. Cuando el juego se adentra en terrenos más cercanos al terror, el cambio es inmediato: la música adopta un tono mucho más tétrico, apoyándose en pianos y sonidos ambientales que refuerzan la atmósfera.
Conclusiones del análisis de Demonschool
Demonschool me ha divertido muchísimo, pese a contar con algunos puntos flacos. Se nota que Necrosoft Games ha puesto muchas ganas en el proyecto y ha querido dar un paso adelante respecto a sus títulos anteriores. No hay que olvidar que esta compañía estadounidense venía de propuestas bastante peculiares, desde un Tower Defense con puzles hasta su lanzamiento más bizarro, Oh Deer, un juego en el que tenías que conducir un coche y decidir si esquivar o atropellar ciervos.
Como opinión personal, y sin ninguna duda, si continúan por este camino, no tardarán en convertirse en un estudio a tener muy en cuenta.
muy recomendable.
Pros: la jugabilidad en combate es muy buena y variada.
la historia te atrapará por su intriga desde el minuto uno
Contras: en algunas ocasiones sera calcado a otros juegos y te recordará demasiado.
las clases y los tiempos para realizar tareas son demasiado apresuradas y acaban agobiando en algunas ocasiones.

✔️ PROS:
La jugabilidad en combate es muy buena y variada.
La historia te atrapará por su intriga desde el minuto uno
❌ CONTRAS:
En algunas ocasiones es demasiado similar a otros juegos del género.
Las clases y los tiempos para realizar tareas son demasiado ajustadas y acaban agobiando en algunas ocasiones.
🎮 PLATAFORMAS: PC, Switch, PlayStation 5 y Xbox Series
























