El fallecimiento de Stan Lee en 2018 no fue su final creativamente hablando. Sus mundos y sus superhéroes siguen muy vivos en la actualidad gracias a sus seguidores que respiran cualquier producto suyo. Su imaginación no tenía límites y la creación de Alliances. Un juego de luz (publicado en España por Duomo Ediciones) es su prueba más palpable. Stan Lee junto con Ryan Silbert, Luke Lieberman y Kat Rosenfield han creado un mundo en el que se unen la tecnología más avanzada e inimaginable, seres de otros planetas y unos adolescentes dispuestos a cualquier cosa por salvar la Tierra.

Stan Lee vuelve a reunir a superhéroes y seres de otros planetas

La historia comienza con Nia, una adolescente hacker que se siente atrapada entre las paredes de su habitación. Su padre es muy estricto, no la deja salir ni siquiera para ir a instituto ya que recibe educación en casa por él mismo. La única ventana hacia el mundo real que tiene es Internet: así descubre lo que hay fuera y, sobre todo, hablar con personas de todo el mundo a partir de las redes sociales. Hasta ese momento se conformaba con esa vida, pero un día conoce a Cameron, y la conexión entre ellos es inimaginable.

Cameron es un adolescente con la aspiración de convertirse en un youtuber gracias a los videos que realiza sobre ciencia y misterios. Cree que, grabando sobre los misterios del lago Erie, se hará famoso, sin embargo, inexplicablemente, porque el cielo estaba sereno, le sorprende un temporal y un rayo le cae encima. Cameron cae inconsciente, pero por suerte, sobrevive al accidente. No obstante, ya no será el mismo desde entonces, porque ha conseguido el poder controlar cualquier dispositivo electrónico con la mente.

La unión de sus talentos provocará la lucha contra las injusticias y contra todos aquellos indeseables que manipulan el mundo, además de la presencia de una misteriosa organización que gestiona la información en la red.

Controlar la tecnología, es el nuevo superpoder del siglo XXI

Aunque pueda parecer que he contado demasiado del libro, os aseguro que no es ni el principio de lo que Un juego de luz tiene preparado. En la sociedad actual los avances tecnológicos avanzan muy rápido, por eso los superhéroes de ahora necesita otro tipo de poderes para enfrentarse a ellos: de ahí a que los talentos de Nia y Cameron son lo que el mundo necesita. El poder controlar la tecnología los hace imparables. Poneos en su lugar y da miedo pensar en lo uno puede llegar a hacer en este mundo en el que todo está conectado.

Sin embargo, a menudo no me parecía creíble lo que contaba, como si hubiera alguna explicación para ello que se me escapara y eso ha hecho que no me sintieran parte de la historia. Quizás también ha sido a causa de uno de los dos personajes: Nia. Su vida es extraña desde el primer momento y eso me chocó en las primeras páginas. No solo eso, también su manera de ser, de actuar. Todo tiene su porqué y el de Nia es totalmente creíble, pero Cameron me ha parecido tan real que Nia no me ha convencido nada.

¿Qué tiene de especial Cameron? Imaginaros al típico adolescente que envidia a su compañero de clase por ser famosillo en Youtube, lo que él quiere, y mientras graba vídeos para hacerse un nombre, su madre sale por detrás para dejarlo mal. Además, una vez que tiene sus poderes, sus siguientes pasos me han parecido de los más lógicos, desde fastidiar al compañero Youtuber a ir a más. Para mí es el personaje más trabajado.

¿Continuarán las aventuras tecnológicas de Cameron y Nia?

Alliances. Un juego de luz es claramente una introducción de una nueva saga de superhéroes.  Con lo que tienen que enfrentarse Cameron y Nia en este primer libro es solo el aperitivo de lo que vendrá; pese a todo, la trama de este libro queda medianamente cerrada. Al ser tan introductorio le ha faltado, para mi gusto, que profundizara un poco más en ese tercer superhéroe que aparece en la portada y del que no diré spoiler, para que no quedará demasiado forzado su introducción, como esa ha sido mi sensación.

Al final del libro, se incluye un apéndice escrito por Ryan Silbert y Luke Lieberman en el que explican cómo se reunían junto con Stan Lee y Kat Rosenfield para idear a los personajes de Alliances. Un juego de luz. Ryan y Luke admiraban la capacidad de Stan Lee para crear este mundo y eso se nota en el cariño que le han puesto, pero también en que es un producto para tener la marca de Stan Lee. A la historia le ha faltado esa chispa para introducirte en la trama y ser una de las grande historias de superhéroes. ¿La tendrán sus continuaciones?

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