Theropods es un juego de aventura gráfica point-and-click ambientada en la era de los dinosaurios. Tras una fructífera campaña en Kickstarter, después de sufrir algunos retrasos, esta aventura ve la luz igual que un meteorito aterriza sobre la tierra.
Aventura gráfica y dinosaurios
Justo como podemos ver en los primeros minutos de juego de Theropods, los humanos conviven con los dinosaurios y otras amenazas gigantescas. Al comenzar la historia veremos un ataque de un T-Rex a nuestro entorno, con lo que termina siendo el sacrificio de nuestra madre para salvarnos. Partiendo de esta premisa, avanzamos en el tiempo hasta que nuestra protagonista es mayor y volvemos de una cacería.
Sin entrar en demasiados destripes, la historia sufre un revés debido al impacto de un meteorito sobre la superficie terrestre. Más adelante descubriremos que no se trataba precisamente de un meteorito, sino de una nave espacial que conseguirá amenizar las desventuras que Theropods tiene para mostrarnos.

Un juego sin diálogos
No es que no existan voces en Theropods, es que directamente se anulan los diálogos, aunque eso no significa que no se puedan comunicar entre sí. La magia de suprimir los diálogos resulta en un enfoque muy interesante, aún así capaz de transmitir sentimientos especiales sin apenas decir nada.
A pesar de la falta de información, tendremos que ir descubriendo cómo manejar a nuestro personaje, la manera de comunicarse y cómo utilizar los objetos de los que dispone. Justo como esperaríamos de cualquier aventura gráfica, los objetos del inventario pueden combinarse y usarse en los escenarios por los que deambulamos. Si bien estamos hablando del mismo planteamiento de las aventuras gráficas más viejunas, Theropods es bastante más amigable y no se nos hace tan complejo de jugar.

Un trabajo titánico a lo largo de muchos años
Es cierto que Theropods se ve espectacular gracias al magnífico trabajo pixel-art que porta, y esto no es algo que haya que tomarse a la ligera. El juego tiene una trayectoria increíble, ya que hace más de 10 años que se mostró como proyecto, trabajando duramente en él durante más de 6, gracias a una excelente campaña de Kickstarter.
Además de vistoso, es tremendamente accesible, algo muy de agradecer en esta época. Además del cambio de color de nuestro puntero, podremos pulsar una tecla para resaltar todos los puntos de interés de un escenario (se acabó clicar en cada zona para encontrar el pixel perfect interactuable).
El encanto visual es una delicia
Uno de los puntos fuertes de Theropods es que sus desarrolladores vienen del mundo de la animación, por lo que el juego está dibujado a mano y con un trabajo excelente detrás. Después de tantos años, el esfuerzo se ve recompensado con una fluidez digna de las películas más trabajadas. La ausencia de diálogo apenas se nota, ya que los personajes transmiten lo suficiente con sus ruidos y gestos, algo difícil de llevar a cabo.
Los entornos que nos rodean son coloridos y lo suficientemente diferenciados entre sí para no aburrir al jugador. Las diferentes bestias que nos acecharán también están muy detalladas, tanto en sus movimientos como en su apariencia. Además tendremos bastante variedad, no esperemos simplemente un T-Rex que nos persiga, ya que la variedad es amplia y, de nuevo, diferenciados entre sí.

La banda sonora es otro punto a su favor, y es que nos acompaña durante nuestras aventuras con el punto exacto en cada momento. Quizás no tengamos un rango coral memorable o una sinfonía que nos ponga los pelos de punta, pero tampoco es que un juego de estas características lo necesite: cumple su función y destaca lo suficiente para no aburrirnos y pasar de ella.
Quizás no es para los puristas
Si hay algo que Theropods puede llegar a tener en su contra es la accesibilidad y su corta duración. Si eres un fiel amante de las aventuras gráficas de la época te gustará que sea lo más enrevesado, largo y tedioso hasta el límite de querer dejarlo en más de una ocasión, y este no es el caso. Con una historia que dura unas 3 horas, no estamos ante una duración extensa, aunque tampoco estamos ante algo demasiado corto.
Por lo general, la gestión del inventario tampoco es nada rebuscada y será sencillo salir al paso si pensamos un poco. Aunque podamos combinar objetos, no tendremos que aplastarnos los sesos para avanzar (te estoy mirando a ti, Monkey Wrench).

Conclusión
Después de tantos años de trabajo, nadie puede desmerecer la obra maestra que Theropods es. Con una animación sublime, unos entornos dignos de admirar y unas decisiones de accesibilidad que solo las buenas planificaciones ofrecen, estamos ante un juego que todo el mundo debería dignarse a probar. Podría decirse que se trata del sueño de una vida, llevado a cabo durante más de 10 años, que por fin ve la luz y materializa las ideas de unos desarrolladores entregados y dispuestos a darlo todo.

- Su tratamiento visual es su punto más fuerte.
- Aventura gráfica pero accesible y amena.
- Su precio reducido lo hacen una excelente opción a tener en cuenta.
- Los más puristas podrían esperar un juego más complejo.
- Su duración puede ser escasa para los más exigentes.
























