Tras varios meses de espera desde su anuncio, Capcom ha lanzado El fin de Zoe, el último DLC de pago de Resident Evil 7 que nos cuenta qué ocurrió con la hija de los Baker tras quedar abandonada a su suerte en el embarcadero mientras veía alejarse a Ethan y Mia camino del trasatlántico.

Poco después de que Ethan decidiera salvar a Mia y sacrificar a Zoe, está fue atacada por Eveline, dejándola en un estado de congelación provocado por el virus. Varios miembros de Nueva Umbrella dan con ella pocos minutos después del ataque, pero, antes de poder ponerla a salvo, Joe Baker – hermano de Jack – deja K.O. a ambos soldados pensado que son los causantes del estado de su sobrina. Desde ese momento, emprenderemos un viaje por los pantanos mientras buscamos una cura para Zoe.

Ponernos en la piel de Joe es muy diferente a sufrir en la piel de Ethan. A diferencia del protagonista de Resident Evil 7, Joe no se plantea huir o temer a los holomorfos. Al contrario: los destrozará a puñetazo limpio. Controlar a Joe significa despedirse del uso de pistolas, cuchillos y escopetas y, es que, la mayor parte del tiempo la pasaremos destrozando holomorfos creando combos y combinaciones de golpes con los puños y, en algunas ocasiones, podremos ayudarnos de jabalinas que fabricaremos con ramas y trozos de metal o con bombas caseras muy rudimentarias. En cualquier caso, pocos minutos después de empezar a jugar descubriremos que una buena combinación de golpes cuerpo a cuerpo es mucho mejor que cualquier tiro de escopeta en la cabeza.

Para favorecer la sensación de que los puños de Joe Baker son más duros que los de Mike Tyson, podremos recoger objetos coleccionables en forma de boxeador que aumentaran el daño de los golpes entre un 1 y un 5% por figura, lo que nos impulsará a buscar por todos los rincones del escenario en busca de una bonificación de daño que nos ayude a hacer papilla a cualquier enemigo que se cruce en el camino.

Pero no solo el combate es diferente en este DLC. Los enemigos también se han renovado y, aunque encontraremos varios tipos de holomorfos clásicos, también tendremos que hacer frente a caimanes mutados y a otros enemigos que nos recordarán Némesis y a las huidas de Jill en Resident Evil 3 desde el primer momento.

A nivel argumental, El fin de Zoe da nuevos detalles sobre la familia Baker, sobre el virus y el papel de Nueva Umbrella en este nuevo brote, lo que ayuda a hacerse una idea de qué veremos en un más que posible Resident Evil 8. Además, la personalidad de Joe encaja a la perfección con el entorno en el que vive, lo que ayuda a hacer más creíble al personaje pese a que lo acabamos de conocer en este DLC.

La crítica principal que podemos hacer tiene que ver con su duración y, es que, pese a ser un DLC de pago, este contenido puede completarse en unas dos horas. La misma duración que No soy un héroe, el DLC gratuito que se ha lanzado de forma simultánea a este. Quien ya posea el pase de temporada no tendrá problema, pero si alguien quiere adquirir este contenido de forma independiente, tendrá que pagar 14,99€ por él.

Por suerte, una vez completado por primera vez, se desbloquea la dificultad “Joe debe Morir”, un desafío solo apto para los más pacientes. Además, podremos completar los desafíos extremos, que no dejan de ser pequeñas pruebas repartidas por todo el DLC que se activan durante la segunda vuelta y que nos proponen hazañas como completar una zona en un tiempo determinado.

Conclusión

EL fin de Zoe es un contenido interesante y que se diferencia por completo de la jugabilidad de la historia principal. El contenido añade nuevas armas, enemigos y escenarios y consigue arrojar algo de luz a la trama que se ha abierto alrededor de Resident Evil 7. Su principal pega es el precio que hay que pagar para hacerse con él de forma independiente, pero la posibilidad de adquirir el Pase de Temporada o la edición Gold del juego mitiga en gran parte ese problema.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here