En el evento tuvimos la oportunidad de probar a fondo el nuevo título de la saga que saldrá a la venta el próximo 17 de septiembre. Pudimos jugar tanto con volante, como con el pad de control y las sensaciones que en ambos casos transmite el título son realmente buenas. Atrás ha quedado el marcado tono arcade del juego, las persecuciones policiales, los circuitos callejeros y el tunning; ahora correremos en circuitos cerrados, la mayoría de ellos reales, los coches son puramente de competición y el componente de personificación se centra sobre todo en adquirir mejoras de rendimiento y siempre con la posibilidad de tocar y cambiar a nuestro gusto los reglajes del coche.
Así mismo el modo Historia es bastante distinto a lo que la saga de conducción nos tiene acostumbrados, ahora el reto de este modo consiste en ir consiguiendo una serie de estrellas para poder abrir nuevos eventos (a los que seremos invitados) y participar así en más carreras, ganando diferentes trofeos y medallas.
Aparte del modo Historia, cuenta con la clásica Carrera Rápida (con varios tipos de competición para elegir) y el modo on-line.
Como decíamos, el arcade ha dado paso a la simulación, de manera que controlar el coche será más complicado y realista, además de que en las carreras podremos ser penalizados si incumplimos una serie de normas. Aunque el cambio no es del todo drástico y podremos ajustar el nivel de dificultad, si notaremos la diferencia sobre todo cuando conduzcamos coches de mayor cilindrada o con tracciones diferentes. Así mismo, si nos chocamos contra las barreras u otros coches la pantalla se volverá borrosa y girará (más cuánto mayor sea la velocidad del impacto), lo que nos desorientará y hará que nos cueste más trabajo volver a la pista. Además, los daños que vayamos sufriendo se irán acumulando en el coche, por ejemplo, si nos sale una grieta en la luna delantera se quedará ahí hasta el final de la carrera, lo que nos molestará a la visión desde dentro del coche.
El juego cuenta con cuatro cámaras, desde dentro, desde afuera detrás del coche, otra en la que vemos una parte del morro del mismo y otra en la que no vemos más que la pista. Sin duda, es la cámara desde dentro la más atractiva de todas, ya que dota al juego de mayor realismo; el salpicadero está totalmente representado con varios detalles, contamos con dos retrovisores que nos muestran lo que está pasando detrás de nosotros e incluso vemos la palanca de cambios.
A nivel técnico el título está realmente logrado.
Ya sólo queda esperar a que salga al mercado y ver qué piensa el público de este nuevo Need for Speed: Shift, que pretende hacer resurgir a la saga después de varios títulos bastante decepcionantes.
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