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Recuerdos de la era analógica. Una antología del futuro, de Daniel Tubau
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| José Luis Valcarce 10/05/2010 |
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Una antología del futuro que no teme entroncar con el pasado, sobre todo a través de una rica reflexión filosófica en la que están presentes distintas concepciones y autores. |
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"Recuerdos de la era analógica. Una antología del futuro" (disponible en FantasyTienda) es de lo mejor que he leído en mucho tiempo, lo que debería significar que es un libro cuando menos digno y original, ya que soy un lector voraz que procura leer cosas interesantes (aunque en Fantasymundo hay pruebas de que no siempre acierto en mis elecciones).
Tal y como está el panorama editorial por estos lares hay que reconocer la valentía del autor, Daniel Tubau, y de la editorial Evohé por dar al mundo este libro. Lo cómodo hubiera sido hacer un libro al uso, tirando hacia algún género determinado (y limitado, por tanto) en que acomodar el contenido, y en lugar de ello nos encontramos ante una selección de relatos y ensayos con imágenes, un fanzine y mucha originalidad que resultan plausibles, creíbles, vivos y que tienen un nexo de unión perceptible que da unidad al libro pero que no cercena la autonomía de cada elemento.
Creo que esa es la gran virtud de este libro: hacernos pensar, plantear ciertas dudas que siguen ahí de un modo ameno e interesante, provocando e invitando.
Lo maravilloso del asunto es que realmente puedes creer que estás ante una antología realizada en el futuro sobre textos de un pasado que en algunos casos es nuestro futuro. La capacidad de tratar cuestiones filosóficas, éticas, científicas y estéticas en los distintos relatos y ensayos con perspectivas distintas pero pergeñadas por elementos comunes crea una obra absolutamente verosímil y dinámica, que resulta muy entretenida.
No podemos dejar de señalar los retazos de fino humor que tiene la obra, acompañando a la reflexión filosófica en torno a los límites de la identidad, la tensión entre individualidad y colectivo, el peligro de la mercantilización absoluta (véase El Registro Universal, página 185 del libro), etc. Pocas veces tendremos la suerte de tener a tiro un libro en que se mencione a Leibniz o se hable del I-Ching con tanta amenidad y rigor al tiempo, generando un paisaje literario y temporal que permite al autor o autores (¿será realmente obra de Tubau o éste habrá encontrado esta antología en nuestro futuro próximo?) conectar con el lector e implicarlo.
Es muy destacable la reflexión en torno a Internet, la Arqueo Red, que en ese futuro sólo es accesible para unos pocos y de la que salen los textos de nuestra antología. La red del futuro estará expurgada y controlada, y el espacio de libertad que ahora vemos, con sus ventajas e inconvenientes, no existirá. Precisamente si la Arqueo Red no resulta accesible salvo con excepciones y restricciones, ello explica que algunos textos no estén completos o resulte difícil contextualizarlos, otro elemento que hace creíble que estemos ante esa antología del futuro.
Una antología del futuro que no teme entroncar con el pasado, sobre todo a través de una rica reflexión filosófica en la que están presentes distintas concepciones y autores como Aristóteles, Agustín de Hipona, Marx, etc. que se adereza con múltiples referencias mitológicas y religiosas. Lo cierto es que parece que hay una serie de dudas en torno al mundo y a nuestra condición que el ser humano no ha sido capaz de resolver satisfactoriamente y que nos ocupan y preocupan desde siempre y, tal y como muestra esta antología del futuro, podrían seguir preocupándonos durante algún tiempo. Creo que esa es la gran virtud de este libro: hacernos pensar, plantear ciertas dudas que siguen ahí de un modo ameno e interesante, provocando e invitando.
Personalmente, dentro de un libro que es muy recomendable e interesante en su conjunto, destacaría Picasso y los indiscernibles (página 63), en la que se aborda el tratamiento del arte desde una perspectiva filosófica, siguiendo a Leibniz y planteando una duda que, pese a lo que pudiera parecer, no es de fácil solución: ¿puede haber dos cosas iguales? Que el lector decida, pero quizá la lectura de esta antología le ayude a aclarar su mente o a sembrar un número suficiente de sanas dudas.
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Versión imprimible
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