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Un extraño suceso cae sobre la faz de la Tierra, cambiando para siempre a algunos de sus habitantes. Warren Ellis y el gran Salvador Larroca, reinician el Nuevo Universo Marvel. |
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Para hablar de este cómic, hay que remontarse a mediados de los de los 80: Jim Shooter, editor en jefe de Marvel, decide conmemorar los 25 años de la editorial creando todo un nuevo universo imbuido de la idea original de Stan Lee y Jack Kirby: aportar realismo a los superhéroes, pero llevando el concepto mas allá; así, en el nuevo universo el número de gente con superpoderes se reduciría drásticamente (dos por cada millón de habitantes en la tierra) y su presencia afectaría de forma decisiva e irreversible la realidad que les rodea. El punto de partida era el misterioso suceso blanco, evento en el que un resplandor pálido invadía el cielo durante unos segundos, pero que marcaría para siempre la vida de unas pocas personas. Hay que recordar que en esa época Watchmen y Dark Knight arrasaban con sanas dosis de deconstructivismo y revisionismo de los superhéroes, provocando un terremoto en el mundo de los cómics tras el que nada volvería a ser lo mismo, además, DC estaba llenando las librerías y las estanterías de los lectores con otro evento, Crisis en Tierras Infinitas, con el que pretendían hacer tábula rasa en su universo y reiniciar la continuidad tras casi 20 años de liar la madeja con infinidad de universos paralelos poblados por una inconcebible cantidad de personajes. Marvel contraatacó por un lado con las Secret Wars, en las que casi todos los héroes y villanos de su universo eran secuestrados por un misterioso ser todopoderoso que les obligaba a a enfrentarse entre si en un planeta creado a partir de una galaxia previamente destruida; por otro lado, el Nuevo Universo, en el que Jim Shooter puso grandes esperanzas y para el que no dudó en disponer de los autores mas prestigiosos de la Casa de las Ideas del momento. Así, puso a trabajar a Archie Goodwin, Mark Gruenwald, Tom De Falco, Eliot Brown, John Morelli y a si mismo en una serie de colecciones que comenzaron a publicarse a finales de 1986. Sin embargo, el proyecto no duró mucho, ya que Shooter se había granjeado importantes enemistades dentro de la editorial que torpedearon su gran proyecto hasta que, finalmente la línea se canceló a lo largo de 1989 con tres especiales que finiquitaban todas las líneas argumentales. La debacle del Nuevo Universo fue la excusa para desterrar a Jim Shooter de Marvel y el asunto de esta línea editorial quedó oficialmente cerrado.
Sin embargo, en los 90, algunos de los autores que habían estado implicados en el proyecto, como Gruenwald, Nicieza o Peter David, retomaron algunas de las ideas surgidas en aquellas colecciones en otras como Spiderman 2099 o Gambito. En 2006, en el 20 aniversario de la línea, se publicó Untold Tales of the New Universe, un especial en cinco one-shots con historias de algunos de los personajes principales: Star Brand, Justice, DP-7, Psi-Force y NightMask. En ese momento, Warren Ellis, deseoso de un nuevo proyecto en el que pudiera desarrollar un estilo diferente a su línea habitual, se interesó por el Nuevo Universo. Joe Quesada, el actual editor en jefe, no solo dejó el tema en manos del británico, sino que además le dio carta blanca para hacer y deshacer a su gusto. Ellis decidió partir de cero, como si el Nuevo Universo y sus personajes no hubieran existido nunca, tomando los conceptos originales y renovándolos, creando una alambicada historia en la que las vidas de los personajes no sólo se ven afectadas por la involuntaria y repentina adquisición de superpoderes, sino que se ven mezclados en conspiraciones gubernamentales de oscuros propósitos y con conexiones con acontecimientos del pasado remoto de la humanidad
En este primer arco argumental asistimos al suceso blanco, el cual dota de poderes a cuatro personajes absolutamente dispares: Kenneth Connell es un joven del medio oeste cuya novia queda incinerada al ser alcanzada de lleno por el misterioso suceso; tras un violento encontronazo con la policía (su novia era la hija del sheriff), descubrirá que ha adquirido un gran poder destructivo y conocerá a tres misteriosos individuos que le indicarán el camino a seguir, uno de los cuales le resultara extrañamente familiar.. Izanami Randall, una joven medio japonesa, medio americana, recibirá la visita de un extraño ente tecnológico (calcado de los diseños de Douglas Trumbull para "Encuentros en la tercera fase" o "ET") que le descubrirá sus habilidades y los objetivos que debe cumplir, aleccionándola para que pueda dominar su capacidad para viajar por el tiempo y el espacio. John Tensen, un policía sumido en un coma aparentemente irreversible, despertara para castigar a todo aquel que cargue con la culpa a sus espaldas, protegido y armado de forma sobrenatural Por ultimo, Jennifer Swann es una experta en robótica cuyo padre le ha dejado como herencia una tecnoarmadura que debe terminar para cazar y eliminar a los superhombres potencialmente peligrosos que están por venir, ya que ese es el objetivo de la agencia gubernamental para la que trabaja; sin embargo, descubrirá que, tras el suceso blanco ha adquirido una sobrenatural afinidad con la tecnología. Los caminos de estos cuatro personajes se cruzaran en algún momento para así poder cumplir un objetivo común: proteger a la humanidad.
New Universal es un comic realmente interesante, en que Warren Ellis ha sabido recuperar los conceptos primarios de el Nuevo Universo de Shooter y darles un lavado de cara para adaptarlos a un estilo actual, aportando lo que quizá era la gran carencia de la primera versión: unidad y coherencia: así, donde antes había una serie de personajes con historias interesantes pero totalmente inconexas entre si, ahora nos encontramos con que los personajes comparten no solo un tiempo y un espacio comunes, sino un destino que hará que sus trayectorias se crucen inexorablemente.
No obstante, no esta exento de puntos flacos, y es que a veces Ellis se abandona a un lenguaje algo denso y enrevesado que entorpece la lectura; aunque quizá lo peor es la parte grafica. Hay que reconocer que Salvador Larroca ha realizado un gran trabajo, variando su estilo y técnica habituales para darle un aspecto espectacular al comic, cosa que, sin duda consigue, pero no deja de haber cosas que chirrían, como expresiones y posturas forzadas, debido, sin duda, a que el dibujante valenciano decidió tomar el rostro de actores conocidos para encarnar a los protagonistas, argumentando que se tomo este proyecto como si de una película se tratara, escogiendo por tanto el reparto que mejor le pareció; así tenemos a Josh Holloway (Sawyer en "Perdidos) como Kenneth Connell/Star Brand, Justicia guarda un sospechoso parecido con Bruce Willis y Jennifer Swann/Spitfire es la hermana melliza de Angelina Jolie. Pero ahí no acaba la cosa: tenemos cameos de Nicole Kidman, Gene Hackman, un trasunto de Johnny Depp y hasta a Leticia y Matías Prats, además de "apariciones estelares" de amigos de Larroca, como Koldo Azpitarte de la revista Dolmen y Pasqual Ferry. Quizá son demasiados, lo que distrae un tanto de la lectura. Hay además un problema añadido: la historia queda inconclusa, ya que Warren Ellis dejo de enviar loa guiones a Larroca por causas no del todo claras; el dibujante se dedico a otros proyectos mas inmediatos y el Nuevo Universo ha vuelto a quedar en un limbo editorial.
Si creyera en estas cosas, diría que esta gafado.
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