Si hay un género que podríamos considerar como el más icónico dentro de los videojuegos son los Beat ‘em up. Su época queda bastante atrás, y hoy en día ha quedado como una vieja gloria. Pero eso no significa que no pueda ser totalmente disfrutable, ya que es un género que no ha envejecido nada mal, y todavía hay muchos jugadores interesados en salir a la calle a repartir tortas (virtualmente, se entiende). Es por ello que de vez en cuando no es raro que recibamos algún que otro lanzamiento actual dentro del género, mayormente de estudios indies. Entre mis favoritos se sitúan Mother Russia Bleeds y Scott Pilgrim vs The World: The Game, siendo éste último un homenaje al clásico Kunio-kun.

Kunio-kun, o más conocido por aquí como River City Ransom, es uno de esos títulos considerados como modelos a seguir dentro del género, junto con Double Dragon, Ambos títulos fueron desarrollados por el estudio Technōs Japan, ya desaparecido, pero cuya licencia poseen los zagales de Arc System Works. Si, los mismos que nos traen esos títulos de lucha con animaciones espectaculares como Guilty Gear, Dragon Ball FighterZ o el próximo Granblue Fantasy Versus. Gracias a ellos y su colaboración con Wayforward, nace River City Girls, un spin-off de la saga de Kunio en la que las tornas cambian, y si en el original Kunio y su amigo Riki tenían que rescatar a sus novias, ahora son ellas mismas, Misako y Kyoko, las que tienen que salvarles el culo de los malos.

¡Uh, Ah! ¡Las chicas son guerreras!

River City Girls hace un buen homenaje a la saga de Kunio-kun, recogiendo la misma jugabilidad de yo contra el barrio aderezado con “toquecitos” RPG y actualizando la fórmula para darle algo más profundidad a su jugabilidad, todo ello apoyándose con un pixel art delicioso. Tras la genial cinemática animada del inicio, comenzaremos el juego con una introducción de estilo comic explicandonos la causa de que Misako y Kyoko salgan del instituto en mitad de clase a repartir estopa: Sus novios, Kunio y Riki, han sido secuestrados, y tan solo tienen una foto como pista. Por ello, tendrán que explorar la ciudad de River City en busca de respuestas, mientras parten caras a diestro y siniestro.

El sistema de pelea bebe del original, teniendo un botón de ataque rápido y otro fuerte como es costumbre en el género, además de otro para defendernos. Podemos  coger objetos como bates de béisbol o cubos de basura para atizar a los enemigos, y si los aturidimos, podemos agarrarlos automáticamente al acercarnos para después lanzarlos. Para mejorar a las chicas, ya sea subiendo niveles o con el dinero que consigamos podemos desbloquear nuevos movimientos. Muchos de ellos nos pueden  resultar bastante útiles en ciertas situaciones y hacen el combate más versatil. Además, cada chica cuenta con su propias habilidades y muestran la personalidad de cada una, siendo Misako la más “bestia”, con golpes como cabezados a los contrincantes, mientras que Kyoko es lleva un estilo más cool, con la cadena de patadas referencia directa a Chun-li de Street Fighter o haciendo un poderoso dab para mandar a los enemigos por los aires. 

Entre patadas y puñetazos, algunos enemigos nos pedirán clemencia, y será en ese momento cuando podamos reclutarlos, una función que nos servirá para invocarlos al combate durante un breve periodo de tiempo. Dependiendo del personaje que hayamos reclutado, este realizará un golpe distinto, siendo algunos muy útiles, como los guardias de seguridad que lanzan granadas aturdidoras.

Por supuesto también tendremos los toques RPG que caracterizaban a la saga original. Podremos explorar la ciudad en busca de tiendas de todo tipo, donde nos venderán tanto comida, para regenerar salud, como accesorios que nos permiten mejorar estadísticas o nos brindan ciertos beneficios. Eso sí, sólo podremos equiparnos con dos de estos accesorios a la vez, de modo que tendremos que planear bien cuales queremos llevar.

En general, el argumento es bastante ligero, y nos va guiando siempre sobre lo que tenemos que hacer, por lo que es perfecto para jugar con otro jugador. El juego solo cuenta con multijugador local, lo cual es una pena ya que un modo online siempre se agradece.  Respecto a las misiones secundarias, hay que reconocer que son bastante básicas, normalmente se reducen a ir a cierto sitio y acabar con una oleada de enemigos, y nos aportarán experiencia y dinero que podremos gastar en las tiendas. 

No solo tendremos que derrotar “masillas”, si no que también nos toparemos con jefes al avanzar la trama del juego, que como siempre seguirán una serie de estrategias para intentar dejarnos K.O. Son enfrentamientos complicados donde tendremos que prepararnos a conciencia antes de entrar a la batalla, con snacks y buen equipamiento para aguantar el combate en pie.

El juego no está carente de problemas, por desgracia. Uno que llama mucho la atención es la decisión de utilizar el mismo botón del golpe rápido para interactuar con el escenario al cambiar de zona. Esto hace que en más de una ocasión cambiemos de escenario sin querer ya que estábamos aporreando los botones de ataque para apalizar a algún enemigo. Por otro lado, el sistema de curación basado en comidas no funciona tan bien como debería. La comida es muchas veces excesivamente cara para lo que nos cura. Si a esto le añadimos que los enemigos muy rara vez sueltan objetos curativos, y que al morir perdemos un buen pellizco de nuestro dinero, produce que el juego sea a veces demasiado frustrante, sobretodo jugado solo, ya que parece estar mejor medido jugando a dos.

Pixel art que deja marca

El aspecto gráfico es uno de los puntos donde más mimo han dado los chicos de WayForward, y es que se nota por todos lados, desde la intro de estilo anime que presenta el juego, a la interfaz, que está llena de detalles que le dan mucha riqueza, como usar el móvil para navegar por el menú de pausa, o que cuando las protagonistas hablan en medio de la acción, lo hacen desde viñetas colocadas a las esquinas de la pantalla para darle más personalidad al juego y a la vez no molestar en pantalla. La paleta de colores es viva, de lo más “pop”, y el diseño de personajes realmente tiene personalidad, con un estilo a caballo entre cómic y manga que le sienta genial, destacando por su puesto el diseño de las dos protagonistas. También hay que comentar las animaciones, bien cuidadas y muy variadas, algo que no es de extrañar viniendo de los padres de Shantae.

En el audio tenemos una extraña mezcla entre música electrónica synthwave muy cañera que va perfecta para dar mamporros, con algunos temas vocalizados, que si bien en general suenan bien como el tema de la intro, hay otros que inexplicablemente son más relajados y no encajan mucho en un juego en el que estamos constantemente dando puñetazos.

Conclusión

River City Girls entra de cabeza en el grupo de Beat ‘em ups modernos de calidad, junto a Castle Crashers, Scott Pilgrim o Dragon’s Crown. Perfecto si tienes a alguien para jugar en pareja, con una duración más que correcta, y bastante rejugable. No es perfecto, ya que cuenta con algunos fallos en el gameplay, y puestos a pedir se le podría haber dado algo más de variedad, pero no es nada que arruine la experiencia. Sin duda esperamos que cuente con una secuela más grande, en la que podamos seguir repartiendo a todo lo que se mueva en pantalla con estas carismáticas chicas.

 

Chami Collado
Redactor jefe de la sección de videojuegos de Fantasy, artista 3D y amante de los jueguicos™ desde que de pequeño me encontré una Nintendo con el Super Mario por mi casa.

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