Una adaptación cumplidora que no alcanza su mejor versión
Resident Evil 7: Biohazard es uno de esos juegos que marcaron un antes y un después dentro de la saga, ya que dejó atrás la acción exagerada de entregas anteriores para volver a un terror mucho más directo y agobiante. Esta vez todo se vive en primera persona, metiéndote de lleno en la piel de Ethan Winters, un tipo normal que acaba atrapado en una casa llena de locura y peligro.
Su llegada a Nintendo Switch 2 supone algo bastante importante, ya que no se trata de una versión en la nube como pasó en su día, sino de una adaptación nativa pensada para el hardware de la consola. Esto permite jugar de forma más fluida y sin depender de internet, acercando la experiencia a lo que se ve en otras plataformas.
Además, esta versión incluye la edición completa con todos los contenidos extra, lo que la convierte en una forma muy completa de descubrir (o revisitar) el juego.
Su jugabilidad es algo extraña.
La jugabilidad de Resident Evil 7: Biohazard es uno de sus puntos más fuertes, sobre todo por ese cambio a la primera persona que hace que todo se sienta mucho más cercano e incómodo. En comparación con las versiones de PlayStation, la base es la misma: exploración lenta, gestión de recursos y momentos de tensión constante, donde nunca vas sobrado de balas ni de curación.

En Nintendo Switch 2, lo bueno es que la experiencia sigue siendo bastante fiel. El control responde bien, apuntar es cómodo y el juego mantiene ese ritmo pausado que hace que cada paso imponga respeto. Además, al poder jugar en portátil, el ambiente se siente incluso más personal, algo que le viene especialmente bien a un juego de terror como este.
Pero también hay diferencias. En comparación con PlayStation, es normal notar algún recorte técnico: texturas algo menos detalladas o una iluminación más simple en ciertos momentos. No es algo que rompa la experiencia, pero sí se percibe si ya lo has jugado en otras plataformas. También puede haber pequeñas bajadas de rendimiento en escenas más cargadas, aunque en general se mantiene estable.
Pierde si lo comparamos con PlayStation
Otro punto a tener en cuenta es la inmersión. En PlayStation, sobre todo en las versiones con mayor potencia, el juego gana en fluidez y calidad visual, lo que ayuda a que el terror entre más por los ojos. Aun así, Switch 2 compensa con la comodidad de poder jugar en cualquier sitio.
En resumen, la jugabilidad sigue siendo igual de sólida, pero la diferencia está más en lo técnico que en cómo se juega realmente.

Eso sí, se nota que hay ciertos ajustes. Las texturas no siempre tienen el mismo nivel de nitidez que en otras plataformas y la iluminación, aunque sigue siendo clave, es algo más sencilla en algunos momentos. Aun así, el resultado es más que digno, sobre todo teniendo en cuenta que puedes jugarlo en portátil sin perder demasiado impacto visual.
Donde el juego sigue brillando es en su apartado artístico. Todo está pensado para incomodar: desde los pasillos estrechos hasta los detalles más desagradables del entorno. No busca ser bonito, sino inquietante, y lo consigue sin problema. Es un terror más sucio y realista, que funciona muy bien incluso con las limitaciones técnicas.
En cuanto al sonido, aquí prácticamente no hay quejas. El audio sigue siendo uno de los pilares del juego, con efectos muy bien colocados que te mantienen en tensión constante. Ruidos lejanos, pasos, golpes… todo ayuda a que estés siempre alerta. Si juegas con auriculares, la experiencia mejora muchísimo y compensa cualquier pequeño recorte gráfico.

Mi humilde y fatídica conclusión.
Creo que Resident Evil 7: Biohazard sigue siendo un juego muy sólido y una experiencia de terror que merece la pena, incluso a día de hoy. Pero en Switch 2 deja mucho que desear. Su historia, su ambientación y su forma de meterte en la situación siguen funcionando igual de bien, independientemente de la plataforma en la que se juegue.
Sin embargo, esta versión para Nintendo Switch 2 deja sensaciones algo mixtas. Por un lado, se agradece poder jugarlo de forma portátil y sin depender de la nube, pero por otro, hay detalles técnicos que hacen que no termine de brillar como debería. Se nota que no alcanza el nivel de otras versiones, y eso le resta parte del impacto que tiene el juego.
Al final, es una adaptación que cumple, pero que también deja la sensación de que podría haberse trabajado más. No es una mala versión, pero sí una que sabe a poco y que deja margen de mejora.

✔️ PROS:
- Mantiene a la perfección el terror en este port.
❌ CONTRAS:
- El manejor es algo tosco con los controles de la Switch.
🎮 PLATAFORMAS: PS4, PS5, Xbox One, Xbox Series, PC y Nintendo Switch.
























