Catorce años han pasado desde que Capcom probara suerte con el lanzamiento de la primera entrega de Monster Hunter. Una nueva IP para PlayStation 2 con la que buscaban ganarse al público japonés al ofrecerles un juego con una profundidad y complejidad elevadas en la que convertirse en un cazador experto requería decenas de horas de trabajo y aprendizaje por parte del jugador.

 

Esa primera entrega de Monster Hunter vendió poco más de 28.000 copias en Japón en 2004, pero el boca a boca hizo que el público pidiera desesperadamente una segunda entrega que solucionara parte de los problemas de la entrega original y ofreciera una experiencia más completa en todos los sentidos. En ese momento, en Capcom decidieron probar suerte con un modelo de negocio en el que irían actualizando, ampliando y perfeccionando poco a poco la jugabilidad de la saga mediante el lanzamiento de varias entregas evitando realizar cambios demasiado grandes que supusieran un cambio radical en la esencia de la serie.

 

En 2016, Capcom aun continuaba aplicando el mismo sistema basado en aplicar pequeños cambios entrega tras entrega, y eso supuso que Nintendo 3DS recibiera Monster Hunter Generations (Monster Hunter X en Japón), una entrega de la saga que llegó solo un año después del estreno en occidente de Monster Hunter 4 Ultimate. El objetivo de lanzar Monster Hunter Generations fue el de aprovechar el tirón que tiene la marca para llegar a todos aquellos usuarios que nunca habían disfrutado de lo que ofrece la saga de cazadores de Capcom. Para ello, el productor de la saga, Shintaro Kojima, dio forma a un título algo más sencillo y amable con el jugador que se iniciaba por primera vez en la serie y, de paso, reutilizó gran parte del contenido de entregas anteriores a nivel de escenarios, aldeas, misiones y monstruos.

 

Sin embargo, Monster Hunter World llegó para romper moldes y cambiar por completo gran parte de las mecánicas clásicas de la saga, lo que provocó que miles de jugadores que nunca se habían alistado en el gremio de cazadores lo hicieran por primera vez. El juego fue todo un éxito tanto en Xbox One, PlayStation 4 como en PC, plataforma a la que llegó hace solo unos meses y, ahora, Capcom recupera Monster Hunter Generations en su versión Ultimate para Switch.

 

Volver a ponerse a los mandos de un Monster Hunter clásico tras pasar decenas de horas jugando a World es una experiencia curiosa. Por un lado, se echan en falta multitud de añadidos recientes como los menús mucho más claros y la agilidad para recoger objetos o usarlos, pero, por otro, se recuperan las sensaciones de una caza lenta, mucho más táctica y menos frenética en la que el timming es fundamental para sobrevivir a cada enfrentamiento.

 

En la práctica, Monster Hunter Generations Ultimate es el mismo juego que vimos hace dos años en Nintendo 3DS pero añadiendo las misiones de rango G, nuevos tipos de monstruos y nuevos estilos de combate. Además, ha renovado parcialmente su apartado gráfico, pero de eso hablaremos más adelante.

 

En este análisis repasaremos algunos de los elementos principales de Monster Hunter Generations a la vez que repasamos las novedades de esta edición, así que, si estás pensando en empezar a cazar en Switch, no dejes de leer el resto del análisis.

 

A diferencia de Monster Hunter World, las entregas clásicas son muy complicadas de entender al principio, pero el juego hace lo posible por enseñarnos con mimo cada una de sus mecánicas en sus primeras 10-15 horas, aunque esto provoca que los usuarios expertos tengan que pasar por un trámite algo lento antes de entrar en materia. Como siempre, comenzaremos cazando herbívoros para aprender a cocinar carne, y de ahí hasta el infinito; recolectar materiales, cazar pequeños monstruos, movernos por enredaderas o subirnos al lomo de los monstruos grandes. Así, una vez que dominemos las nociones básicas, Generations empezará a ofrecernos retos serios en los que tendremos que hacer uso de todas las técnicas posibles para salir con vida de los combates.

 

Como comentábamos antes, Generations incluye varias técnicas de combate entre las que podremos elegir. Hasta ahora, las diferencias en el combate llegaban por los 14 tipos de armas distintas que provocan que cada jugador tenga que afrontar el combate de forma completamente distinta al resto, pero en este título esa variedad es mayor debido a estas técnicas. Concretamente Capcom ha incluido seis estilos de combate que provocan cambios en la forma de utilizar cada tipo de arma. Así, las novedades son las del estilo Alquimista, que dan a nuestro cazador la oportunidad de generar estados alterados en los monstruos y en el resto de cazadores de nuestro equipo usando diferentes tipos de barril. Por otro lado, el estilo Valeroso añade una nueva barra de poder que se rellena golpeando y esquivando ataques rivales. Una vez cargada, podremos realizar todo tipo de ataques poderosos.

 

De esta forma, las técnicas de combate se unen a un total de 14 clases de armas, cada una con sus pros y sus contras. En esta ocasión no se ha incluido ninguna nueva por lo que repiten la espada y escudo, el arco, la espada larga o el glaive insecto.

 

Puesto que muchos jugadores hemos dedicado decenas de horas a mejorar a nuestro cazador en la versión de Nintendo 3DS, Capcom ha lanzado una app para la consola de doble pantalla que nos permite traspasar nuestra partida a Nintendo Switch con bastante facilidad. De esta forma mantendremos la mayor parte de nuestro equipo y, en caso de que algún objeto no esté disponible en la nueva edición, se convertirá en dinero que se sumará a nuestra cuenta. Además, con el traspaso de partida, el RC máximo será 8, ya que la inclusión de las misiones de Rango G ha modificado por completo todo el sistema de RC.

 

En lo que respecta a la experiencia multijugador, tras varias horas de juego podemos afirmar que el juego funciona con total fluidez. Hemos jugado varias partidas en modo local y online y en ningún momento hemos sufrido problemas de lag o similares, lo que garantiza una experiencia más que correcta durante las cacerías. Lo único que lamentamos es que la visión limitada de Nintendo en el terreno online haya provocado que los jugadores no puedan unirse a un grupo para comunicarse mediante un chat de voz, por lo que habrá que limitarse a mandar mensajes predefinidos como si estuviéramos en los 90.

 

A nivel técnico nos encontramos ante un trabajo hecho que parece que se ha dejado a medias. Por un lado, se nota que el equipo ha trabajado en mejorar la calidad de las texturas, la iluminación y los tiempos de carga, dando como resultado un juego que en modo portátil se disfruta sin problemas pero que en modo dock no puede ocultar que es un título que viene de Nintendo 3DS. Además, por algún motivo, el juego sufre ligeras ralentizaciones que no se veían en el juego original y que pueden llegar a afectar a los combates. Es cierto que no ocurren muy a menudo, pero no deja de sorprender que no se haya solucionado este problema antes del lanzamiento del juego.

 

Pese a todo, la variedad de monstruos es la mayor vista nunca en un juego de la saga (casi 130 monstruos distintos), ya que se recuperan multitud de especies de entregas previas, por lo que tendremos a nuestra disposición a decenas de enemigos distintos con patrones diferentes y una sensación de que son más feroces y agresivos que nunca. El diseño y modelado de todos ellos se ha respetado, pero han sufrido ligeros cambios para ofrecer un aspecto más amenazador e imponente que entregas anteriores.

 

A nivel sonoro, la banda sonora vuelve a servir como herramienta de acompañamiento en momentos clave, como la presentación de un nuevo mapa o el combate contra los monstruos y, en esta ocasión, el título recupera temas escuchados en MH3U y MH4U por lo que la calidad de la banda sonora está más que confirmada. Además, los efectos de sonido como los rugidos de los monstruos o los sonidos propios de la naturaleza y fauna de cada mapa quedan fielmente representados.

 

Conclusión

 

Monster Hunter Generations Ultimate puede ser la entrega ideal para todos aquellos jugadores que se quedaron con ganas de más tras las entregas de Nintendo 3DS y una oportunidad de oro para que los usuarios que han conocido la saga con World, descubran como era todo antes del cambio que supuso dicha entrega.

Su elevado número de misiones, monstruos y retos garantizan una duración de cientos de horas en las que la colaboración con amigos será fundamental y, como siempre, lo más divertido de toda esta experiencia de caza.

Esperemos que Capcom continúe apostando por Switch y dentro de poco podamos ver entregas totalmente nuevas estrenándose en la consola hibrida de Nintendo.

Luis Collado
Director de la sección de videojuegos. Economista especializado en marketing. Hablo de videojuegos, cine y libros siempre que puedo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.