La editorial especializada en ilustrados, Libros del zorro rojo, acaba de publicar «H. P. Lovecraft. Paisajes y apariciones», volumen iluminado por la poderosa visión artística del bonaerense Enrique Alcatena (1957), que amplifica y materializa con una paleta de colores pesadillescos lo que nunca debería ser visto. La traducción corre a cargo de Elvio E. Gandolfo.

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En los relatos de H. P. Lovecraft, criaturas monstruosas o deformaciones se albergan en paisajes naturales y arquitectónicos. A menudo son lugares muy determinados, como los bosques de Nueva Inglaterra, la Antártida o el interior de casas antiguas de techos inclinados. Las apariciones de lo extraño y del horror pronto se enredan de forma inextricable con el entorno.

Los monstruos ya célebres del imaginario Lovecraftiano contienen a Cthulhu y a los seres invocados por el Necronomicón, entre otros, desplegados a través de un estilo narrativo laberíntico, envolvente, orlado por un romanticismo oscuro a la altura de Edgar Allan Poe.

H. P. Lovecraft. Paisajes y aparicionesEn esta selección —que puede concebirse como una secuela artística de Bestiario, publicado por Libros del Zorro Rojo— se unen esos paisajes con las apariciones, en un recorrido que abarca la mayoría de sus textos más célebres y otros menos conocidos, como «La casa maldita».

H.P. Lovecraft (Providence, 1890 – 1937), descendiente de colonos británicos del siglo XVII, sobrellevó una infancia enfermiza marcada por una educación autodidacta. Fue un niño precoz. A los tres años ya sabía leer, a los siete comenzó a escribir. Su vida puede entenderse como la consagración de esos dos hábitos. Después de Poe, fue el gran innovador del relato de terror. La llamada de Cthulhu (1926), El horror de Dunwich (1928), En las montañas de la locura (1931) y La sombra sobre Innsmouth (1931) están consideradas como sus obras capitales. En ellas se cifra el mayor de sus legados al género: el horror cósmico. De sus muchas lecturas, las de Arthur Machen, Lord Dunsany y Algernon Blackwood estuvieron entre sus preferidas. Ignorado por sus contemporáneos, resignado a su destino solitario, Lovecraft murió a los cuarenta y siete años dejando un vasto número de ficciones, poesías, cartas y ensayos. En 1939 sus amigos emprendieron la edición sistemática de sus trabajos. Hoy son universales y clásicos, como los de Melville o Hawthorne. En Libros del Zorro Rojo también hemos publicado Bestiario, ilustrado por Enrique Alcatena.

Enrique Alcatena (Buenos Aires, 1957) es profesor de literatura inglesa y norteamericana, y dibujante autodidacta. Alcatena comienza a dedicarse profesionalmente a la historieta y a la ilustración en 1975. Ha colaborado con las editoriales Bastei (AlemaH. P. Lovecraft. Paisajes y aparicionesnia); DC, Marvel y Dark Horse (EE.UU.); Albin Michel (Francia); DC Thomson y Fleetway (Inglaterra), y Eura (Italia), entre otras. El universo gráfico de Alcatena tiene raíces en las estampas japonesas del Ukiyo-e, las miniaturas persas, los grandes ilustradores de principios de siglo XX, como Nielsen, Rackham, Clarke y Sime, así como los dibujantes de superhéroes Kirby, Infantino, Craig Russell y Windsor Smith. Influido de niño por la mitología griega, descubre otros universos de leyenda, otros mitos: los ciclos infinitos de la India, las laberínticas cosmogonías de Egipto y las sagas nórdicas. Más tarde conoce a los grandes escritores del género fantástico: Lord Dunsany, Jorge Luis Borges y Clark Ashton Smith, los grotescos dickensianos de Peake, los finos e irónicos tours de force de Vance y los folletines de Moorcock y Howard. Y, por supuesto, a H. P. Lovecraft, quien es fuente inagotable de inspiración en su carrera de artista. Para Libros del Zorro Rojo ilustró Bestiario, que reune las más significativas criaturas imaginadas por H. P. L. Actualmente reside y trabaja en Buenos Aires.

«Una aparición de ojos vidriosos, negra como la tinta, que iba casi a cuatro patas, cubierta por trozos de moho, hojas y ramas, forrada en sangre coagulada y que mostraba entre los dientes brillantes un terrible objeto cilíndrico blanco como la nieve, que terminaba en una mano diminuta.» H. P. L.

Alejandro Serrano
Cofundador de Fantasymundo, director de las secciones de Libros y Ciencia. Lector incansable de ficción y ensayo, escribo con afán divulgador sobre temáticas relacionadas con el entretenimiento y la cultura cercanas a mis intereses.

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